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Ryan Young

Cambio Climático

"Las nubes representan la mayor incógnita del cambio climático"

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Nadie tiene claro cómo se comportarán a medida que aumente la temperatura, pero su efecto será clave en la gravedad y rapidez del cambio climático. El físico de Caltech Tapio Schneider está creando un modelo para intentar predecir qué pasará con ellas

  • por Mallory Pickett | traducido por Ana Milutinovic
  • 30 Abril, 2019

La gravedad y la velocidad del cambio climático dependerán de la cantidad de gases de efecto invernadero que emitamos al cielo, pero también de la sensibilidad del clima a dichos gases.

Una de las grandes incógnitas reside en cómo responderán las nubes a medida que la atmósfera se caliente. Para intentar averiguarlo, el científico del clima de Caltech (EE. UU.), Tapio Schneider, y sus colegas de Caltech, la Universidad de Princeton, el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA y el MIT (todos en EE. UU.) están creando un modelo climático que usará aprendizaje automático, potente computación y petabytes de datos. Su misión consiste en resolver algunas de las incógnitas acerca de cómo, por qué y dónde se forman las nubes, y cómo producen precipitaciones y se dispersan. El objetivo: reducir a la mitad la incertidumbre en las predicciones actuales del impacto del dióxido de carbono en nuestro planeta.

¿Cuánta incertidumbre hay en los modelos climáticos actuales?

Existe una medida llamada "sensibilidad al clima". Es el aumento de la temperatura media global de la superficie que se obtiene después de duplicar las concentraciones de CO2 y dejar que el sistema se equilibre. Con los modelos climáticos actuales, la sensibilidad al clima para duplicar el CO2 varía entre dos grados [Celsius] y cinco grados.

¿Cuáles son sus implicaciones?

Tomemos como referencia el objetivo de dos grados de calentamiento del Pacto por el Clima de París (Francia). Actualmente ya tenemos alrededor de un grado de calentamiento, por lo que queda un grado más. ¿Cuánto más CO2 podemos emitir a la atmósfera antes de que la Tierra se caliente un grado más?

Para un modelo con una sensibilidad al clima de alrededor de dos grados, las concentraciones de CO2 podrían llegar a las 600 partes por millón (ppm). Ahora mismo estamos a 410 ppm, por lo que, aunque sigamos emitiendo mucho, no alcanzaremos las 600 ppm hasta 2060. En un modelo con una sensibilidad climática cercana a los cinco grados, harían falta alrededor de 480 ppm para subir la temperatura un grado más, por lo que solo quedan alrededor de 70 ppm. Esta cifra se  alcanzará en las próximas dos décadas aproximadamente.

¿A qué se debe esa incertidumbre?

La mayor incertidumbre gira en torno a las nubes, y específicamente sobre las nubes bajas en los trópicos. Las nubes bajas sobre los océanos tropicales reflejan la luz solar porque son blancas, y esto enfría la Tierra. No sabemos si habrá más o menos de estas nubes con el calentamiento, y esa es la incertidumbre clave en las predicciones climáticas.

Otra pieza importante es la cantidad de carbono que extrae la biosfera. En este momento, solo la mitad del carbono que los humanos emiten termina en la atmósfera. El resto entra en los océanos y la biosfera terrestre, y desde ahí no sabemos muy bien a dónde va.

Si hay tanta incertidumbre, ¿realmente podemos decir que mucho CO2 empeorará las cosas?

El CO2 y otros gases de efecto invernadero que emitimos a la atmósfera absorben radiación térmica. Si emitimos más a la atmósfera mientras el resto de elementos se mantienen estables, la superficie se calienta. Esa física es completamente clara, indiscutible por cualquier científico serio.

Las incertidumbres empiezan para decir, bueno, ¿cuánto aumentará el calentamiento? ¿Qué pasa con estas pequeñas nubes? Reflejan mucha luz solar. Si hay más de esas nubes, se reflejará más luz solar y habrá menos calentamiento. Si hay menos, sucederá un efecto amplificador en el que habrá más calentamiento aún.

¿La situación es peor de lo previsto?

Creo que las pruebas recabadas en los últimos años, por ejemplo, mediante los estudios que analizan las variaciones de las nubes en las últimas décadas, apunta más hacia una mayor sensibilidad climática.

El objetivo consiste en reducir algunas de estas incertidumbres a la mitad. ¿Cómo lo hará?

Queremos utilizar los datos que tenemos disponibles: terabytes de información diaria procedente de satélites. Queremos introducir esos datos en nuestro modelo. Se trata de una tarea computacionalmente desafiante, pero ha empezado a ser factible, lo que logrará un modelo que simula mejor el clima presente.

Si la sensibilidad climática es mayor, ¿deberíamos estar preocupados?

Yo estaría muy preocupado. Eso significaría temperaturas extremas más altas, especialmente en verano. Significaría precipitaciones más extremas en lugares como el noreste de [Estados Unidos]. Es posible que la sensibilidad climática esté en el extremo superior de lo que predicen los modelos, y si es así, sufriremos un impacto severo en nuestra vida, y seguramente en la vida de nuestros hijos. En pocas palabras, cuanto mayor sea la sensibilidad al clima, más preocupados deberíamos estar.

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