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El futuro de la IA está en manos de China y, sobre todo, de Alibaba

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Alibaba está invirtiendo grandes sumas en I+D para la inteligencia artificial y su Gobierno también. Sus investigadores gozan de grandes cantidades de datos con los que trabajar. Poco a poco, el gigante asiático empieza a acaparar el liderazgo de Google y Amazon

  • por Will Knight | traducido por Mariana Díaz
  • 13 Marzo, 2018

Las taquillas de la frenética estación de metro de Shanghái (China) tienen mente propia. Acceda a una, especifique su destino y le recomendará una ruta para llegar hasta allí automáticamente antes de imprimir el billete. Incluso revisará su identificación (algo necesario en China) mirándole a la cara. Con el objetivo de reducir las avalanchas de la hora punta, el sistema está configurado para que el usuario pueda encontrar información y comprar pasajes sin tener que presionar ningún botón ni hablar con nadie.

Y lo más impresionante es que este proceso se realiza con éxito en medio de una estación ruidosa y aglomerada. Cada taquilla tiene que descubrir quién le está hablando; centrarse en la voz de esa persona entre la multitud; transcribir el discurso entrante; analizar su significado y comparar la cara de la persona con una base de datos de fotos masiva. Además, todo el proceso debe realizarse en solo unos segundos.

Para hacerlo, las taquillas utilizan varios algoritmos de aprendizaje automático de vanguardia. Pero lo realmente interesante no son los algoritmos en sí mismos, sino donde están. Todas las tareas de procesamiento de imagen y reconocimiento de voz se realizan en un sistema informático en la nube, propiedad de una de las empresas más exitosas de China, el gigante del comercio electrónico Alibaba.

Alibaba ya está utilizando la inteligencia artificial (IA) y el aprendizaje automático para optimizar su cadena de suministro, personalizar recomendaciones y crear productos como Tmall Genie, un dispositivo doméstico similar al Amazon Echo. Las otras dos superpotencias tecnológicas de China, Tencent y Baidu, también están invirtiendo dinero en investigaciones de inteligencia artificial. El Gobierno chino planea construir una industria de IA que en 2030 valga más de 120.000 millones de euros, e insta a sus investigadores a que dominen el campo el campo para entonces (ver China despierta al dragón de la inteligencia artificial).

Pero la ambición de Alibaba es convertirse en líder del suministro de inteligencia artificial en la nube. Al igual que el almacenamiento en la nube (piense en Dropbox) o la informática en la nube (Amazon Web Services), la inteligencia artificial en la nube proporcionará potentes recursos a cualquier persona que tenga un ordenador y una conexión a internet, lo que permitirá el florecimiento de nuevos tipos de empresas.

La verdadera carrera de inteligencia artificial entre China y EE. UU. será la que disputen sus respectivas grandes empresas de la nube, que competirán por convertirse en el proveedor elegido por las compañías y ciudades que deseen hacer uso de la inteligencia artificial. Y los gigantes tecnológicos de China están listos para competir con Google, Amazon, IBM y Microsoft para suministrar inteligencia artificial. La compañía que domine esta industria tendrá una gran influencia en el futuro de la inteligencia artificial.  

Pensar a lo grande

Jack Ma creó Alibaba Online como un simple mercado de comercio electrónico en 1999 desde su apartamento en Hangzhou, en la costa este de China. Hoy, la sede de la compañía que visité en enero, consta de varios edificios grandes que albergan a decenas de miles de trabajadores; la entrada principal está custodiada por una versión gigantesca de la mascota naranja de la compañía.

El negocio principal de Alibaba sigue siendo vender productos y proporcionar una plataforma para el comercio entre empresas. Pero esto ha generado otras líneas de negocio lucrativas, como una plataforma para logística y envíos, una red publicitaria y servicios financieros y de computación en la nube. La aplicación de pagos móviles de la compañía, Alipay, es administrada por una compañía hermana, Ant Financial, que también ofrece préstamos, seguros e inversiones a través de teléfonos inteligentes.

Jack Ma

Foto: Jack Ma  Crédito: Sean Gallup | Getty

En el Día de los Solteros del año pasado, un evento centrado en el consumo e inventado por Alibaba, la compañía vendió mercancía por valor de unos 20.000 millones de euros. Por el contrario, en el ciberlunes del año pasado, el evento de consumo online más grande de EE. UU., las ventas sumadas de todos los minoristas no llegaron a los 5.500 millones de euros.

El éxito de la compañía también ha ayudado a dar forma a la vibrante escena tecnológica de Hangzhou. La ciudad alberga docenas de incubadoras (financiadas en parte por subsidios gubernamentales) que están llenas de emprendedores que anteriormente trabajaban en Alibaba.

El alegre fundador de Alibaba parece no dar nada por sentado. La directora de Desarrollo Tecnológico de la compañía, Xiangwen Liu, cuenta: "Jack Ma cree que hemos tenido éxito gracias a nuestro modelo de negocio y a un equipo trabajador además de la operación. En la próxima era de la competencia de la compañía, Jack piensa que el modelo comercial no ayudará a un gigante como Alibaba a tener éxito. Él confía en la tecnología".

En octubre pasado Ma anunció que su compañía iba a invertir unos 12.000 millones de euros durante los próximos tres años en un instituto de investigación llamado DAMO Academy (siglas de descubrimiento, aventura, impulso y perspectiva), dedicado a las tecnologías fundamentales. El nombre chino para el instituto, 达摩, hace referencia a Dharma, un legendario monje indio que se supone que introdujo el budismo a China en el siglo quinto.

Hace tiempo que China se quitó su reputación de limitarse a producir imitaciones de las innovaciones occidentales. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el gasto en I+D en China se multiplicó por 10 entre 2000 y 2016, al pasar de alrededor de 3.800 millones de euros a los más de 330.000 de euros actuales. Estados Unidos invierte aún más,  374.000 millones de euros en 2016, pero este total solo ha aumentado un tercio desde 2000.  

Alibaba se ha convertido en la empresa con mayor inversión en I+D en China, con un presupuesto de unos 2.100 millones de euros en 2017. DAMO efectivamente triplicará este presupuesto hasta los 5.600 millones de euros. Es probable que esto signifique que Alibaba superará a IBM, Facebook y Ford y reducirá la brecha con los líderes mundiales Amazon y Alphabet, que en 2017 invirtieron cerca de 13.000 millones de euros y 13.9 billones y unos 11.230 millones de euros en I+D, respectivamente.

DAMO incluirá una cartera de grupos de investigación que trabajan en tecnologías fundamentales y emergentes, incluidas blockchain, seguridad informática, tecnología financiera y computación cuántica. Pero el objetivo fundamental es la inteligencia artificial, y parece que también es el que tiene mayor potencial.

Está claro que DAMO se inspira en los grandes laboratorios de investigación comercial del siglo XX. Liu menciona, por ejemplo, Bell Labs de AT&T, que realizó investigaciones fundamentales sobre materiales, electrónica y software, con los que produjo avances como el transistor, el láser y el dispositivo de carga acoplada para imágenes digitales, así como el sistema operativo UNIX y el lenguajes de programación C y C++. Liu dice que Alibaba también se inspira en los métodos de financiación de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa (DARPA) de EE. UU.

Alibaba también está aprendiendo de los gustos de Alphabet y Amazon. Al igual que estas compañías, Alibaba lanzó una plataforma de aprendizaje automático en la nube; fue la primera compañía china en hacerlo. La laznó en 2015 y se mejoró significativamente el año pasado. Las herramientas que ofrece son similares a las de Google Cloud y los servicios web de Amazon, incluidas las soluciones comerciales para el reconocimiento de voz y la clasificación de imágenes.

Desarrollar estas herramientas fue un gran reto técnico para Alibaba, una muestra de la ambición de la compañía para dar forma al futuro de la inteligencia artificial y de la importancia que tendrá la informática en la nube.

Otra señal es que la nube de Alibaba es compatible con los marcos de aprendizaje profundo de otras compañías, incluidos TensorFlow de Google y MXNet de Amazon. El aprendizaje profundo (una técnica para entrenar máquinas para reconocer cosas al alimentar con muchos datos una red neuronal de múltiples capas) es el enfoque principal de la inteligencia artificial actual; se utiliza para todo, desde controlar vehículos autónomos hasta transcribir el habla. Las empresas tecnológicas construyen sus propios marcos de aprendizaje profundo, en parte para que los usuarios ingresen a sus plataformas en la nube, porque esos marcos generalmente funcionan mejor en su infraestructura. Al apoyar los marcos de sus competidores, Alibaba les da a los desarrolladores una razón para utilizar su plataforma.

Y esto no es todo, Liu insinúa que Alibaba puede estar trabajando en su propio marco de aprendizaje profundo, algo que podría ayudar a la empresa a que incluso más ingenieros se suban a su nube. Cuando se le preguntó si Alibaba podría revelar parte del código que desarrolló, Liu respondió: "Cuando esté listo".

Respuestas inteligentes

Hay otros destellos de los últimos progresos de Alibaba en inteligencia artificial. El mes pasado, un equipo de investigación de la compañía lanzó un programa de inteligencia artificial capaz de leer una pieza de texto y responder preguntas simples sobre su contenido con más precisión que cualquier otro sistema anterior.

El texto estaba en inglés, no en chino, porque el programa fue entrenado en el conjunto de datos de respuesta de la Universidad de Stanford (SQuAD, por sus siglas en inglés), un sistema de referencia utilizado para probar sistemas computarizados de preguntas y respuestas. El programa de Alibaba utiliza varias técnicas novedosas de aprendizaje automático y obtuvo una puntuación más alta que las entradas de Microsoft, Samsung y otros. Sorprendentemente, tuvo mejor puntuación que el ser humano promedio (aunque esto es un poco engañoso y no significa que el programa realmente entienda lo que está leyendo).

Sin embargo, lo más notable es la rapidez con que Alibaba ascendió en la clasificación. La compañía presentó su primera entrada a SQuAD en septiembre de 2017. "Muchos de los 10 mejores equipos representan a las principales instituciones chinas y esto refleja la democratización continua de la IA", dice el estudiante de doctorado de la Universidad de Stanford (EE. UU.) y responsable del concurso SQuAD, Pranav Samir Rajpurkar.

Alibaba ya utilizó el programa para mejorar la atención al cliente automatizada en su mercado online, dice el miembro del equipo Si Luo. Y espera implementar la comprensión del lenguaje en sus plataformas y tecnologías.

Los investigadores de IA de Alibaba están trabajando en otros proyectos de vanguardia, como las redes generativas antagónicas, o GAN (por sus siglas en inglés de generative adversial network). En este nuevo y emocionante enfoque de aprendizaje automático, desarrollado por un investigador de Google, dos redes neuronales se enfrentan entre sí; una intenta generar datos que parecen provenir de un conjunto de datos real mientras la otra intenta distinguir los ejemplos reales de los falsos. La técnica permite que las máquinas aprendan de forma más eficiente a partir de datos no etiquetados y se puede usar para crear imágenes y vídeos sintéticos de aspecto realista (ver El señor de las GAN: el hombre que dio imaginación a las máquinas).

Crédito: Wang He | Getty.

Recolectando nubes

Una de las ventajas de las empresas tecnológicas de China sobre sus homólogas occidentales es el compromiso de su Gobierno con la IA. Es probable que las ciudades sensibles que utilizan el tipo de tecnología que se encuentra en las taquillas de metro de Shanghái sean parte del futuro del país. Una de las herramientas de IA en la nube de Alibaba es City Brain, una plataforma diseñada para realizar tareas como la gestión de datos de tráfico y el análisis de imágenes de cámaras de vídeo de la ciudad.

También existen experimentos de este tipo en Occidente, como el proyecto Sidewalk de Alphabet, que planea transformar un barrio de Toronto (Canadá) con vehículos autónomos, robots de entrega y sistemas de administración basados ​​en inteligencia artificial. Pero lo más probable es que China intente hacer proyectos similares cosas a mayor escala y esto dará a sus empresas una ventaja en el mercado global para la inteligencia artificial.

El interés de las autoridades chinas en el uso de la tecnología para el control social también ayuda. Hay planes para crear un "sistema de crédito social" que rastrearía y anotaría el comportamiento cotidiano de los ciudadanos con vistas a recibir beneficios o castigos. El software de reconocimiento facial de compañías chinas como SenseTime se usa para encontrar delincuentes en filmaciones de vigilancia y rastrear a disidentes sospechosos.

Otra ventaja que disfrutan las empresas chinas es el acceso a grandes cantidades de datos, gracias a la enorme población de China, y además, tienen pocas restricciones para usarlos. Alipay de Ant Financial, por ejemplo, tiene más de 520 millones de usuarios; la compañía determina la solvencia de una persona, en parte, mediante el examen de sus transacciones financieras diarias y sus conexiones sociales. Esto no funcionaría en Europa ni en EE. UU., donde las reglas estrictas dictan qué tipos de datos pueden incluirse en una puntuación de crédito. Pero en regiones como África, donde China tiene una fuerte posición económica, tales tecnologías podrían convertirse en la norma.

Alibaba ya está exportando la tecnología de inteligencia artificial. Es el quinto proveedor de informática en la nube más grande del mundo, detrás de Amazon, Google, Microsoft e IBM, y su plataforma de aprendizaje en la nube está disponible en varios idiomas. La semana pasada, Alibaba lanzó una versión dirigida a desarrolladores y empresas en Europa; también anunció un nuevo laboratorio de IA en colaboración con la Universidad Tecnológica de Nanyang (China).

En algunos lugares, es probable que Alibaba haya superado a la competencia. El diciembre pasado, anunció una colaboración con el Gobierno de Malasia para proporcionar servicios inteligentes en la ciudad, incluida una plataforma de vídeo que puede detectar accidentes automáticamente y ayudar a optimizar el flujo de tráfico.

IA con características chinas

Entonces, si la IA viene China, ¿con qué tipo de valores vendrá? En Occidente existe una creciente preocupación por problemas tales como algoritmos sesgados y pérdidas de puestos de trabajo por la automatización. Este tipo de debate se escucha mucho menos en China. En un discurso en el Foro Económico Mundial en Davos (Suiza) el director de Alibaba, Jack Ma, reconoció los riesgos de la inteligencia artificial. Pero, a diferencia de sus homólogos estadounidenses, Alibaba no está involucrado en grupos de ética como la Asociación para la IA. Y, a diferencia de, digamos, DeepMind (la subsidiaria de Alphabet enfocada en la inteligencia artificial) carece de un departamento interno de ética.

A medida que China aumenta su dominio de la inteligencia artificial, el país irá determinando cómo la tecnología cambia la forma del mundo. Y Alibaba, sin duda, será una parte importante de esta imagen.

El experto en China de la Escuela de Negocios de Harvard (EE. UU). William Kirby afirmA: "Mucho antes de que alguien usara el término inteligencia artificial en un contexto comercial, Alibaba ya estaba innovando. Desde mi punto de vista, la compañía ha hecho más que nadie por cambiar la forma de hacer negocios en China; son ambiciosos en todos los frentes".

Robótica

 

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