Innovadores menores de 35 años 2026 · Biotecnología · Whitehead Institute · 34 años
Yuancheng (Ryan) Lu está obsesionado con el envejecimiento. Y con los ojos. La ceguera relacionada con la edad está presente en su familia, y su propio test de 23andMe mostró una mutación para la degeneración macular. También es el investigador detrás de uno de los resultados más notables en la ciencia del rejuvenecimiento (y la visión). En 2018, mientras realizaba su doctorado en la Harvard Medical School, utilizó una técnica de reversión de la edad llamada reprogramación para reparar los nervios ópticos de ratones.
Hoy, Lu, de 34 años, estudia células de retina humanas y trabaja en terapias génicas para prevenir la pérdida de visión relacionada con la edad en el Whitehead Institute, pero su trabajo de doctorado sigue acaparando titulares. En junio, la startup Life Biosciences anunció que había inyectado una versión del tratamiento de reprogramación que él creó en el ojo de una persona con glaucoma como parte del primer ensayo clínico en humanos del método.
La reprogramación se refiere a un proceso de restauración de la edad que lleva a las células atrás en el tiempo, a un estado embrionario. En 2006, investigadores japoneses demostraron que podían desencadenar el proceso en el laboratorio introduciendo cuatro genes clave, conocidos por el acrónimo OSKM. Eso es poderoso, pero retroceder el reloj de esa manera también conlleva riesgos, como que los pacientes desarrollen cáncer.
Lu encontró una manera de controlar el efecto: recortó la lista de genes a solo OSK —omitiedo el que tenía más probabilidades de causar cambios peligrosos— y se centró en el nervio óptico. Su resultado, publicado en Nature en 2020, impulsó una oleada de multimillonarios tecnológicos estadounidenses que hicieron grandes apuestas en empresas privadas como Altos Labs y NewLimit para explorar la medicina antienvejecimiento.
En medio de todo ese clamor, Lu ha estado ocupado en el laboratorio trabajando para entender lo que OSK realmente hace. Mientras que algunos entusiastas de la longevidad creen que los humanos podrían vivir hasta los 200 años, Lu no está de acuerdo. Simplemente hay demasiadas cosas que salen mal a medida que envejecemos. Pero reconoce que su trabajo cambió la conversación. “Hace seis años, no se podía hablar de rejuvenecimiento. No usábamos esa palabra, había resistencia”, dice. “Pero creo que la gente ha aceptado el concepto de que realmente se puede revertir la edad molecular.”

