.

Inteligencia Artificial

Este artículo fue escrito por un humano, el siguiente quizás no lo sea

1

El periodismo del futuro apunta a ser una mezcla entre periodistas y reporteros robots. Ya existe software que genera contenido de manera automática, busca noticias y detecta si una empresa ha emitido un comunicado

  • por Erin Winick | traducido por Mariana Díaz
  • 15 Mayo, 2018

Justin Myers afirma que él no está automatizando los trabajos: los está mejorando.

Myers es el editor de automatización de Associated Press (AP), una agencia de noticias de Estados Unidos. Aunque es más conocido por cubrirlas, hace poco creó un software que puede generar y publicar contenido de forma automática. Diseñado en colaboración con la firma Automated Insights, el programa extrae datos de documentos, como informes de ganancias financieras, para obtener rápidamente historias que publicar.

La preocupación típica para cualquiera sería que la AP haya creado un monstruo que destruya el trabajo. Hoy son los informes trimestrales; mañana, todo lo que aparezca en la portada de un periódico estará escrito por los reporteros robots. Pero Myers cree que el futuro pasará más por una colaboración humano-máquina: "Los ordenadores son excelentes para indicar lo que sucedió, pero no son buenos para explicar por qué sucedió. Ahí es donde los humanos realmente destacan, en ubicar la historia en un contexto y darle una relación más amplia".

Crédito: Cortesía de Justin Myers. 

Por eso, Myers está centrado en racionalizar los procesos para los periodistas mejorando de su rutina diaria.

Parte de su día lo dedica a hacer gráficos y escribir historias. El resto del tiempo, Myers está trabajando detrás del telón. "Podría ayudar a alguien que tenga una idea sobre cómo mejorar su propio flujo de trabajo o sobre una nueva oferta de producto para la AP. La otra parte de mi trabajo es esforzarme mucho para desarrollar algunas de esas cosas", dice Myers.

Sus creaciones se utilizan principalmente para tareas triviales, como buscar noticias o escribir historias repetitivas, que elimina de la rutina del día de un reportero. Uno de los programas que Myers ayudó a desarrollar controla las páginas web y notifica a los periodistas cuando estas se modifican. Por ejemplo, los avisa si el sitio web de la EPA se edita y si una empresa ha publicado una declaración. También ha trabajado en extender el software automatizado de redacción de historias para cubrir nuevas áreas temáticas, como el mercado de bonos municipales.

A la larga, Myers cree que trabajar junto con las herramientas que está creando llegará ser algo común para los periodistas: "Así se obtiene lo mejor de ambos mundos. El ordenador le dice al periodista lo que ha sucedido y el ser humano proporciona el contexto".

Inteligencia Artificial

 

La inteligencia artificial y los robots están transofrmando nuestra forma de trabajar y nuestro estilo de vida.

  1. La pandemia acelera los despidos y la automatización de los 'call centers'

    La necesidad de reducir personal y la avalancha de llamadas asociadas al coronavirus ha impulsado la adopción de inteligencia artificial en servicios de atención al cliente mediante chatbots y sistemas por voz. Aunque esos puestos de trabajo podrían desaparecer para siempre, los clientes parecen encantados

  2. La IA, incapaz de predecir nuestros súbitos cambios de comportamiento

    Ninguna inteligencia artificial está entrenada para que una semana agotemos el papel higiénico y las mascarillas y la siguiente, la levadura y los productos de jardinería. Los algoritmos de gigantes como Amazon y Netflix deben reajustarse manualmente para abordar la volatilidad de nuestros patrones de conducta durante la pandemia

  3. La COVID-19 acelera el uso de la IA médica, con riesgos y beneficios

    Ante la escasez de recursos, cada vez más hospitales están usando inteligencia artificial para cribar a los pacientes a través de sus radiografías de tórax. Los algoritmos que funcionan bien están ayudando mucho a los profesionales, pero también hay empresas que intentan aprovecharse de la desesperación de los médicos