Existe una creciente necesidad de almacenamiento de larga duración para satisfacer la demanda energética y equilibrar las renovables en la red. Energy Dome utiliza dióxido de carbono gaseoso comprimido en sus enormes baterías para la red eléctrica, capaces de suministrar energía durante un máximo de 24 horas.
Mientras el mundo se apresura a satisfacer la creciente demanda de electricidad, la energía solar y la eólica terrestre se han convertido en las fuentes más baratas y rápidas de desplegar en la red. Sin embargo, a pesar de sus ventajas, ambas dependen de las variaciones meteorológicas, lo que significa que el suministro puede ser intermitente. Energy Dome utiliza dióxido de carbono almacenado para ayudar a compensar los desajustes entre la oferta y la demanda.
El componente clave de una planta de Energy Dome es una enorme cúpula blanca que cubre una superficie equivalente a unos siete campos de fútbol y almacena alrededor de 2.000 toneladas de dióxido de carbono. Cuando hay energía disponible (por ejemplo, de un parque solar conectado), unos compresores comprimen el gas y lo transforman en un líquido que después se almacena en tanques de acero al carbono. Este proceso genera calor, que el sistema retiene en un material de almacenamiento térmico propio. Luego, cuando la red eléctrica necesita energía, el dióxido de carbono se libera de los tanques y se calienta con el calor almacenado, volviendo a convertirse en gas. Ese dióxido de carbono gaseoso pasa después por una turbina para generar electricidad y regresa a la cúpula, listo para reiniciar el ciclo.
Comprimir gas para almacenar energía no es una novedad (las compañías eléctricas llevan décadas utilizando aire comprimido en cavernas subterráneas para mantener reservas). Pero el enfoque de Energy Dome no requiere una geología específica para funcionar, por lo que podría escalarse con mayor facilidad para prestar apoyo a las redes eléctricas de todo el mundo.
Energy Dome puso en marcha su primera planta comercial en Cerdeña (Italia) en 2025. La instalación tiene una capacidad de 200 megavatios-hora, suficiente para suministrar electricidad a unos 18.000 hogares italianos durante 10 horas.
Indicadores clave
- Sector: Almacenamiento de energía
- Fundación: 2020
- Sede: Milán, Italia
- Dato destacado: Energy Dome tiene previstos proyectos por un total de 30 gigavatios-hora repartidos en cinco continentes.
Potencial de impacto
Un almacenamiento de energía más barato podría ayudar a que la eólica y la solar cubran una mayor parte de la demanda eléctrica mundial.
Hoy en día, las baterías de iones de litio dominan las nuevas instalaciones para aplicaciones de corta duración, de hasta cuatro horas. Sin embargo, no resultan económicamente competitivas para duraciones más prolongadas: un sistema de iones de litio que proporcione ocho horas de almacenamiento con la misma potencia requiere duplicar el número de celdas.
Energy Dome estima que su tecnología es aproximadamente entre un 10 % y un 15 % más barata que las baterías de iones de litio para un sistema de ocho horas, y que la rentabilidad es aún mejor en sistemas de mayor duración, de hasta 24 horas. La empresa afirma que su capacidad para escalar a mayor tamaño y más rápido que las de iones de litio radica en que su diseño emplea equipos comerciales ya disponibles en el mercado, como compresores y tanques de almacenamiento. Sus plantas, tanto las operativas como las ya contratadas, cuentan con una capacidad de ocho o diez horas.
Limitaciones
Energy Dome solo cuenta con un proyecto comercial operativo. Tendrá que construir muchos más para suministrar los 30 gigavatios-hora de almacenamiento que tiene previstos.
La tecnología tampoco es tan eficiente como la de iones de litio. En general, el proceso de Energy Dome puede devolver a la red alrededor del 70 % de la electricidad que almacena (una medida conocida como eficiencia de ida y vuelta). Las baterías de iones de litio alcanzan una media de aproximadamente el 90 %. Sin embargo, otras técnicas de almacenamiento de larga duración registran cifras más bajas; algunas baterías de hierro-aire, por ejemplo, se sitúan en torno al 50 %.
Es posible que no todas las instalaciones de Energy Dome sean inocuas desde el punto de vista del calentamiento global. La empresa ofrece una versión de su sistema que combina su batería de dióxido de carbono con turbinas de gas natural. Dicha versión sustituye el almacenamiento térmico interno por el calor residual de las turbinas de gas para ayudar a evaporar el dióxido de carbono. Esto contribuye a que la central funcione de forma más eficiente, pero a fin de cuentas genera emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de las turbinas de gas natural.
Próximos pasos
Energy Dome cuenta con una cartera de proyectos de plantas en desarrollo en todo el mundo que suman unos 30 gigavatios-hora, y muchos de ellos podrían entrar en funcionamiento a finales de la década. Dado que la empresa utiliza componentes estándar, el plazo que transcurre desde la firma del contrato hasta la entrega de la capacidad es de solo dos años. En junio de 2026, por ejemplo, firmó un acuerdo con Google para construir una planta de 200 MWh en Irlanda, cuya entrada en funcionamiento está prevista para 2028.

