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Innovadores menores de 35

Pioneros

Descubre sus soluciones diferentes e inesperadas para sectores como la energía limpia y la exploración espacial

Andrés Caicedo (Ecuador), 34

Universidad San Francisco de Quito

Su técnica de trasplante de mitocondrias permitirá diseñar terapias para regenerar tejidos sin recurrir a las células madre

Hablar de células madre es hablar de algo con un enorme potencial para curar enfermedades. Pero también es hablar de un tema espinoso y controvertido. Las cuestiones éticas asociadas a la necesidad de destruir un embrión para obtener sus células madre embrionarias ha limitado las investigaciones, por lo que los científicos se centran en otros tipos de células madre, las adultas. Dentro de este abanico figuran las células madre mesenquimales (MSC, por sus siglas en inglés), cuya capacidad de regenerar tejidos y órganos dañados las convierte en un interesante sujeto de estudio. Para lograr esta regeneración, las MSC crean conexiones de forma natural con las células dañadas a las que les transfieren sus mitocondrias (el sistema propio de las células para generar energía y que rejuvence a la célula que lo recibe).

El quid de la cuestión consiste en aprender a replicar este proceso de transferencia, y eso es justo lo que ha conseguido el investigador Andrés Caicedo. Gracias a su técnica de transferencia de mitocondrias, Caicedo ha sido elegido por MIT Technology Review en español entre los 35 ganadores de Innovadores menores de 35 Latinoamérica 2017.

MitoCeption, como Caicedo ha bautizado a su tecnología, "evita costes y ciertos problemas éticos de obtener células madre", afirma. El procedimiento habitual en las terapias celulares consiste en extraer las células madre, multiplicarlas en laboratorio y después transfundirlas. El protocolo de Caicedo, publicado en Scientific Reports en 2015, logra trasplantar eficazmente las mitocondrias aisladas a partir de células madre mesenquimales. Pero además, en trabajos posteriores, logró que la técnica también funcionara para realizar trasplantes de mitocondrias obtenidas desde y hacia otros tipos de células. Esto haría innecesario tener que aislar células madre, lo que evitaría las complicaciones técnicas y éticas.

Según sus resultados, la célula que recibe la mitocondria "se reprograma, se activa su metabolismo, sufre menos estrés oxidativo, se estimula su proliferación y migración", explica Caicedo. Todas estas nuevas capacidades adquiridas por la célula receptora gracias a la transfusión de mitocondrias son en realidad características típicas de células más jóvenes. "El objetivo es encontrar la mejor fuente de mitocondrias", prosigue el innovador. Así, otros tipos celulares podrían rejuvenecer y tener una mejor capacidad regenerativa. El resultado, por tanto, es replicar los efectos de un trasplante basado en células madre mesenquimales pero sin necesidad de utilizarlas.

Caicedo, que actualmente dirige el laboratorio de investigación de la Facultad de Medicina de la Universidad San Francisco de Quito (Ecuador), quiere llegar a desarrollar una terapia que pueda aliviar enfermedades degenerativas, detener los daños en el páncreas asociados a la diabetes tipo 2, y regular el sistema inmunitario para aliviar el lupus y la artritis reumatoide. El investigador estima que en 2019 podrían ponerse en marcha los primeros ensayos in vivo.

Para el fundador y presidente de The Core Model Corporation, Ibis Sánchez, esta es una "excelente tecnología que abre un compás para aplicaciones importantes relacionadas con el daño a las células y a su envejecimiento". Este miembro del jurado de Innovadores menores de 35 Latinoamérica 2017 destaca "el hecho de que tenga ventajas sobre los métodos ya existentes" y también que "los experimentos sean reproducibles".

Por Maximiliano Corredor