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Biotecnología

Nueva lluvia de fondos para las biopsias líquidas contra el cáncer

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La detección de distintos tipos de cánceres a partir de una muestra de sangre es una tendencia al alza que podría salvar vidas y ahorrar costes médicos y emocionales. Por eso cada vez más inversores apuestan por esta estrategia que cada día parece estar un poco más cerca de cumplir su promesa

  • por Antonio Regalado | traducido por Ana Milutinovic
  • 05 Junio, 2019

El oncólogo Bert Vogelstein ha ganado muchos premios por su trabajo sobre las mutaciones genéticas que causan el cáncer. Sin embargo, lo que siempre quiso fue una forma de detectar esas mutaciones en una etapa temprana, cuando el cáncer es mucho más fácil de tratar.

Ahora, un grupo de inversores le ha confiado casi 100 millones de euros para cumplir su sueño a través de una compañía llamada Thrive Earlier Detection. Se trata de la última gran contribución a la complicada carrera por desarrollar las primeras pruebas de cribado capaces de detectar una variedad de cánceres a partir de una simple muestra de sangre. Su empresa rival, Grail, ha recaudado casi 890 millones de euros para desarrollar una prueba genérica de detección de cáncer.

El concepto de cribado basado en análisis de sangre, conocido como "biopsia líquida", se debe en gran parte a los primeros trabajos de Vogelstein y su colega de la Universidad Johns Hopkins (EE. UU.) Kenneth Kinzler. Se basa en el hecho de que los tumores liberan el ADN con mutaciones y proteínas específicas en el torrente sanguíneo. Estos restos a veces se pueden detectar incluso en pacientes que no muestran ningún síntoma de cáncer.

Junto con el oncólogo Nickolas Papadopoulos, los investigadores del Hopkins describieron el año pasado un análisis de sangre que analizaba 16 genes y ocho proteínas para detectar varios tipos de cáncer, incluidos los de estómago, ovarios e hígado. Aunque en todos los casos, las personas ya sabían que tenían esta enfermedad. Ahora, este grupo está terminando un estudio realizado con Geisinger, un gran sistema de salud en Pensilvania (EE. UU.), con 10.000 mujeres aparentemente sanas entre los 65 años y los 75 años. El objetivo es comprobar con qué frecuencia la prueba encuentra el cáncer oculto en sus cuerpos. Las mujeres que obtienen un resultado positivo, posteriormente se someten a un escáner PET de cuerpo entero para ver si los tumores están ahí realmente.

Bert Vogelstein

Foto: Bert Vogelstein

Los médicos de Geisinger afirman que han ya han logrado detectar y tratar cánceres con este enfoque. Pero aún falta un año para que publiquen dichos resultados. pasará otro año antes de que publiquen sus hallazgos. El colíder del proyecto Adam Buchanan detalla: "Tenemos algunos casos anecdóticos, pero somos conscientes de que la tecnología puede estar haciendo una promesa excesiva. Es demasiado pronto para decir si la promesa se va a cumplir".

Las pruebas de detección se evalúan por la cantidad de cánceres reales que detectan y la cantidad de falsos positivos que generan. Para Vogelstein, una buena cifra de éxito sería la de detectar el 20 % de los cánceres reales. El investigador detalla: "Casi siempre obtengo el mismo comentario: '¿Por qué no se puede detectar el 70 % de ellos?'". Sin embargo, en realidad, el simple hecho de detectar una quinta parte de los cánceres ocultos en una etapa en la que podrían curarse podría resultar más útil que cualquier medicamento nuevo, que generalmente solo prolonga la vida unas pocas semanas.

La parte más complicada está en los falsos positivos. Para cualquier prueba de detección de uso masivo, esos falsos positivos no deberían ser superiores al 1 %, explica Vogelstein, y añade: "Si detectamos muchos falsos positivos, se harán pruebas de seguimiento innecesarias". Para Buchanan, esa situación provoca muchos "costes emocionales y financieros".

La prueba de Hopkins estaba siendo comercializada por una compañía llamada PapGene, que ahora se ha rebautizado como Thrive, y que está a punto de recibir casi 100 millones de euros de un grupo de inversores de élite entre los que figuran Third Rock, una empresa de capital riesgo, y la aseguradora Blue Cross Blue Shield. Esta renovada compañía será dirigida por Steven Kafka, que anteriormente trabajaba en Foundation Medicine, una compañía de pruebas de ADN en Cambridge (EE. UU.).

El millonario cofundador de Home Depot, Bernie Marcus, quien financió el estudio en Geisinger con 13,3 millones de euros y ya ha asignado otros 31 millones de euros para analizar a otras 40.000 personas, no tendrá un papel o participación financiera en Thrive. Vogelstein detalla: "Él solo quería que se desarrollara un análisis de sangre para detectar el cáncer durante su vida. No le importa cómo se haga, solo que se haga bien".

Thrive tendrá que reunir suficientes datos para convencer a las aseguradoras para que financien las pruebas, que, según Kafka, podrían costar alrededor de 450 euros. Para hacerlo, no espera tener que demostrar que la prueba salva vidas. Incluso el valor de las pruebas de detección de cáncer masivas, como las mamografías, siguen sometidas a debate tras décadas de uso. En cambio, es probable que Thrive intente comercializar una prueba basada en diferentes medidas, como demostrar que los cánceres pueden detectarse antes de lo habitual.

Vogelstein concluye: "Si demostramos que la prueba puede adelantar la detección del cáncer antes, puede hacerse una extrapolación razonable de que puede salvar vidas. Sin embargo, para demostrarlo de verdad hacen falta cientos de miles o millones de pacientes. No queremos esperar tanto tiempo".

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