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Tecnología y Sociedad

Business Impact: El diseño de automóviles en la era de la conectividad

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El diseñador jefe de BMW predice que los coches del futuro estarán controlados por órdenes de voz, gestos y pantallas táctiles.

  • por Tamara Warren | traducido por Lía Moya (Opinno)
  • 19 Enero, 2012

El diseño de automóviles está en estado de cambio. El trabajo de los diseñadores empezó rondando en torno a las aletas traseras y los cromados. Luego pasó a centrarse en los sujetavasos y los plásticos. Hoy, cuando la tecnología de la comunicación invade el coche, tiene mucho que ver con las interfaces de usuario, las pantallas planas y los trucos de animación de Hollywood.

En BMW, el trabajo de reinventar la relación entre conductor y coche está en manos de Adrian Van Hooydonk, un diseñador industrial de 47 años que fue nombrado jefe de diseño de la empresa en 2009. Van Hooydonk supervisa a 500 diseñadores en todo el mundo desde su cuartel general en BMW DesignworksUSA, el estudio de Los Ángeles que también planifica la imagen de barcos, aviones, trenes y teléfonos móviles.

Según Van Hooydonk, como diseñador siempre ha tenido que “vivir en el futuro”. Después de todo, su trabajo consiste en imaginar el estilo que querrán los consumidores en los vehículos del futuro y custodiar esa visión hasta que la empresa revela el producto. Ha dejado su huella en todo, desde las curvas de las icónicos berlinas de la serie 7 de BMW, hasta marcas subsidiarias como Mini, Rolls-Royce y una línea de futuros coches eléctricos híbridos que se conoce como iBrand (iMarca). 

Van Hooydonk está de acuerdo en que en la actualidad, el rápido desarrollo en el campo de los teléfonos inteligentes y la electrónica de consumo supone un reto para que los fabricantes de automóviles se mantengan al día. 

TR: ¿Por qué se convirtió en diseñador de coches?

Van Hooydonk: Primero me convertí en diseñador industrial. Me gusta dibujar y hacer bocetos y siempre me ha interesado la forma de las cosas, su aspecto y cómo se fabrican. Me interesan los coches porque son bastante complejos y se mueven con su propio motor. Así, como diseñador, puedes ver tu trabajo dar la vuelta a la esquina en cualquier ciudad del mundo. El producto adquiere una nueva dimensión estando en marcha.

El buen diseño vende coches. ¿Hay alguna prueba de que el buen diseño de tecnología también lo consiga?

Sabemos que el buen diseño de tecnología vende productos. Apple es un gran ejemplo de esto. Creo que lo que está pasando en el negocio de la electrónica de consumo es que la manera en que  manejas los teléfonos móviles es un factor que define al aparato mucho más que la forma o aspecto del propio aparato. Todos los teléfonos van a acabar teniendo el aspecto de dos piezas de cristal. La interfaz tiene una importancia cada vez mayor.

La gente va a esperar ese mismo tipo de fluidez en el coche. El volante aún tardará en desaparecer, pero ¿cómo accedes al resto de la información? Eso está cambiando muy rápidamente. Ahora mismo, en todos nuestros BMWs hay una gran pantalla en el centro. En la mayoría de nuestros coches ofrecemos pantallas de visualización frontal, igual que en un jet militar. Tienes la información más importante justo delante, proyectada sobre la carretera. En el futuro haremos muchas más cosas con pantallas en el coche.

¿Qué aspecto tendrán las pantallas de los salpicaderos dentro de 10 años?

Es muy factible que sean pantallas flexibles. Podremos integrar las pantallas en la forma del salpicadero. También espero que las pantallas crezcan. No habrá un límite tan claro entre un botón, una pantalla y un elemento decorativo en un salpicadero.

Ahora hay zonas separadas de botones y controles en los salpicaderos. Esperamos que el salpicadero sea menos un bloque y que sea más ligero. Otra cosa que cambiará en las pantallas será cómo las manejamos. El control mediante la voz y los gestos llegará muy pronto. Toda esta idea de apretar un botón ya ha cambiado en los ordenadores y está a punto de cambiar en las televisiones. También cambiará en los coches.

La industria automovilística está acostumbrada a diseñar carrocerías e interiores. ¿En qué ha cambiado su trabajo la tecnología de abordo y la conectividad?

Añaden una nueva dimensión. Cada vez vemos más pantallas aparecer en los coches, incluyendo la pantalla de visualización frontal. El departamento de diseño que dirijo está diseñando todas las imágenes que aparecen en esas pantallas. Y nuestro proceso de diseño ha pasado de ser en 2D a ser en 3D. Es una animación completa. Necesitamos un tipo de diseñador diferente. En Los Ángeles encontramos artistas de animación, porque la industria del cine también los necesita. Ése es el perfil que buscamos. Casi hay que hacer un guión antes de diseñar lo que sucede en la pantalla. Necesitas saber sobre cómo se rueda, sobre ángulos de cámara y animación, cómo hacer que las cosas cambien o se sucedan en la pantalla.

¿Qué look refleja la conectividad? ¿Cambia de una marca a otra?

Sí que cambia. Tiene un aspecto diferente en un Mini que en un BMW. Somos plenamente conscientes de que la interfaz de usuario o la experiencia de usuario te dirá tantas cosas sobre la marca como un retrovisor, una manilla de apertura o la propia conducción del coche. El Mini es un poco más colorido y divertido, incluso los iconos en la pantalla son más divertidos, graciosos. Los iconos giran en la pantalla. Y en el BMW son un poco más técnicos, más racionales.

Muchos de los sistemas actuales, como el iDrive de BMW usan Bluetooth para conectarse con el teléfono del conductor, un elemento ajeno al coche. ¿Qué implica eso para el diseño?

Es peliagudo, porque la tecnología y la industria de la electrónica de consumo están cambiando más rápido que el diseño de automóviles. Nosotros construimos un coche nuevo cada 8 años. Las empresas de móviles fabrican uno nuevo cada año. Tienen ciclos temporales muy distintos, así que es difícil mantener el ritmo. El uso de Bluetooth fue un gran paso adelante; era la forma de que los teléfonos más modernos se comunicaran con los coches. El siguiente paso es la nube, así que ya ni siquiera necesitarás el teléfono para acceder a tu música o tu libreta de contactos. El siguiente paso es poder acceder a información dentro del coche sin necesidad de un teléfono móvil.

En Estados Unidos a los legisladores les preocupa que haya demasiada tecnología en los coches, demasiadas distracciones para los conductores. ¿Cómo se enfrenta el diseño a este problema?

Es algo que también nos preocupa a nosotros. Por mucho que nos guste proporcionar una buena interfaz de usuario, colorida y muy animada a los conductores, también nos preocupa mucho que la gente conduzca de forma segura. Al final se trata de priorizar. No podemos hacer las mismas cosas que con una pantalla de ordenador que manejas sentado en el sofá. En el coche hay un entorno de conducción. Por eso BMW apuesta por la pantalla de visualización frontal. La información crucial para el conductor, sobre todo los avisos de seguridad, aparece ahí.

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