
AI Top Business Leaders México | Entrevista editorial
Grupo Bimbo comenzó a trabajar de manera consciente con inteligencia artificial entre 2014 y 2015, cuando el aprendizaje automático todavía era una tecnología compleja, costosa y poco flexible. La llegada de la IA generativa marcó un punto de inflexión. A inicios de 2023, la empresa vio la oportunidad de acercar esta tecnología a más personas y convertirla en una herramienta capaz de cambiar la forma de trabajar.
Antonio Parra, director global de Tecnología de Negocio de Grupo Bimbo, plantea esa evolución como un proceso en el que la tecnología debe seguir las prioridades del negocio. La apuesta pasa por habilitar a las personas para experimentar y redefinir sus propios roles, pero también por entender cuánto cuesta la IA y qué beneficio genera. El desafío no es solo tecnológico. Es cultural y exige nuevas capacidades de liderazgo.
"No queremos limitar: queremos habilitar a las personas y que hagan lo que entiendan que deben hacer y pueden hacer, y que estén a cargo de la transformación de su propio rol de trabajo".
¿En qué momento la IA dejó de ser un asunto de especialistas en Grupo Bimbo y qué ha cambiado desde entonces?
Empezamos entre 2014 y 2015, cuando todavía era aprendizaje automático, algo lento y caro. Con la IA generativa todo cambió. Ya no tengo que aprender el lenguaje de las máquinas, sino que ellas saben el mío. A inicios de 2023 tomamos conscientemente esa oportunidad y empezamos a acercar estas tecnologías a las personas con una limitación mínima, para que cada una pudiera transformar su propio rol.
Hace poco tuvimos un episodio en el que se nos acabaron los tokens. La gente perdió funcionalidades a las que se había acostumbrado en muy poco tiempo y recibí una cantidad increíble de reclamos. Tuvimos que resolverlo rápidamente, pero para mí fue un punto de inflexión. Demostró que ya estamos encontrando valor y que la IA se ha convertido en parte de nuestro trabajo diario.
Entregar la IA a todas las personas con la mínima limitación suena costoso. ¿Cómo deciden dónde invertir y quién responde por ese gasto?
El director general, el comité directivo y el consejo respaldan esta transformación. Cuando ese interés se convierte en un mandato, la situación cambia. El negocio es el que manda y la tecnología tiene que seguirlo. Partimos del plan de negocio y de nuestra visión 2028 de empoderar a todas las personas con estas capacidades.
Todo cuesta y, con los tokens, la economía no puede tomarse a la ligera. Sin embargo, tampoco quiero que cada persona tenga las manos atadas y deba justificar un caso de negocio para acceder a la IA. Tenemos que saber cuánto invertimos y cuánto valor generamos. Hoy esperamos que la inversión en inteligencia artificial pueda generar hasta diez veces su valor para la organización. Esa disciplina económica tiene que llegar a cada persona que utiliza estas herramientas.
¿Qué les permite hacer hoy la IA que antes era imposible y qué sigue en construcción?
Lo más trascendente es el diálogo con los datos. Generamos cientos de millones o miles de millones de datos por hora que antes observábamos en informes desde un solo ángulo. Hoy puedo dialogar con una línea de producción de pan y entender cómo se comporta respecto a ayer o compararla con otra en Croacia. Antes, un análisis con esa profundidad podía tomarme un mes y llegar demasiado tarde para la decisión. Ya hemos habilitado este diálogo en finanzas, ventas y producción.
También estamos llevando estas capacidades a gemelos digitales (réplicas virtuales de activos o procesos alimentadas con datos reales) para proyectar escenarios y anticipar problemas. Podemos preguntarnos qué pieza de una línea fallará después, si está disponible o cómo conseguirla antes de que afecte la operación. Caminamos hacia menos incertidumbre, riesgo y desperdicio, y hacia una mayor capacidad de cumplir nuestras promesas.
"Hoy hay muy poco que quisiéramos hacer y no podamos hacer. Cuando yo digo eso me entra un poco de miedo, porque implica una gran responsabilidad: si todo lo que necesitas hacer lo puedes hacer, ¿por qué no estás haciendo lo que necesitas hacer?"
¿Qué está resultando más difícil de lo que parecía al principio?
El reto principal está en nosotros mismos. Somos una empresa exitosa que ya aprendió un camino que funciona, pero tenemos que cambiar en aspectos que hoy pueden representar el 5% o menos del negocio y mañana serán fundamentales, sin descuidar el 95% que hoy lo genera. Aunque sean las mismas personas, el liderazgo necesita nuevas capacidades.
Por eso pusimos al frente de nuestra visión 2028 de transformación con IA al líder de Personas, acompañado por un experto en inteligencia artificial. Al principio generó mucho choque, pero responde a una convicción: si el reto esencial es cultural, necesitamos combinar a quien conoce y representa nuestra cultura con alguien que piensa de una manera radicalmente diferente.
Al mirar fuera de la empresa, ¿qué ve cuando piensa en México frente a otras economías?
A inicios de 2023 el punto de partida estaba más o menos parejo. Todos estábamos empezando en la misma línea y, con la velocidad a la que cambia la tecnología, seguimos cerca del arranque. Me preocupa que México esté dejando pasar algunas oportunidades, porque en unos años pueden generarse brechas difíciles de cerrar. La automatización tendrá una incidencia más profunda en países con una estructura económica como la nuestra. El momento de preguntarnos cuál será el rol de México en ese futuro no es hoy; era ayer.
Aun así, soy optimista porque todavía hay tiempo para reaccionar. México tiene empresas que van a la vanguardia y personas que están impulsando el cambio. Como país, todavía no lo veo. Tenemos que hacer que suceda.
¿Con qué lección se queda de este viaje?
Todo esto tiene algo de acto de fe. Cuando llegaron las primeras computadoras personales, su valor frente a una máquina de escribir o una sumadora tampoco era evidente; sin embargo, apostamos por ellas y hoy nadie lo cuestiona. Con la IA tenemos que apostar por las personas, empoderarlas y aprender en el camino.
Me quedo con una lección: necesitamos un liderazgo abierto y empoderador para que las cosas sucedan y no solamente se platiquen.

