Cada año, la Organización Mundial de la Salud publica un informe mundial de estadísticas de salud. Este presenta las cifras detrás de las tendencias de salud mundial y, lo que es importante, evalúa si estamos en camino de alcanzar los ambiciosos objetivos fijados en 2015. Es una especie de calificación de salud.
El informe de 2026 se publicó el miércoles. Y los resultados no son nada brillantes. Si bien estamos viendo algunas mejoras, estas son desiguales y demasiado lentas.
Los propios objetivos forman parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, un plan amplio y ambicioso centrado en mejorar la vida en todo el mundo. Los 17 objetivos se fijaron para abordar la pobreza y el cambio climático, e impulsar la educación, la igualdad de género, la salud y el bienestar, entre muchas otras cuestiones de calidad de vida. Esos objetivos debían cumplirse para 2030.
Quizás fueron demasiado ambiciosos. Estas son las cifras y estadísticas que me llamaron la atención en el informe mundial de la salud de este año.
1,3 millones de nuevos casos de VIH en 2024
Antes de los ODS, estaban los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Uno de los objetivos de los ODM era detener e invertir la propagación del VIH —y ese objetivo fue superado en 2015. En aquel entonces, se consideraba que estábamos en camino de “poner fin a la epidemia de SIDA para 2030.”
Resulta deprimente, por tanto, comprobar que en 2024 se estimaron 1,3 millones de nuevos casos de VIH. Esto supone un 40% menos que la cifra de 2010. Pero siguen siendo 1,3 millones de personas adicionales con VIH. El objetivo de los ODS es reducir la incidencia del VIH en un 90% para 2030 —es poco probable que lo alcancemos.
10,7 millones de nuevos casos de TB
El panorama es aún más sombrío para la tuberculosis, que ocupa el décimo lugar en la lista de la OMS de las principales causas de muerte a nivel mundial. El objetivo era reducir los casos en un 80% entre 2015 y 2030. Hasta ahora, los casos solo han disminuido un mísero 12%. Y al desglosar el cambio por región, América experimentó un aumento del 13%
Un aumento del 8,5% en los casos de malaria
Y luego está la malaria, la enfermedad transmitida por mosquitos con una tasa de mortalidad del 7%. La región europea ha estado libre de malaria desde 2015, pero la enfermedad es motivo de gran preocupación en muchos países del Sur Global, particularmente en África. El objetivo era reducir las tasas en un 90% entre 2015 y 2030. En 2024, se estimaron 282 millones de casos de malaria a nivel mundial, lo que representa un aumento del 8,5% en las tasas de incidencia.
La resistencia a los medicamentos antipalúdicos es un desafío importante aquí: se han confirmado o se sospecha la presencia de formas del parásito de la malaria resistentes a los fármacos en ocho países de África, según un informe independiente de la OMS. Mosquitos resistentes a los insecticidas de uso común están presentes en nueve países africanos. Y el cambio climático, que puede alterar los hábitats de los mosquitos, podría estar empeorando la situación.
42,8 millones de niños sufren emaciación
Tampoco se están cumpliendo los objetivos de salud infantil. Tomemos la desnutrición, por ejemplo. A fecha de 2024, la prevalencia global de la emaciación en niños era del 6,6% —una cifra asombrosa de 42,8 millones de niños que se están consumiendo literalmente por la falta de alimentos adecuados. En el otro extremo del espectro, el 5,5% de los niños se consideran ahora con sobrepeso. Ambas cifras deberían haber estado por debajo del 5% para 2030, algo que ahora parece improbable.
Las tasas de vacunación están disminuyendo en las Américas
El progreso en la mejora de la cobertura de vacunación infantil se ha estancado. A nivel global, se estima que el 76% de los niños recibe su segunda dosis de la vacuna contra el sarampión, una cifra muy inferior al 95% aproximadamente necesario para prevenir brotes. Actualmente, Las Américas presenta tasas de cobertura vacunal más bajas para tres de las cuatro vacunas "clave" que en 2015.
Esto se debe en parte a una falta de inversión, afirma Goodarz Danaei, epidemiólogo en la Escuela de Salud Pública Harvard T.H. Chan. “Pero ahora tenemos una campaña de desinformación en to o a las vacunas que lo empeora”, añade.
La pandemia de covid-19 tampoco ayudó, precisamente. El impacto en los servicios de salud provocó que millones de niños se quedaran sin las vacunaciones rutinarias.
22,1 millones de muertes relacionadas con la pandemia
Y, por supuesto, la pandemia afectó al progreso hacia los objetivos de salud de forma más directa: 7 millones de personas murieron a causa de la covid-19. El informe de la OMS estima que, por cada una de estas, hubo dos muertes adicionales "en exceso" relacionadas con la pandemia, debido, por ejemplo, a interrupciones en la atención sanitaria. Esto eleva la cifra total a 22,1 millones de muertes relacionadas con la pandemia.
Una mujer muere cada dos minutos por «causas mate as»
Las tasas de mortalidad mate a se redujeron en to o a un 40% entre 2020 y 2023. No obstante, la tasa actual supone 712 muertes mate as cada día. Esto supone una cada dos minutos. El informe de la OMS señala que tendríamos que reducir la tasa de mortalidad en casi un 15% anual para alcanzar el objetivo de 2030. Esto parece increíblemente improbable, sobre todo teniendo en cuenta la reciente drástica reducción de la financiación de EE. UU. para programas de ayuda inte acional, que se espera que provoque miles de muertes mate as adicionales.
El progreso también se ha ralentizado en la reducción del riesgo de muerte por enfermedades no infecciosas como el cáncer, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares. «En general, ni el mundo ni ninguna región de la OMS están actualmente en vías de cumplir el objetivo de los ODS para 2030», afirma el informe.
2.100 millones de personas luchan por costearse la atención sanitaria
A pesar de los planes para hacer que la atención sanitaria sea más asequible, una parte significativa de la población está siendo empujada a la pobreza por los costes sanitarios. En 2022, 2.100 millones de personas afrontaron dificultades financieras debido al gasto en sanidad —y 1.600 millones de ellas ya vivían en la pobreza o habían sido empujadas a ella.
En general, se han producido mejoras importantes en la salud mundial. Pero los logros no han sido suficientes. "La buena noticia es que hay progreso", afirma Danaei. "Pero como siempre, el vaso está medio vacío".
Este artículo apareció originalmente en The Checkup, de MIT Technology Review, boletín semanal de biotecnología. Para recibirlo en su bandeja de entrada cada jueves, y leer artículos como este en primicia, suscríbase aquí.

