Informática

El Apple Watch podría vencer a los habituales relojes inteligentes

Parece ser el mejor de su tipo hasta la fecha, pero la experiencia de usuario aún no está del todo clara

  • Jueves, 11 de septiembre de 2014
  • Por Rachel Metz
  • Traducido por Francisco Reyes

Foto: El director general de Apple, Tim Cook, dio a conocer el Apple Watch este martes.

Por fin me he podido probar un reloj inteligente que se ajusta a la muñeca, se ve bien y afirma estar repleto de funciones sin ser excesivamente incómodo.

La mayoría de relojes inteligentes que he probado y espiado son muy aparatosos, complicados, feos y, francamente, no tan inteligentes (ver "La 'estupidez' de los actuales relojes inteligentes". Sin embargo el Apple Watch, recientemente anunciado, tiene un aspecto elegante, bien diseñado, es muy personalizable y viene cargado de gran tecnología implementada de forma inteligente. Dicho de otro modo, parece un dispositivo genial.

Pero sólo puedo decir que "parece" genial porque no me he podido probar ninguno completamente operativo. Apple no los puso a disposición de los periodistas en la demostración posterior a la presentación del producto, junto a dos iPhones actualizados y extremadamente delgados, este martes por la mañana cerca de su sede central en Cupertino, California (EEUU). Además Apple no ha dicho cuándo estará disponible en concreto, sólo que será a principios de 2015.

Sin embargo sí que he podido probar un dispositivo de demostración con un bucle no interactivo de algunas de las funciones que tendrá el Apple Watch cuando se lance. Por su parte, un miembro del personal de demostración me mostró características del reloj en su propia muñeca, aunque no me permitía tocarlo (y tampoco parecía ser completamente operativo).

Apple ofrece el Apple Watch en tres acabados diferentes: uno deportivo con un cuerpo de aluminio anodizado, uno más "clásico" en acero inoxidable brillante, y uno más orientado al mundo de la moda con un cuerpo de 18 quilates de oro. El modelo más barato costará 349 dólares (270 euros), que resulta caro pero no una locura para un dispositivo útil de uso diario (y desde luego no muy caro para un buen reloj), y todos necesitarán un iPhone para funcionar.

El Apple Watch estará disponible en dos tamaños (38 y 42 milímetros), lo que supone una gran noticia para cualquier persona como yo, que no tengo una muñeca demasiado grande. Puesto en mi brazo, el más pequeño parecía un poco más pesado de lo que me hubiera gustado, y tenía un aspecto bastante grueso, aunque no me resultó incómodo y sin duda encaja mejor que otros relojes inteligentes que me he probado. Tiene una pantalla nítida y brillante protegida con zafiro, que es más duro que el vidrio y debería ser menos propenso a arañazos y roturas (ver "Apple apuesta por incorporar el zafiro en sus pantallas").

Está claro que Apple ha dedicado mucho tiempo a pensar en qué formas los usuarios deberían (y no deberían) interactuar con la tecnología portátil. El Apple Watch tiene una pantalla táctil y, a medida que el miembro del personal de demostración usaba el dedo para navegar por ella, las aplicaciones aparecían de forma fluida. La pantalla también es sensible a la fuerza, lo que significa que puede diferenciar entre un toque y la presión de un dedo, permitiendo así un mayor número de controles. También cuenta con control de voz para hacer cosas como tuitear y enviar mensajes.


Foto: La corona en el lateral del Apple Watch se puede utilizar para desplazarse por la lista de contactos. Al girar la rueda lateral podemos acercar y alejar los mapas y movernos entre las diferentes imágenes de nuestros contactos, lo que resulta un método un tanto obvio para navegar en una pantalla pequeña sin obstruirla completamente (además de un método que ha existido desde hace ya bastante tiempo).

Uno de los grandes inconvenientes que tengo con los otros relojes inteligentes son lo molestas que son las alertas. Está claro que Apple lo ha tenido muy en cuenta ya que está intentando incorporar un nuevo tipo de comunicación háptica menos molesta que la vibración estándar que suele usarse en la muñeca. El reloj de demostración que me puse me hizo sentir un ligero golpe para darme una notificación, lo que me sirvió para hacerme una idea de cómo funciona el sistema. Se utilizará para, entre otras cosas, decirte cuándo debes girar si estás siguiendo direcciones usando el reloj, para que puedas navegar sin mirar a la muñeca o el teléfono.

Más allá de suponer un desafío para otros fabricantes de relojes inteligentes, el Apple Watch es una gran amenaza para fabricantes de seguidores de actividad física como Fitbit y Jawbone. Cuenta con varios sensores en la parte trasera que, según me confirmaron dos empleados durante la demostración, incluyen un sensor de fotopletismografia, que mide los cambios en el flujo sanguíneo usando un resplandor de luz sobre la piel y midiendo cómo se esparce por los vasos sanguíneos (ver "Los auriculares podrían ser más eficaces para medir los biorritmos"). Puede que hayas visto este tipo de medición en algún hospital en forma de dispositivo que se acopla a la punta del dedo, y puede usarse para obtener con precisión una serie de señales biológicas como el ritmo cardíaco, la temperatura y la frecuencia respiratoria. En el Apple Watch funciona junto a un acelerómetro y también aprovecha las funciones de GPS y wifi del iPhone para medir las actividades y las calorías quemadas.

Este tipo de sensor da al Apple Watch la posibilidad de hacer un seguimiento mucho más preciso que muchos dispositivos que ya están en el mercado, y probablemente estos datos se pondrán a disposición de desarrolladores de aplicaciones de salud y fitness. Los datos recogidos se enviarán al iPhone y a la nueva aplicación de salud (Health) incluida en la última versión del sistema operativo móvil de Apple. En los nuevos iPhones (disponibles en España a partir del 26 de septiembre) se incluirá un nuevo sistema operativo, el iOS 8, ​​que además estará disponible para los usuarios ya existentes de iPhone, iPod Touch y iPad el 17 de septiembre en EEUU.

Al margen de la genialidad aparente, existen muchas incógnitas sobre el Apple Watch que impiden que me emocione del todo. La pantalla del dispositivo es extremadamente brillante y ajustable, pero no está claro cómo va a funcionar a pleno sol o, realmente, bajo cualquier tipo de luz que no sea la de la oscura sala de demostración con iluminación estratégica.

El reloj también es resistente al agua y tiene una batería diseñada para durar todo un día de uso, según uno de los empleados de demostración de productos de Apple, pero no se han hecho públicos los detalles completos sobre la robustez y la duración de la batería.

Además no hay forma de saber el grado de exactitud del sensor de latidos. Tiene mucho sentido colocar un dispositivo portable en la muñeca, pero resulta difícil medir con precisión las señales del cuerpo porque hay que filtrar mucho ruido de movimientos que realmente no están relacionados con nuestra actividad general.

Existe la posibilidad de que el Apple Watch haga demasiadas cosas. Se puede utilizar para responder llamadas de teléfono, y una función de walkie-talkie te permite comunicarte con otros usuarios de Apple Watch (no creo que esto se convierta en algo más que un truco divertido). Los desarrolladores externos de aplicaciones tendrán a su disposición un kit de desarrollo. Apple también anunció una nueva función de pagos este martes, Apple Pay, para hacer pagos inalámbricos con el iPhone usando la comunicación de campo cercano. El Apple Watch también será capaz de hacer esta función.

Por supuesto en última instancia serán los usuarios quienes decidan la calidad del Apple Watch, y cómo se utiliza. Nadie te va a obligar a permitir cualquier tipo de notificación, contestar llamadas entrantes o comprar un paquete de chicles con la muñeca. Y, al igual que vosotros, me guardo mi opinión final hasta una fecha desconocida en un futuro no muy lejano cuando realmente pueda probármelo.

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