Negocios
Business Impact: Biotecnología casera
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- Miércoles, 15 de febrero de 2012
- Por Antonio Regalado
- Traducido por Lía Moya (Opinno)
Ingenio creador: Un termociclador fabricado por Cathal Garvey con una lata y pegamento costó menos de 65 euros. Se usa para copiar moléculas de ADN. La mayoría de las versiones comerciales cuestan más de 750 euros.
Fuente: Deirdre Brennan/Cathal Garvey
Y tampoco todo el mundo se muestra tan impresionado como Church por el movimiento. “Yo sería un poco escéptico respecto a dónde conduce todo esto”, afirma Declan Soden, el biólogo del Centro de Investigación del Cáncer de Cork en cuyo laboratorio estudiaba Garvey. “Si quieres crear un tratamiento para el cáncer usando biología molecular, el tiempo, el esfuerzo y los recursos necesarios son considerables y las limitaciones legales son bastante estrictas”, afirma Soden, cuyo laboratorio tiene un presupuesto anual de 3 millones de dólares (unos 2,33 millones de euros). “Creo que eso lo coloca fuera del alcance de los biólogos caseros”.
Otra preocupación existente es que los aficionados se dediquen a liberar bacterias por las cañerías de sus casas o incluso que creen gérmenes peligrosos. Soden afirma que Garvey era un “alumno muy, muy brillante” demasiado impaciente para trabajar en un gran laboratorio académico. “A mí me preocupa que modifiquen bacterias, lo que puede suponer un peligro para la salud pública”, afirma.
Aún así, algunos futuristas creen que la biología ciudadana podría rivalizar algún día con la biotecnología industrial, al igual que el software de código abierto reta a los productos comerciales. En 2007 Freeman Dyson predijo que el liderazgo en biotecnología acabaría pasando de las grandes empresas como Monsanto a los 'laboratorios de cocina', convirtiéndose en un asunto “pequeño y doméstico más que grande y centralizado”.
Una empresa que ve la tendencia al 'háztelo tú mismo' como una oportunidad de negocio es Autodesk. La empresa creadora de software, que vende potentes programas de diseño para ingenieros y arquitectos ha empezado a patrocinar concursos de ingeniería genética en universidades y está desarrollando software para ayudar a los biólogos en su objetivo de reprogramar los genes de las bacterias para que elaboren combustibles o medicamentos. “Las generaciones actuales quieren marcar una diferencia en el mundo y esperan que el sector material responda a eso”, afirma Jeff Kowalski, director de tecnología en Autodesk. “La biología formará parte de eso. Si bien estoy de acuerdo en que la ciencia no está ampliamente disponible para la gente, vemos cómo se está convirtiendo rápidamente en un objeto de consumo”.
Tras pagar una licencia de 325 dólares (unos 250 euros), en julio pasado, Garvey logró la aprobación de la Agencia de Protección Medioambiental de Irlanda para crear microbios modificados genéticamente en casa de su madre. Su laboratorio, está clasificado como “clase 1”, lo que solo le permite trabajar con gérmenes que supongan un “riesgo prácticamente inexistente” para el público o el medio ambiente.
El objetivo actual de Garvey es desarrollar un sistema adecuado para biólogos amateurs que quieran modificar bacterias genéticamente. La bacteria E. Coli, habitual de los laboratorios universitarios, no es tan fácil de manejar. Huele, alimentarla es costoso y tiene mala fama como causa de infecciones intestinales tóxicas. Garvey, en cambio, intenta que una bacteria común, el Bacillus subtilis se convierta en el estándar del código abierto. “B. subtilis tiene una reputación intachable”, afirma.
Usando su ordenador, Garvey diseñó un anillo de 3.200 letras de ADN, por el que pagó a un laboratorio de Texas (EE.UU.) 1.300 dólares (unos 1.000 euros) para que lo sintetizara y se lo enviara por correo. Es un cromosoma en miniatura denominado 'plásmido' que la bacteria B. subtilis absorbe. Para dotar a un germen de nuevas características (fluorescencia, por ejemplo, o el olor de la lluvia en una acera), sólo hay que empalmar el ADN correcto en el plásmido.
Garvey llama a su sistema “Columna de Biotecnología Independiente 1.0” y piensa compartirlo con otros biohackers. “Ahora que tenemos algunas herramientas, la pregunta más difícil de responder es qué hacer con ellas”, admite. En lo que a él respecta, imagina poder reprogramar la hierba para que produzca combustible diesel, algo que podría plantar en el jardín y dejar crecer. “El sueño”, afirma “es programar la vida, jugar y que los fracasos no te cuesten”.
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cortes vega
1 Comentario
biotecnologia
ante todo un cordial saludo mi nombre es perla vianey cortes soy estudiate de bachillerato y me dirijo a usted debido a quiero conocer alguna de sus tematicas de investigacion, debido a que en la materia de biologia estamos viendo temas de biotecnologia, no requiro informacion precisa solo una breve reseña de sus proyectos.
quedare muy agradecida de su amable respuesta
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