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Los investigadores inyectan ingredientes de edición genética CRISPR en un óvulo humano.

Biomedicina

El debate de usar CRISPR en embriones: seguridad contra progreso

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'Nature' publica dos críticas a la investigación que empleó edición genética en embriones humanos acompañada de una larga carta del científico que la llevó a cabo. ¿Debemos intentar reparar el ADN de embriones humanos en un laboratorio para evitar enfermedades? La polémica está servida

  • por Antonio Regalado | traducido por Mariana Díaz
  • 14 Agosto, 2018

En respuesta a las críticas de otros científicos, el investigador responsable del proyecto más grande del mundo para editar embriones humanos con CRISPR ha prometido que no va dejar de intentar crear lo que él llama "terapia génica de FIV" (fecundación in vitro).

El investigador de la Universidad de Ciencias de la Salud de Oregón en Portland (EE. UU.) Shoukhrat Mitalipov acaparó titulares de todo el mundo el agosto pasado cuando informó de que había logrado reparar con éxito una mutación genética en docenas de embriones humanos. Dichos embriones fueron posteriormente destruidos como parte del experimento.

Mitalipov afirmó que sus resultados en embriones en fase temprana hacían que los primeros humanos genéticamente modificados estuvieran "mucho más cerca" de hacerse realidad.

La investigación llamó mucho la atención, incluidos una serie de detractores que no tardaron en abalanzarse sobre los resultados. Los tildaron de biológicamente inverosímiles y con posibilidad de provocar errores potenciales y resultados falsos.

Ahora, la revista Nature acaba de convertirse en un altavoz del debate. La semana pasada, la publicación lanzó dos críticas a la investigación acompañadas de una larga respuesta de Mitalipov y 31 de sus compañeros de trabajo en Corea del Sur, China, y el Instituto Salk en La Jolla, California (EE. UU.).

El combate científico se centra en la conocida tendencia de CRISPR a introducir cambios accidentales y no planificados en el ADN de una célula (ver CRISPR se libra de la acusación de provocar mil mutaciones accidentales).

Estas ediciones indeseadas son difíciles de detectar, y más aún cuando se trata de embriones humanos con un día de vida. En esta fase, son organismos compuestos de solo una docena de células y tan pequeños que resultan invisibles a simple vista.

El experto en genética en ratones de la Universidad de Adelaida (Australia) Paul Thomas, autor de uno de una de las críticas a los resultados de Mitalipov, plantea que si no se detectan los errores de CRISPR, como genes que desaparecen, podrían nacer niños con terribles defectos de nacimiento.

"La incapacidad de detectar grandes partes eliminadas del genoma podría tener resultados desastrosos en las potenciales aplicaciones clínicas", escribe Thomas. Y añade que la necesidad de disponer de mejores formas de medir lo que CRISPR realmente hace a los embriones "no es una exageración".

Medicina germinal

Mitalipov sigue intentando demostrar que CRISPR puede funcionar de forma segura en embriones. En una entrevista, afirmó que cree que solo faltan entre cinco a 10 años para que el proceso esté listo para usarse en un centro de FIV.

El embriólogo Shoukhrat Mitalipov lidera un esfuerzo para alterar el ADN de embriones usando CRISPR.

Foto: El embriólogo Shoukhrat Mitalipov lidera un esfuerzo para alterar el ADN de embriones usando CRISPR. OHSU.

Lo que está en juego es que la humanidad disponga de una tecnología médica revolucionaria capaz de modificar el ADN de un embrión para eliminar los riesgos de enfermedad. A veces se llama edición de genes en la línea germinal porque el ADN con el que nace un bebé se transmitirá a las generaciones futuras a través de sus células germinales, el óvulo o el esperma.

Para su investigación inicial, el equipo de Oregón reclutó a una serie de mujeres en Portland (EE. UU.) a las que pagó casi 4.500 euros respectivamente para someterse a una extracción de óvulos. Con esos óvulos, el equipo produjo más de 160 embriones para los experimentos con CRISPR.

Mitalipov dijo que su centro de Oregón continúa obteniendo óvulos para confirmar sus resultados y ampliarlos en nuevas direcciones. Aunque se negó a concretar cuántos embriones ha hecho el centro durante el año pasado, sí sugirió que son los únicos en el mundo que están investigando una terapia genética para embriones de FIV a gran escala.

Otros equipos en China y Reino Unido también han intentado editar embriones con CRISPR. Pero el alcance de sus proyectos es más alcance limitado y en muchos otros países la edición de embriones está restringida por ley. Esto complica que otros grupos puedan confirmar los hallazgos de Mitalipov en embriones humanos, señala Thomas.

Edición genética espontánea

Normalmente, para editar una célula, los científicos usan CRISPR para romper su ADN en un punto preciso. Si además inyectan una copia correcta de un gen, una célula puede usar esta plantilla para guiar el reemplazo exitoso del ADN defectuoso.

El hallazgo sorpresa de Mitalipov fue que los óvulos recién fecundados ignoraron las plantillas dirigidas a reparar una mutación genética que causa la miocardiopatía hipertrófica, una dolencia cardíaca. En lugar de eso, el ADN del esperma del padre portador de la mutación se corrigió a través de la versión sana de la madre del mismo gen.

Algunos escépticos, como la investigadora del Memorial Sloan Kettering Cancer Center Maria Jasin, autora de la segunda crítica publicada en Nature, consideran que este hecho casi imposible desde el punto de vista biológico. Inmediatamente después de la fecundación, el ADN del padre y el de la madre se instalan temporalmente en núcleos separados. Así que si no se tocan físicamente, ¿cómo podría realizarse la reparación?

Las dudas sobre la investigación fueron creciendo. Si CRISPR había eliminado el gen mutado del padre, en lugar de repararlo, el procedimiento podría parecer un éxito aunque en realidad no lo fuera.

Nuevos apoyos

Mitalipov cree que sus resultados se acabarán validando de forma generalizada. Afirma que su grupo volvió a analizar el ADN de cientos de células tomadas de los embriones editados y no encontró pruebas de errores importantes de CRISPR.

Además, otros laboratorios empiezan a encontrar indicios de que el fenómeno de la reparación espontánea es real. Un grupo de MIT que está experimentando con CRISPR en embriones de ratón, por ejemplo, afirmó a principios de este año que tenía pruebas "concluyentes" de que el proceso también ocurre en esa especie.

El director de ese estudio, Guoping Feng, dijo en un correo electrónico que su investigación "respalda" las conclusiones de Mitalipov.

Usar edición genética para corregir mutaciones en embriones de FIV sigue siento un tema que todavía provoca grandes debates. Una encuesta reciente descubrió que los estadounidenses apoyan la idea de prevenir enfermedades, pero no se sienten cómodos con la idea de probar la tecnología de edición genética en embriones humanos.

Mitalipov afirma que probar CRISPR en embriones es la única forma de avanzar para averiguar cómo lograr que la edición genética de la línea germinal sea segura y efectiva. El investigador concluye: "Si no lo hacemos, nunca descubriremos cómo hacerlo".

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