.

Jake Belcher

Negocios

La IA está cerca de pilotar aviones, siempre que no lleven personas

1

El sector aeroespacial ya emplea inteligencia artificial, aunque nunca en vuelo. Boeing cree que dentro de poco la tecnología podría asistir a pilotos en condiciones complicadas e incluso gobernar aeronaves para el transporte de mercancías. Y está invirtiendo mucho para lograrlo

  • por Charlotte Jee | traducido por Ana Milutinovic
  • 21 Septiembre, 2018

Cuando eres una empresa aeroespacial de 102 años de edad, siempre sientes una presión para mantenerte al día. Para Boeing, esa presión significa invertir en el futuro de la industria, y para el CTO de la empresa, Greg Hyslop, el futuro de la industria es sinónimo de inteligencia artificial (IA).

De momento, la visión de la compañía para la IA consiste en ayudar a los pilotos a lidiar con situaciones complejas, según explicó Hyslop durante su ponencia en la reciente conferencia EmTech de MIT Technology Review. La sociedad se acerca una situación en la que faltarán pilotos a nivel mundial, así que la inteligencia artificial puede ayudarles a evitar peligros o resolverlos más fácilmente, especialmente a los que tengan menos experiencia. "Ahí es donde veremos la convergencia con IA", afirmó.

Para Hyslop, el mayor desafío actual de la industria aeroespacial consiste en mantener muy altos los niveles de seguridad cuando hay 10 millones de aviones en el aire, en lugar de las pocas miles de aeronaves que había antes.

El responsable continuó: "¿Cómo podríamos mantener los niveles de seguridad existentes con un sistema de inteligencia artificial en la cabina? ¿Cómo podemos demostrar y garantizar que los sistemas son seguros hasta tal punto que los pasajeros digan: 'Sí, confío en ellos'? Son problemas muy difíciles de resolver". 

Para abordar estos problemas, Boeing ha creado dos filiales: Boeing Horizon X y Boeing Next. La primera se dedica a invertir en nuevas empresas y crear vínculos con nuevos socios, mientras que la segunda se centra en el desarrollo de productos para el futuro.

La compañía también está preparando el lanzamiento del Centro de Tecnología Aeroespacial y Autónoma en el MIT (EE.UU.). El trabajo de este organismo será el desarrollo de nuevas tecnologías para respaldar los programas de Boeing Next, y empezará a funcionar a finales de 2020.

Hyslop detalló: "La IA ya se usa en el transporte aéreo, pero de forma limitada. Así que es necesario volver a pensar qué más podríamos hacer con más sensores en el avión. ¿Seríamos capaces de despegar bajo unas condiciones climáticas en las que a un piloto resulta imposible? Con sensores, con IA, sí que podríamos". 

La creciente urbanización del mundo presiona cada vez más la infraestructura. Pero las carreteras y los coches por sí solos no pueden cumplir satisfacer esta creciente demanda. ¿Acaso la respuesta está en el cielo?

Aunque ya existen modelos funcionales (e increíblemente caros) de coches voladores, Hyslop es escéptico ante la idea, pero confirma que las "presiones sociales son reales". El responsable recordó: "Cuando expandimos nuestra oficina en Bangalore (India), un funcionario del Gobierno, medio en serio, medio en broma, nos dijo: 'sería genial inventar un rickshaw volador'".

Y aunque la inteligencia artificial va a jugar un papel cada vez más importante en la industria, eso no implica que vaya a encargarse de pilotar los aviones. Hyslop concluyó: "Para viajes con pasajeros, no lo vemos muy realista a corto plazo. No obstante, para el transporte de carga, podríamos ver un avión autónomo dentro de no mucho tiempo".

Negocios

Los avances tecnológicos están cambiando la economía y proporcionando nuevas oportunidades en muchas industrias.

  1. Los dos ritmos de la IA: la mayoría de empresas sigue sin revolución

    Mientras los gigantes de internet han introducido la inteligencia artificial en casi todo su negocio, a la mayor parte de la industria le está costando mucho aprovecharse de su potencial. La falta de homogeneidad en los datos y el escaso conocimiento de los empleados son los principales lastres

  2. Las IA de la policía de EEUU están entrenadas con datos falsos

    Una investigación revela que la mayoría de estos algoritmos funciona con información sesgada hacia las minorías a causa de los comportamientos corruptos de los propios cuerpos de seguridad. Se trata de un lavado de cara tecnológico que hace creer que las decisiones algorítmicas son justas

  3. Una criptomoneda inspirada en Harry Potter intenta embrujar a Bitcoin

    Grin se postula como alternativa casi mágica capaz de garantizar el anonimato de las transacciones y aumentar la eficiencia de la cadena de bloques gracias a una nueva técnica llamada Mimble Wimble. La mayoría de la comunidad se ha rendido a su hechizo, pero aún tiene mucho que demostrar