"¿Tenimaginas que los humanos ya estuviésemos trabajando para los ordenadores?"
Aunquena la mente inmediatamente nos vienen The Matrix y Horton Hears a Who!, suncomentario fue más sutil aún. ¿Qué pasaría si le damos completamente la vueltanal paradigma? En nuestro mundo biológico nosotros "evolucionamos"; en nuestronmundo informático, "innovamos." ¿Qué pasaría si en realidad los ordenadoresnestuviesen evolucionando y hubiesen descubierto que la mejor forma denevolucionar más rápidamente fuese convenciéndonos de que "innovásemos" po ellos?
Tuvenque detenerme y frotarme los ojos después de teclear ese párrafo. El prime boceto que escribí era aún más raro y exagerado--básicamente era una serie de incoherenciasnsobre cómo los ordenadores estaban manteniendo una conversación en un universonparalelo que nosotros no entendemos y, como parte de ello, habían logradonaveriguar cómo manipular a los seres humanos.
Ayer ennTed, mi viejo amigo John Underkoffler, cofundador de Oblong, dijo que "lantecnología es capaz de expresar la generosidad. Y eso es algo que tenemos que exigir."

Aunquense refería a algo totalmente distinto, creo que es consistente con la teoríandel universo paralelo que contemplo. Como humanos (o al menos la mayoría de losnamericanos), normalmente nos imaginamos en la punta de la pirámide de lanexistencia, y a no ser que seas ateo, es una pirámide en la que Dios ocupanalgún factor dentro de la jerarquía. No obstante--dejemos a Dios (o a la faltande Dios) a un lado y pensemos acerca de los "humanos como especie" frente a losn"ordenadores como especie". Empecé con estructuras como la de la conscienciancolectiva y la jerarquía de la información, y fui capaz de rápidamente dar connuna analogía sencilla para cada una entre la especie humana y la denordenadores.
Y aúnnasí, sigo tecleando. Todo sea en el nombre de compartir y contribuir con misnpensamientos a través de este interesante mecanismo. Voy a correr tres horasnesta tarde. Me pondré el Garmin 305 en la muñeca (con su GPS) y pondré miniPhone en la mochila (escuchando el final de Zen and the Art of MotorcyclenMaintenance). Entregaré un buen puñado de datos a ambos dispositivos, quendespués los registrarán y los subirán a "el ordenador". La cantidad de datosnque genero es enorme; no estoy del todo seguro para qué los usan losnordenadores, ¿pero qué pasaría si fuera para algo realmente específico?
Antesnde que nadie descarte estos pensamientos como los de un lunático, sólo pensemosnen ellos durante un minuto. Esta es una estructura habitual en gran parte de lanciencia ficción contemporánea. Quizá la "infraestructura informática colectiva"ndel mundo ya nos haya sobrepasado y ahora nos tenga trabajando para ella/ellos.n¿No sería algo interesante a descubrir de aquí a 100 años?

