A medida que sube el nivel del mar y empeoran los riesgos de inundación debido al calentamiento global, la presa portátil y fácil de montar de WaveSave ofrece una herramienta de respuesta rápida. La población puede utilizar la presa para protegerse a sí misma y a sus bienes, y también sirve para almacenar agua dulce para su uso posterior. Diversas comunidades de Europa, África y el sudeste asiático ya la han desplegado con éxito. Ahora, la empresa se está expandiendo a otros servicios relacionados con el agua para ayudar a las zonas vulnerables a ser más resilientes.
Una de cada cinco personas en todo el mundo corre un alto riesgo de verse expuesta a graves inundaciones. Muchas viven en comunidades sin la protección adecuada y no pueden permitirse evacuar durante una riada ni trasladarse de forma permanente. Los fenómenos meteorológicos extremos derivados del cambio climático y la subida del nivel del mar no hacen más que agravar el problema.
WaveSave fabrica un dique portátil de caucho llamado SlamDam que los clientes pueden instalar rápidamente en las primeras horas de una inundación. Cualquiera puede desplegarlo en el suelo a lo largo de la orilla de un río o del litoral y bombear agua en su interior hasta que se hinche y quede fijado. Y ahí permanece, con hasta 1,3 metros de altura, protegiendo de daños las propiedades o estructuras cercanas a medida que el nivel del agua sube.
Desarrollado en 2013 en los Países Bajos, SlamDam lo probaron inicialmente las autoridades regionales de gestión del agua de ese país, que aún hoy lo utilizan. Desde entonces, WaveSave se ha expandido a África y el sudeste asiático, y sus clientes ya han desplegado SlamDam en al menos una docena de países.
Indicadores clave
- Sector: Barreras contra inundaciones
- Fundación: 2017
- Sede: Eindhoven, Países Bajos
- Dato destacado: WaveSave está probando su producto SlamDam en Governors Island (Nueva York) como uno de los siete ganadores de un concurso de adaptación climática urbana. La barrera está instalada en un punto donde las mareas altas y el oleaje provocado por el paso de los ferris suelen anegar la orilla.
Potencial de impacto
Debido tanto al cambio climático como al crecimiento demográfico, casi 2.000 millones de personas estarán expuestas a inundaciones para 2100 (un aumento de 300 millones con respecto a 2020), según una estimación.
El SlamDam está diseñado para ayudar a proteger tierras de cultivo y bienes particulares, así como infraestructuras críticas como hospitales o plantas de tratamiento de agua. A corto plazo, resulta más económico que modificaciones más permanentes, como construir diques o reconstruir instalaciones en terrenos más elevados. Además, su carácter temporal permite desplegarlo según sea necesario y luego guardarlo.
Para llenar el SlamDam, un instalador local puede utilizar cualquier bomba de agua portátil que tenga a mano. Con una vida útil de más de 40 años, estas barreras contra inundaciones pueden utilizarse una y otra vez.
Esta solución de baja tecnología tiene otra ventaja importante, al menos en lo que respecta a las inundaciones de agua dulce: durante las semanas y meses posteriores a una inundación, los residentes pueden aprovechar el agua almacenada en el interior de la presa móvil para regar los cultivos. Esto resulta especialmente útil durante la estación seca o en regiones propensas a la sequía. En la comuna rural de Mpanda, en Burundi (África Oriental), donde se desplegó una SlamDam durante la temporada de inundaciones de 2022, los agricultores que tuvieron acceso a su agua acumulada obtuvieron más cosechas ese año y duplicaron sus ingresos, según un informe de la ONU.

Limitaciones
Empresas como AquaFence, MegaSecur y NOAQ Flood Protection también fabrican barreras móviles contra inundaciones. WaveSave se distingue, en parte, por centrarse en el despliegue rápido de emergencia en países en desarrollo y por destacar la capacidad de SlamDam para almacenar agua para su uso posterior.
Sin embargo, un equipo de investigación que analizó el uso de SlamDam en Kenia halló una serie de dificultades a la hora de lograr que las comunidades locales adoptaran esta tecnología. Una de ellas consistía en determinar quién debía asumir la propiedad y el despliegue del dique.
Otro reto constante es el coste inicial. SlamDam ya se sitúa a la par o resulta más asequible que muchas alternativas: cuesta entre 1.000 y 3.000 euros (unos 1.140 y 3.400 dólares) por sección de cinco metros, y está disponible en varias alturas. Proteger un único acceso a una vivienda o a unas instalaciones puede requerir solo 10 metros, mientras que rodear un recinto (como un hospital) o blindar una explotación agrícola o un barrio puede exigir entre 200 y 300 metros. Aun así, el precio sigue siendo prohibitivo para muchas comunidades o agricultores. El director general de WaveSave, Omar Saleh, afirma que la empresa está estudiando ofrecer SlamDam como servicio y desplegarlo bajo demanda para hacer que la protección sea más accesible.
Próximos pasos
Actualmente, un socio externo fabrica todos los SlamDam en los Países Bajos; después, se envían a los clientes ubicados en otros lugares. Sin embargo, WaveSave aspira a abrir una planta de producción local de SlamDam en el sudeste asiático a principios de 2027, seguida de una instalación similar en África Oriental, lo que podría ayudar a reducir costes. La empresa se adjudicó recientemente contratos para cuatro nuevos proyectos por un valor conjunto de unos 5,3 millones de dólares en Burundi, Yibuti y Guinea, y cuenta con una "importante cartera de proyectos" en desarrollo en el sudeste asiático y América Latina, según Saleh.
En la actualidad, la empresa se autofinancia y solo cuenta con siete empleados. Saleh afirma que prevé crecer de forma orgánica reinvirtiendo los beneficios en la compañía.
Parte de ese crecimiento implicará ofrecer nuevos servicios, como asesorar a las comunidades sobre cómo instalar y operar sistemas comerciales sencillos de captación de agua de lluvia y riego, como parte de un enfoque más integral para la gestión del agua en regiones con estrés climático.

