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innovadores menores de 35

Andrés Monroy-Hernández, 33

Narcotuits y tecnologías web para empoderar al ciudadano

Microsoft Research

Andrés Monroy-Hernández

Es viernes por la tarde en la ciudad mexicana de Monterrey. Un joven informa en su cuenta de Twitter sobre un cierre de tráfico entre Colombia y Juárez, una profesora de escuela muestra la foto de la mascota de su clase y, entre ellos, una persona anónima escribe: “#Reynosafollow y #Mtyfollow en nuestro país, no es un trending topic, es la única vía de información que tienen hermanos que viven bajo el fuego”. Como este anónimo, son muchos los ciudadanos que utilizan las redes sociales para alertar sobre situaciones peligrosas derivadas del narcotráfico. A raíz de la extensión de este fenómeno, Andrés Monroy, doctorado por el Instituto Tecnológico de Masachussets (MIT, en Estados Unidos), ha decidido sacar adelante el proyecto Narcotuits.

Monroy es un joven y prolífico investigador cuyo trabajo se centra en el diseño y estudio de sistemas de computación social y análisis de la cultura del remezclado. En Narcotuits  busca informar sobre la guerra contra las drogas utilizando los medios sociales. “Mi interés es darle visibilidad a un problema mexicano serio de repercusiones internacionales así como aprender de él para crear fundamentos teóricos para la arquitectura de sistemas tecnosociales que apoyen la acción cívica y colectiva”, afirma. Para ello se fija en lo que denomina nuevos corresponsales de guerra, ciudadanos que bajo el anonimato pasan horas en Twitter informando sobre los sucesos relacionados con el narcotráfico.

El objetivo es ayudar a los usuarios a evaluar la fiabilidad de la información que reciben de los medios sociales mediante el análisis del comportamiento de los reporteros ciudadanos. En concreto, Monroy, en colaboración con los otros autores de la investigación “Narcotuits: Social Media en tiempos de Guerra” ha recogido y analizado un importante volumen de datos de hashtags (etiquetas que permiten seguir un tema) como #Mtyfollows o #RiesgoMty. Por ejemplo, 600.000 tuits que contenían algún hashtag relacionado con la guerra de la droga.

El enfoque social que desde sus inicios como investigador ha mostrado Monroy se sembró en su niñez. Su familia estuvo muy involucrada en movimientos políticos progresistas durante los años 80. Y a este entorno se unió su fascinación por la ciencia y la tecnología. “Me gustaba mucho leer una revista científica para niños llamada Chispa, de la cual aprendí mucho, y la enciclopedia Proteo, que era mitad historia de ciencia ficción sobre un robot y mitad enciclopedia científica”, recuerda el joven.

En la actualidad, Monroy trabaja en Microsoft Research y en el Centro Berkman para Internet y Sociedad en la Universidad de Harvard, ambas en EE.UU.. Desde ahí sigue trabajando para promover la participación ciudadana. “Más allá de mi interés personal por el hecho de ser algo que aflige a mi país de origen, el caso de los narcotuits me pareció fascinante desde el punto de vista científico porque las redes sociales han permitido que los ciudadanos tomen el rol del Estado y de los medios de comunicación tradicionales", explica. Por ello Monroy destaca el papel del ciudadano como seleccionador de contenidos; más aún teniendo en cuenta la dificultad que entraña la misma propagación de la información o -lo más difícil de cuantificar- la desinformación.

Narcotuits se encuentra en estos momentos en fase de investigación. Además de analizar el fenómeno, están desarrollando tecnologías cívicas inspiradas en lo que ocurre en México y en otras partes del mundo. “Estamos analizando el rol de las instituciones gubernamentales en las redes sociales y también las emociones expresadas en los mensajes en redes sociales para ver si  la percepción de la violencia ha cambiado”, explica Monroy acerca de sus trabajos actuales. A partir de estos datos, investigan en el desarrollo de prototipos para la creación de tecnologías dirigidas al manejo de información durante crisis y eventos cívicos y políticos a nivel local.

Pero este proyecto no es la primera idea innovadora que nace de la visión de Monroy. En 2007, el joven investigador creó la comunidad en línea Scratch, una herramienta para aprender a programar pensada y diseñada para niños. “Durante cinco años como estudiante de doctorado en el MIT construí y analicé la comunidad en línea de Scratch que permite a niños y jóvenes aprender a programar de manera similar a como yo aprendí: remezclando y editando programas ya existentes” explica Monroy.

En Scratch crean y comparten historias interactivas, animaciones, juegos, música y arte. Así, los niños son capaces de absorber conocimientos sobre programación básica mientras se divierten e interactúan con otros niños. Actualmente, esta comunidad tiene cerca de dos millones de miembros que han creado más de tres millones de aplicaciones interactivas. Se ha convertido en unos de los sitios web más populares para el aprendizaje de la programación y la cultura del remezclado. “Así como casi todos aprendemos a leer y a escribir sin convertirnos necesariamente en escritores profesionales, Scratch permite aprender a leer y escribir código de computadora sin que debamos convertirnos en programadores”, apunta Monroy.

Esta comunidad también sirvió al joven como plataforma para experimentar sobre el diseño de sistemas computacionales sociales y los obstáculos para colaborar en línea. Además, le permitió obtener un conocimiento más profundo sobre el desarrollo y la evolución de la cultura digital. “Por ejemplo, pudimos encontrar que hay muchas cosas que se pueden automatizar pero que al hacerlo pierden su valor social", explica Monroy". ”La fricción en los procesos sociales no debe ser eliminada por completo”, añade.

Además, Monroy ha estado involucrado en otros proyectos que combinan el interés social con la tecnología. Por ejemplo, fue cofundador de Sana, un sistema para teléfonos móviles, creado en el MIT, que permite tomar fotos de lesiones y otros problemas médicos y enviarlas a profesionales a kilómetros de distancia. Esta aplicación se probó con éxito en un programa piloto en colaboración con una organización de enfermeros en Zambia.

Para John Janas, presidente de la empresa de análisis y estrategia de mercado Janas International Enterprises y miembro del jurado de los premios MIT Technology Review Innovadores menores de 35 México, Monroy es “uno de esos extraños individuos que utilizan sus conocimientos técnicos para desarrollar programas que ayudan a las personas”. Además, destaca el gran alcance e impacto que sus investigaciones han logrado: “Es evidente que su talento y trabajo no solo beneficiará a la sociedad de México sino al mundo", concluye Janas. - María Candelaria Sánchez


Ganadores de Innovadores menores de 35 México 2013

Alejandro Maza (video)

Recogida y análisis de propuestas ciudadanas para afrontar problemas sociales

Andrés Monroy-Hernández (video)

Narcotuits y tecnologías web para empoderar al ciudadano

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