Innovadores menores de 35 2026 · Informática y robótica · Vaire Computing · 31 años
Siempre que los chips informáticos actuales realizan un cálculo, gran parte de la energía que consumen se malgasta, disipándose en forma de calor. Gestionar esta energía disipada limita la velocidad de ejecución de un chip, y el calor debe ser regulado, por ejemplo, por el ventilador de tu portátil o por los colosales sistemas de refrigeración, grandes consumidores de agua, presentes en los centros de datos de IA.
Hannah Earley, de 31 años, directora de tecnología (CTO) y cofundadora de Vaire Computing, está impulsando una posible solución: la computación reversible. En la computación tradicional, los cálculos solo avanzan: el ordenador utiliza energía para procesar información y producir una respuesta, disipando parte de esa energía al descartar la información que ya no necesita. Un ordenador reversible intenta evitar ese paso: toma la información que sería borrada y revierte el cálculo para retener la energía que de otro modo se perdería, un poco como recircular el agua en una fuente.
En 2025, Earley y sus colegas presentaron un circuito de prueba de concepto que demuestra que este enfoque puede realizar cálculos reales en hardware. En las pruebas, el sistema logró una recuperación neta de energía, lo que significa que la cantidad ahorrada al menos igualó el coste de la recuperación. Con ello, han demostrado que una computación no tiene por qué desechar tanta energía eléctrica en forma de calor.
Vaire debe ahora demostrar que sus ahorros energéticos se mantienen en configuraciones informáticas más prácticas y que puede integrar la tecnología en la infraestructura de fabricación de chips existente en la industria. A pesar de estos desafíos, Earley sigue siendo optimista. «La física promete que esta es la mejor manera de construir un ordenador», afirma. Si tienen éxito, la computación reversible podría ayudar a desvincular el futuro de la informática de las facturas de electricidad cada vez más altas.

