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"¿En que pensábamos al dejar que Facebook comprara WhatsApp?"

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El abogado Gary Reback, famoso por su lucha contra los monopolios tecnológicos, critica la inacción política y legal que ha permitido que los gigantes del sector no tengan competencia, y cree que Europa es la única capaz de cambiar la situación

  • por Martin Giles | traducido por Mariana Díaz
  • 06 Julio, 2018

Gary Reback se hizo famoso en Silicon Valley (EE. UU.) como el abogado que hizo que el Departamento de Justicia de EE. UU. persiguiera a Microsoft. La histórica demanda, que alegaba que la compañía había abusado del dominio de su sistema operativo Windows para favorecer a Internet Explorer sobre el navegador rival Netscape, duró años. Terminó en 2001 en un punto muerto, pero obligó a la empresa a tener más cuidado con este tipo de cosas. Hace poco, Reback, que ahora es miembro de Carr & Ferrell, ha empezado a luchar contra Google en Europa. El año pasado, el gigante de las búsquedas fue multado por 2.400 millones de euros por suprimir la competencia en los servicios de compras por internet. MIT Technology Review se ha sentado con Reback para hablar sobre los desafíos a los que se enfrentan los responsables de hacer cumplir las leyes antimonopolio frente a la última generación de gigantes tecnológicos (ver Ha llegado la hora de controlar a los tres gigantes de los datos).

¿Provoca la competencia una generación constante de nuevos triunfadores de la industria de la tecnología?

La gente suele decir que los imperios tecnológicos van y vienen, y citan ejemplos como BlackBerry y MySpace. Pero la realidad de esta industria es que siempre ha estado monopolizada. Primero AT&T, luego IBM y después Microsoft. Lo que tenemos ahora son mercados muy maduros, y compañías como Google que llevan años en el mismo mercado y hace mucho tiempo que no se enfrentan a una nueva competencia.

¿Deberían disolverse las grandes compañías?

Un agente antimonopolio nunca querría empezar con disoluciones. Habría que empezar por analizar la conducta anticompetitiva en cuestión y ver si se puede remediar. Y si se puede, entonces hay que verificar si eso es suficiente para permitir que el libre mercado admita una competencia adicional.

"Los gigantes tecnológicos harán cualquier cosa para evitar un juicio"

¿Y qué pasaría si no se puede?

Históricamente, cada vez que nos hemos enfrentado a un gran monopolio tecnológico, los ciudadanos han salido ganando. Creo que podríamos afirmar que cuando AT&T se disolvió fue cuando obtuvimos internet, y sin duda hubo una gran ola de innovación, incluidos los teléfonos móviles y los buscas. Podría decirse que el monopolio estaba frenando esta innovación.

¿Por qué de momento las medidas antimonopolio no han afectado a las grandes compañías tecnológicas?

El problema es que las medidas no han supuesto un remedio efectivo [para un comportamiento anticompetitivo por parte de las empresas tecnológicas]. El caso europeo que más avanzado es de la manipulación en la búsqueda de artículos de venta por internet contra Google. Se ha multado a la empresa con una cantidad masiva de dinero, pero esto no ha devuelto la competencia.

¿Cuál es la mayor lección que nos deja todo esto?

Cuando la conducta anticompetitiva comienza a ocurrir, debemos actuar rápido para poder detenerla en el momento. En este tipo de mercados de red, una vez que la competencia se va, se ha ido. Si la UE hubiera hecho lo que hizo en 2017 en 2007, que es cuando Google empezó a comportarse así, las demás empresas que entraron en el sector de las búsquedas para compras online ahora seguirían intentando competir con Google de manera más general.

Sin embargo, el juicio de Microsoft se alargó durante muchos años.

Sí, pero no hay que olvidarnos de que el juicio en sí fue una parte clave de la solución. En ese momento, la gente pensaba que Microsoft era increíble. No entendían lo que estaba pasando. Cuando tiene lugar un juicio de este tipo, que expone los correos electrónicos de la compañía y cuestiona al CEO, los periodistas empiezan a interesarse. Está todo expuesto para que podamos analizarlo. Pero, de momento, eso no se puede hacer con Google, porque no sabemos todas las cosas que está haciendo con los datos.

¿Cree que veremos otro juicio emblemático en breve?

No soy optimista. Parte del problema es que todas las grandes compañías de tecnología entienden el daño que un juicio podría causarles. Harán cualquier cosa para evitar ese tipo de situación.

¿Deberíamos evitar que adquieran más empresas?

Deberíamos analizar con detenimiento estos negocios. ¿En que estábamos pensando cuando dejamos que Facebook comprara WhatsApp? ¿Y cuando dejamos que Google, que ya tenía la mejor tecnología de mapeo, comprara Waze? Una de mis mayores quejas es que la administración del expresidente de Estados Unidos Barack Obama no hizo caso de las advertencias. Yo avisé de los riesgos de la adquisición de DoubleClick por parte de Google [en 2008].

¿Por qué Estados Unidos no ha sido más estricto con las grandes firmas de tecnología?

Si se enfrenta a las grandes compañías de tecnología, debe saber que tienen mucho dinero. Esto se puede usar para contribuir a las campañas de los políticos de manera ilimitada y para contratar a los mejores grupos de presión, y así sucesivamente. ¿Cuál es la razón por la que fuimos capaces de perseguir a Microsoft en la década de 1990 y ahora nos enfrentamos a una conducta similar por parte de Google y en EE. UU. no podemos hacer nada al respecto?

Entonces, ¿el único ente capaz de vigilar a los gigantes de la web es Europa?

Una forma de obtener cambios en EE. UU. es hacer que algún inconformista gane en la Casa Blanca y que no esté comprometido con los procesos tradicionales del partido ni de la campaña política. Pero eso no es lo que tenemos en este momento. Hemos visto a la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, atacar la fusión de AT&T-Time Warner; dudo que la administración Obama lo hubiera hecho. Pero, ¿este desacuerdo hará cumplir las leyes antimonopolio en la industria de la tecnología? De momento no lo sabemos.

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