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Derek Brahney

Computación

TR10: Impresión de metales en 3D

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Los últimos modelos de impresoras en 3D logran producir piezas metálicas de forma eficiente y útil por primera vez

  • por Erin Winick | traducido por Mariana Díaz
  • 22 Febrero, 2018

  • ¿Qué? Las impresoras pueden fabricar objetos de metal de forma rápida y económica.

  • ¿Por qué? La capacidad de imprimir objetos de metal grandes y complejos bajo demanda podría transformar el sector de la fabricación.

  • ¿Quién? Markforged, Desktop Metal, GE.

  • ¿Cuándo? Ya.

Aunque la impresión en 3D existe desde hace décadas, ha sido una innovación que se ha quedado limitada a aficionados y diseñadores que producen prototipos únicos. Imprimir objetos de materiales distintos al plástico, como el metal, resultaba caro e insoportablemente lento.

Pero ahora es cada vez más barato y fácil, lo que podría dar lugar a una nueva forma de fabricar piezas. Si se adopta ampliamente, revolucionaría los procesos de fabricación en serie de un gran número de productos.

A corto plazo, los fabricantes ya no necesitarían mantener grandes cantidades de producto. Les bastaría con imprimir uno, como una pieza de repuesto para un automóvil viejo, cada vez que alguien lo necesite.

A más largo plazo, las grandes fábricas que producen en serie un rango limitado de piezas podrían ser reemplazadas por otras más pequeñas con un mayor catálogo de productos y adaptadas a las necesidades cambiantes de los clientes.

La impresión 3D de metales permite crear piezas más ligeras y fuertes y con formas complejas, imposibles de lograr con los métodos convencionales de fabricación de metales. También puede proporcionar un control más preciso de la microestructura de los metales. En 2017, los investigadores del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore (EE. UU.) anunciaron que habían desarrollado un método de impresión 3D para crear piezas de acero inoxidable el doble de resistentes que las que se producen por métodos convencionales.

También en 2017, la compañía de impresión 3D Markforged, una pequeña start-up, lanzó la primera impresora de metal tridimensional que cuesta menos de 80.000 euros.

Y la start-up Desktop Metal empezó a enviar las primeras unidades de su prototipo de impresión de metales en diciembre de 2017. Además, planea empezar a vender modelos más grandes, aptos para la fabricación y que son 100 veces más rápidos que los métodos de impresión de metales más antiguos.

La impresión en 3D de piezas metálicas es cada vez más fácil. Desktop Metal ya ofrece un software que genera diseños listos para imprimir. Los usuarios le dicen al programa las especificaciones del objeto que desean imprimir y el software produce un modelo de ordenador adecuado para la impresión.

Por su parte, GE, que lleva años defendiendo la impresión 3D para sus productos de aviación, tiene una versión de prueba de su nueva impresora de metal que es lo suficientemente rápida para hacer piezas grandes. La compañía planea empezar a venderla este mismo año.

 

Computación

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