El primer prototipo costó menos de 5 euros y se fabricó con materiales reciclables: una hélice hecha con una botella de plástico que, cuando está en movimiento, se conecta a un pequeño generador.Este dispositivo también permite sustituir la energía eólica por energía mecánica generada por una manivela y una dinamo. Además de cargar teléfonos móviles, el dispositivo de Salazar también puede alimentar pequeños aparatos electrónicos como bombillas LED o linte as en lugares sin redes eléctricas.
Brayan Salazar creció en una familia con muy pocos recursos económicos. Fascinado por los motores desde niño, la formación electrónica de este joven ha sido totalmente autodidacta. Es un emprendedor innovador que, a pesar de sus limitaciones en cuanto al acceso a oportunidades, no ha abandonado su creatividad e ingenio, lo que constituye un ejemplo para muchas otras personas».

