China está instalando aerogeneradores más rápido que ningún otro país. Uno de sus principales fabricantes, Envision Energy, ya ha comenzado a exportar su tecnología al extranjero. La empresa ha colaborado con socios en Europa, Latinoamérica y Australia, y recientemente ha puesto en marcha una iniciativa para suministrar energía a centros de datos de IA en regiones áridas de todo el mundo.
Con 103 gigavatios de potencia eólica instalada en todo el mundo y más de 50 gigavatios-hora en sistemas de almacenamiento de energía en baterías, Envision es una de las mayores empresas de renovables del planeta. La compañía continúa innovando en el sector eólico: ha lanzado las llamadas turbinas inteligentes, que ajustan su rendimiento en función de las condiciones del viento, y ha probado modelos de dos palas que podrían ser más económicos que los aerogeneradores convencionales de tres palas.
Fundada por el emprendedor Zhang Lei en 2007, Envision está ampliando su terreno, con especial atención a su crecimiento fuera de China. Ya es el segundo mayor fabricante de aerogeneradores de China por capacidad instalada y asegura haber recibido más pedidos que cualquiera de sus competidores durante los últimos cuatro años.
En Alemania, Envision tiene previsto construir sistemas de almacenamiento de energía en baterías que respaldarán una red más resiliente y flexible. En Brasil, Envision todavía planea desarrollar un parque industrial de cero emisiones netas (anunciado por primera vez en mayo de 2025) alimentado con energía eólica para producir combustible de aviación sostenible, hidrógeno y amoníaco. En Australia, la compañía ya ha instalado 17 aerogeneradores y ha puesto en marcha un sistema de IA física para optimizar su flujo y suministro de energía.
En su apuesta más reciente, Envision está integrando energías renovables en los centros de datos, utilizando aerogeneradores para generar electricidad y baterías para almacenarla in situ. Hace poco se convirtió en la primera empresa en abastecer directamente un centro de datos en su totalidad con energía renovable, en unas instalaciones inauguradas en Chifeng (China). Un sistema impulsado por IA optimiza la producción eléctrica para que el centro de datos pueda recibir un flujo constante de energía renovable, independientemente de si sopla o no el viento.
Indicadores clave
- Sector: Aerogeneradores
- Fundación: 2007
- Sede: Shanghái, China
- Dato destacado: Los aerogeneradores inteligentes que Envision prevé construir para el parque eólico de Narrogin, en Australia, ayudarán a suministrar electricidad a casi 100.000 hogares.
Potencial de impacto
La expansión de Envision podría llevar energía limpia y fiable a más partes del mundo en un momento en que la demanda de electricidad aumenta a escala global entre un 3,5 % y un 4 % al año.
Hoy en día, la energía eólica ya mitiga 1.100 millones de toneladas de dióxido de carbono al año, según la Agencia Internacional de la Energía. Esto equivale a las emisiones anuales de carbono de Francia, Alemania e Italia combinadas. Si se despliega por completo en todo el mundo, incluidas las zonas de difícil acceso, la eólica tiene capacidad para suministrar un tercio de la electricidad mundial para 2050 y, en teoría, podría evitar la emisión de unos 6.300 millones de toneladas de carbono.
Mientras tanto, los centros de datos están ejerciendo una gran presión sobre las redes eléctricas existentes. Estas enormes instalaciones podrían consumir hasta 950 teravatios-hora de electricidad al año en todo el mundo para 2030 (aproximadamente lo mismo que la demanda eléctrica anual total de Japón). En la actualidad, la mayoría de los centros de datos se abastecen con electricidad procedente de combustibles fósiles, por lo que la transición hacia fuentes renovables podría reducir drásticamente las emisiones.
Limitaciones
La tecnología es solo una parte de la ecuación en el éxito de los proyectos eólicos. Un fabricante de aerogeneradores también debe colaborar con los equipos de proyectos locales, gestionar la tramitación de permisos y los requisitos medioambientales, e involucrar a la comunidad local. Envision aspira a construir sistemas energéticos integrados en cada mercado internacional, lo que conllevará retos adicionales: desde crear ecosistemas locales hasta desarrollar capacidades en materia de alianzas y operaciones.
En el caso de los centros de datos de IA, el reto radica en coordinar la energía renovable, ya que las instalaciones de IA requieren un suministro eléctrico estable mientras que la producción solar y eólica fluctúa continuamente. Envision afirma que sus modelos predictivos a gran escala pueden ayudar a equilibrar la generación, el almacenamiento y la demanda en tiempo real. Sin embargo, estas instalaciones siguen necesitando un alto nivel de redundancia para garantizar una transmisión constante de energía.
Próximos pasos
Envision busca continuar su expansión global en regiones de Europa, Asia-Pacífico, América Latina y África. La energía eólica marina será un área de crecimiento clave. En Vietnam, la compañía tiene previsto empezar a entregar en el primer semestre de 2027 un parque eólico de 200 megavatios, que será su mayor instalación cercana a la costa fuera de China.
En el plano de la computación, en junio de 2026 Envision anunció Mission Gobi, cuyo objetivo es desarrollar cinco gigavatios de capacidad energética generada exclusivamente a partir de energías renovables para abastecer a nuevos centros de datos en desiertos y otras regiones áridas de todo el mundo para 2030. (En lugar de agua, Envision afirma que estos centros de datos se refrigerarán mediante una combinación de refrigerantes alternativos y enfriadores secos, que son sistemas que emplean aire o un líquido para disipar el calor de los racks de servidores). El primer proyecto de esta iniciativa es el Galaxy Campus de Envision en Ulanqab (Mongolia Interior). Puesta en marcha en agosto, la instalación se abastece directamente de energía eólica y alcanzará los dos gigavatios cuando esté completamente construida.
Si Mission Gobi tiene éxito, podría ofrecer una posible vía para construir infraestructuras de IA a gran escala que equilibren las necesidades de computación, la demanda energética y los objetivos climáticos.

