Los seres humanos distan mucho de ser la única especie con el don de la palabra, y nuestros amigos peludos, emplumados y con aletas podrían tener mucho que decirnos. Descifrar cómo se comunican los animales entre sí podría abrir una ventana a la vida interior de otras especies y ayudar a los humanos a comprender que "los animales son criaturas sintientes que piensan, que tienen sus propias esperanzas y sueños", afirma Con Slobodchikoff, fundador de Zoolingua, una empresa que trabaja en la traducción de perros a humanos.
Los escollos
Desentrañar todo esto es complejo. Para descifrar aullidos, chillidos y chasquidos, los investigadores deben relacionar a los animales que emiten los sonidos con lo que sucede a su alrededor. Los perritos de las praderas, por ejemplo, emiten una serie distinta de ladridos cuando se acerca un coyote que cuando hay un halcón cerca. Es un trabajo minucioso, sobre todo en el caso de especies difíciles de observar, como las ballenas que se sumergen a grandes profundidades o las ratas topo subterráneas.
Hay otros obstáculos. Muchos animales no solo se comunican mediante sonidos, sino también a través de señales visuales, el tacto, feromonas o una combinación de señales, algunas de las cuales pueden resultarnos difíciles de percibir. Y sin una piedra de Rosetta multiespecie, resulta difícil saber si las traducciones son precisas.
Los avances
En los últimos 50 años, un creciente arsenal de dispositivos ha facilitado la observación de las sofisticadas formas en que se comunican los animales. Los hidrófonos en el fondo del océano pueden captar el canto de las ballenas jorobadas, y diminutos "biologgers" portátiles pueden registrar cada chillido de un murciélago.
En la última década, los avances en IA han llevado a un nuevo nivel nuestra capacidad para dar sentido a todo esto. Esta tecnología permite detectar diferentes llamadas, distinguir qué sonidos corresponden a cada animal e identificar patrones. Investigadores del Earth Species Project (ESP), una organización sin ánimo de lucro fundada en 2018 para descodificar la comunicación animal, han utilizado recientemente el aprendizaje automático para detectar las vocalizaciones de las cornejas negras y determinar qué ave emitió cada llamada.
Sospechan que una IA más avanzada podría traducir el parloteo de los animales. Los modelos de lenguaje de gran tamaño como Claude y ChatGPT destacan a la hora de encontrar relaciones entre palabras, explica Sara Keen, una de las ecólogas del comportamiento del ESP. La organización confía en que su propio NatureLM (entrenado con habla humana, música y sonidos de animales) sea capaz de interpretar las vocalizaciones de diversas especies.
Esa promesa, sin embargo, sigue siendo teórica. Yossi Yovel, neuroecólogo de la Universidad de Tel Aviv, teme que estos modelos pongan demasiado énfasis en las similitudes acústicas y cometan errores, como agrupar sonidos similares que tienen significados distintos.
¿Y en cuanto a una conversación bidireccional? No está claro cuándo ocurrirá (o si llegará a hacerlo). Aun así, "muchos animales tienen una estructura evolutiva lo bastante similar como para que seamos capaces de entender lo que dicen", afirma Slobodchikoff.
Medidor de progreso ............ 4
Los investigadores han recopilado ingentes cantidades de datos sobre la comunicación animal, pero aún intentan averiguar cómo descifrarlo todo.

