Brimstone está logrando avances en dos problemas industriales: reducir las emisiones del cemento y ofrecer una vía para producir más minerales críticos dentro de Estados Unidos. Si la empresa consigue hacer ambas cosas, con las mismas rocas y en la misma planta, abriría la puerta a un proceso más limpio y eficiente para fabricar materiales de construcción, aluminio, acero y más.
Brimstone es una empresa de tecnología climática capaz de cambiar de registro en estos tiempos de polarización política. La startup estadounidense (en parte empresa de cemento verde y en parte productora de minerales críticos) está bien posicionada para mantener su impulso independientemente de qué partido esté en el poder.
Durante el Gobierno de Biden, más centrado en el clima, el principal argumento de la empresa era su capacidad para fabricar cemento generando alrededor de un 60 % menos de emisiones de gases de efecto invernadero. Lo consigue recurriendo a rocas de silicato en lugar de a la piedra caliza convencional, que libera dióxido de carbono al calentarse. El proceso tradicional para elaborar cemento, el aglutinante utilizado para producir hormigón, representa en torno al 8 % de la contaminación mundial por dióxido de carbono.
Sin embargo, bajo el Gobierno de Trump, proteccionista y negacionista del cambio climático, la empresa destaca ahora los beneficios secundarios de su proceso: la capacidad de extraer otros materiales valiosos de esas mismas rocas de silicato.
Durante años, la empresa ha sostenido que su proceso también podría generar materiales que pueden utilizarse para reforzar el cemento. Sin embargo, a principios de 2025, Brimstone destacó que también sería capaz de producir alúmina de grado metalúrgico, la materia prima empleada en el aluminio.
Después reveló que guardaba otro as bajo la manga a finales del año pasado: la capacidad de producir acero, magnesio, titanio y otros minerales críticos a partir de la misma roca en una sola refinería.
El CEO de la empresa, Cody Finke, afirmó que esos materiales representan un mercado global de 2,4 billones de dólares. El enfoque de Brimstone promete ofrecer una vía nacional para productos que actualmente se producen en su mayoría en China, objeto de las políticas comerciales y la retórica más duras de Trump.
Indicadores clave
- Sector: Industria pesada
- Fundación: 2019
- Sede: Oakland, California, EE UU
- Dato destacado: En 2023, la empresa obtuvo una certificación externa del sector para su proceso de fabricación de cemento Portland, lo que permite que su producto sea apto para proyectos de fabricación estándar.
Potencial de impacto
La empresa dio muchísima importancia a su recién adquirida capacidad para producir todos estos otros bienes, argumentando que su proceso reforzaría la seguridad nacional y daría paso a la "próxima generación del refinado industrial". La promesa medioambiental fundamental es que producir todos estos materiales a partir de la misma roca y mediante un único proceso minero requeriría drásticamente menos energía y generaría muchos menos residuos que fabricarlos por separado.
"Creo que somos una de esas empresas generacionales realmente capaces de provocar una revolución industrial", afirma Finke.
A lo que nosotros diríamos: bueno, ya se verá.
Limitaciones
Brimstone todavía no ha producido nada a escala comercial y se enfrenta a numerosos desafíos financieros y técnicos. Algunos observadores dudan de que la empresa sea capaz de extraer de forma rentable cantidades suficientes de tantos materiales a partir de un solo tipo de roca o de superar los problemas de costes y mano de obra que hacen de la minería y el refinado de minerales un sector complicado en Estados Unidos.
Brimstone también sufrió un importante revés el año pasado, cuando el Gobierno de Trump revocó una subvención de 189 millones de dólares destinada a financiar su próxima planta, un proyecto de demostración comercial previsto en Reno (Nevada).
Finke asegura que la compañía continúa manteniendo conversaciones fructíferas con el Gobierno para recuperar dichos fondos, en las que Brimstone ha destacado su potencial para impulsar la producción nacional de minerales críticos. Con anterioridad, ya afirmó que la empresa podrá seguir adelante con el desarrollo de la planta, incluso sin esa subvención u otras ayudas.
Próximos pasos
La empresa prevé comenzar a operar la planta de Reno, que solo producirá cemento, materiales complementarios y alúmina, en 2028. Esto significa que Brimstone todavía tendrá que financiar y construir su primera fábrica a escala real para suministrar acero, titanio y otros materiales críticos, lo que probablemente retrasará los plazos hasta la próxima década.
No obstante, a la vista de sus avances hasta la fecha, la empresa ya ha cerrado varios acuerdos comerciales. Entre ellos figuran acuerdos para suministrar cemento al gigante minorista Amazon y alúmina a Century Aluminum, uno de los mayores productores de Estados Unidos del metal que le da nombre.
Aunque Brimstone no desencadene otra revolución industrial, la empresa está preparada para reducir drásticamente las emisiones del cemento, lo que ya es motivo suficiente para prestarle mucha atención.
Si Brimstone logra además reducir de forma drástica la energía, la contaminación y los costes asociados a la extracción y el refinado de roca para fabricar todos esos otros bienes (o cualquiera de ellos), también supondría una gran victoria empresarial y climática.

