.

El humo y el vapor se elevan desde la central de carbón Laziska, en Polonia

Energía

Aún podemos limitar el aumento de temperatura a 1,5 °C, pero no lo haremos

1

Si acabamos inmediatamente con todas las centrales de carbón, coches, aviones y fábricas, y cerramos las infraestructuras fósiles al final de su vida útil, tendríamos un 64 % de probabilidades de lograrlo, según una nueva investigación. Pero hay más indicios de que no vamos a hacer ninguna de estas cosas

  • por James Temple | traducido por Ana Milutinovic
  • 29 Enero, 2019

Un nuevo estudio señala que el mundo todavía podría evitar que la temperatura del planeta aumente 1,5 °C sobre niveles preindustriales. Ese es precisamente el objetivo que se fijó en el histórico acuerdo alcanzado la Cumbre del Clima de París (Francia). La mala noticia es que lo más seguro es que no lo hagamos.

Para tener un 64 % de probabilidades de mantener el pico del calentamiento global por debajo del 1,5 °C deberíamos eliminar cualquier infraestructura de combustibles fósiles al final de su vida útil y cerrar inmediatamente todas las centrales de carbón, coches, aviones y fábricas. Así lo afirma un reciente estudio de un equipo de investigadores de la Universidad de Oxford, de la Universidad de Leeds (ambas en Reino Unido) y otras instituciones, publicado recientemente en Nature Communications. En ese escenario, el mundo debería reemplazar todas esas instalaciones y máquinas con alternativas de cero emisiones de carbono, como las plantas solares y los vehículos eléctricos.

De hecho, el estudio destaca las consecuencias de las elecciones que tomemos como sociedad de este punto en adelante, teniendo en cuenta el ciclo de vida útil de nuestros activos que queman combustibles fósiles. Si esperamos hasta 2030 para dejar de usarlos, nuestras probabilidades de que la temperatura suba más allá de 1,5 ° C aumentarán significativamente, incluso aunque en ese momento jubilemos anticipadamente a todos los vehículos y las fábricas.

El documento elude la pregunta de si resulta factible detener todo nuevo desarrollo de infraestructura de combustibles fósiles, aunque lo más probable es que no lo sea. En cambio, hay indicios de que el mundo todavía pasará muchos construyendo centrales eléctricas, vehículos y otras máquinas que emiten de dióxido de carbono.

Las compañías chinas están planificando o construyendo centenares de centrales de carbón en todo el mundo, según The New York Times. India continúa invirtiendo miles de millones en nuevas instalaciones a carbón. Y los vehículos eléctricos representan solo una pequeña fracción de las ventas de coches a nivel mundial.

Y lo que es peor, existen grandes sectores de la economía que emiten gases de efecto invernadero para los que no existen alternativas limpias disponibles, como la aviación, la agricultura, el cemento y el acero.

Así que, mientras el estudio señala que el mundo podría, en teoría, evitar el calentamiento de 1,5 °C, lo que realmente subraya es que cada vez es menos probable que lo logremos. El escenario que describe sería difícil, si no imposible, de alcanzar bajo nuestras actuales realidades políticas, económicas y técnicas. (De hecho, otras investigaciones han descubierto que la infraestructura energética existente por sí sola ya es capaz de llevarnos a niveles catastróficos de calentamiento).

Pero aunque decidamos pasar por alto el umbral del 1,5 °C, 2 °C o incluso 3°C, el mensaje más importante permanece: cuanto antes nos alejamos de los combustibles fósiles, más reduciremos los daños y los peligros que están por venir.

Energía

  1. La IA aprende a cultivar albahaca para hacer pesto aún más sabroso

    Este proyecto del MIT es un ejemplo de la creciente tendencia que utiliza inteligencia artificial para evolucionar la agricultura en invernaderos. El enfoque consiste en controlar las variables climáticas para maximizar parámetros de las plantas como la resistencia, el sabor y el crecimiento

  2. Borofeno, el nuevo material prodigioso que podría destronar al grafeno

    Sintetizado por primera vez en 2015, este material basado en el boro es más fuerte y más flexible que su antecesor, además de ligero y muy reactivo. A pesar de que es difícil de crear y manejar, químicos, físicos y otros científicos ya están entusiasmados con sus posibles aplicaciones

  3. Las dos razones por las que el mundo sigue sin reducir sus emisiones

    Si la energía renovable es cada vez más barata y más consumida, ¿por qué 2018 cerró con más emisiones de efecto invernadero que el año anterior? Uno de los motivos es el propio cambio climático cada vez más cambiante y la otra, la reducción de la producción de energía nuclear