Nuevos modelos de predicción permiten a las compañías eléctricas confiar más en el viento y ahorrar millones de dólares.
El uso de componentes compuestos e impresos en 3D hará que los reactores utilicen un 15 por ciento menos de combustible.
Alberta servirá como campo de pruebas para un proyecto a gran escala de captura y almacenamiento de carbono.