¿Cómo está afectando la automatización a las empresas más pequeñas?
nHemos hablado con empresas PYME especializadas en fabricación, y lo más emocionante es que la tecnología de automatización ya es accesible para ellas. Antes teníamos robots que costaban cientos de miles de euros. Ahora, los cobots [un robot creado para interactuar físicamente con humanos en un ento o colaborativo de trabajo] cuestan entre 40.000 y 70.000 euros. Es impresionante cómo los cobots se ha vuelto más accesibles y ayudan a las pequeñas empresas a ser competitivas.
n¿Cómo pueden las empresas sin grandes presupuestos formar a sus trabajadores para que aprendan a usar estas tecnologías?
nEn primer lugar, a menudo son otras compañías las que averiguan cómo una empresa puede incluir a estos robots en su flujo de trabajo. Y son ellas las que suelen ofrecer la formación. Las empresas de robótica también están realizando pruebas con cobots que podrían ser entrenados en una o dos horas por los propios operadores. De esta forma no hace falta entender lo que hay debajo del capó. Antes, los trabajadores no utilizaban muchas interfaces informáticas, pero ahora sí.
nMuchas pequeñas empresas no tienen sede en los principales núcleos urbanos. ¿Cómo les afecta su ubicación a la hora de formar y contratar a nuevos trabajadores?
nIdealmente, lo que quieren es tener flexibilidad en términos de conjunto de habilidades y oportunidades para las personas. Cuando algo cambia en una industria, se quiere que los trabajadores puedan moverse a otras industrias. Pero eso puede ser más difícil en las ciudades rurales. Creo que es un tema más amplio que incluye el transporte urbano y la movilidad en general. ¿Qué significa eso en términos de brindarles un mejor acceso a los empleos? Todas estas cuestiones incluyen una dimensión basada en la ubicación.
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