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Tecnología y Sociedad

"Temo a la muerte pero temo más convertirme en un ser decrépito"

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El médico y experto en ética Ezequiel Emanuel fue el principal ideólogo del 'Obamacare' y hace cinco años anunció que cuando cumpla 75, dejará de someterse a tratamientos médicos. El experto critica a quienes pretenden alargar la vida sin tener en cuenta si será una vida de calidad o significativa

  • por Stephen S. Hall | traducido por Ana Milutinovic
  • 26 Agosto, 2019

En octubre de 2014, Ezekiel Emanuel publicó un ensayo en The Atlantic titulado Por qué espero morir a los 75 años. El artículo provocó una enorme controversia porque Emanuel es médico y director del departamento de Ética Médica y Políticas de Salud de la Universidad de Pensilvania (EE. UU.). Y por si no fuera poco, fue el principal ideólogo del Obamacare.

En su texto, Emanuel prometía rechazar no solo las grandes intervenciones médicas después de cumplir 75 años, sino también los antibióticos y las vacunas. Su argumento: los estadounidenses ancianos viven demasiado tiempo en un estado deteriorado. Para el médico, esta situación plantea la cuestión de "si nuestro consumo equivale a nuestra contribución", como él lo expresó.

Emanuel nació en una familia competitiva. Su hermano Rahm terminó recientemente sus dos mandatos como controvertido alcalde de Chicago (EE. UU.) y su hermano Ari  es un agente de Hollywood (EE. UU.) de alto perfil. Pero incluso con ese ADN tan exitoso, el deseo de muerte de Emanuel se convirtió en un provocador argumento, sobre todo al venir de un médico especialista en ética y en la atención médica.

Emanuel, que ahora tiene 62 años, habló conmigo sobre las implicaciones sociales de la investigación sobre la longevidad y sobre por qué no está a favor de prolongar la esperanza de vida. Yo tenía bastante curiosidad por ver su reacción ante varios prometedores medicamentos nuevos contra el envejecimiento.

Han pasado cinco años desde que publicó su ensayo. ¿Ha cambiado la opinión en algún aspecto ahora que se está acercando a la fecha límite?

[Ríe] ¡La verdad es que no!

Usted anunció que no tomaría ninguna medida para prolongar su vida después de cumplir 75 años. ¿No es una postura extrema?

Primero, no es una postura extrema. No voy a morir a los 75. No me voy a suicidar. No estoy pidiendo la eutanasia. Solo voy a dejar de tomar medicamentos cuyo único propósito sería prolongar mi vida.

Pero el ensayo se titula "Por qué espero morir..."

"El mundo seguirá existiendo si morimos. Grandes personas, quizás incluso más importantes que nosotros, como Newton, Shakespeare y Euler, murieron".

Como probablemente sepa mejor que nadie, son los editores quienes eligen los titulares, no los autores.

Las personas que quieren desacreditar mi punto de vista, a menudo me dicen: "Sabes, mi tía Nellie, con 94 años tenía la mente muy clara, y bla, bla, bla...". Pero como explicaba el artículo, hay casos atípicos. No hay muchas personas que continúen realmente activas, comprometidas y creativas después de cumplir 75 años. Son muy pocas.

Usted sugiere que nuestra obsesión con la longevidad desvía la atención de la salud y el bienestar de los niños.

Muchos presidentes y muchos políticos afirman: "Los niños son nuestro recurso más valioso". Pero nosotros, como país, no nos actuamos de acuerdo a eso. No invertimos en niños tanto como en adultos, especialmente en adultos mayores. Una de las estadísticas que me gusta señalar es que si miramos el presupuesto federal, por cada euro destinado a los menores de 18 años, otros 6,3 euros se dirigen a mayores de 65 años.

El concepto de moda en la investigación de la longevidad es el de "esperanza de vida saludable". Es decir, vivir lo máximo con una cantidad mínima de discapacidad o problemas de salud. ¿No cree que ese objetivo vale la pena?

Si le decimos a alguien: "A ver, diseña la vida que quieres tener", creo que la gente primero dice: "Oh, quiero seguir activo lo máximo que pueda, y luego caerme por un precipicio". Pero luego cambian de opinión: "Bueno, tal vez no quiero morir de un ataque al corazón o un derrame cerebral en mitad de la noche. Quiero despedirme de mi familia. Así que quiero un ligero descenso, pero de muy poco tiempo. Un periodo de meses, no años."

Tiene mucho sentido. Yo pienso igual. Me gustaría mantener mi vigor, mi capacidad intelectual, mi productividad, hasta el final. Pero creo que también debemos ser realistas, esa no es la forma en la que la mayoría de nosotros vamos a vivir.

¿Eso significa que es escéptico ante la idea de una esperanza de vida saludable?

A principios de la década de 1980, teníamos la teoría de que a medida que vivamos más, mantendríamos una buena salud durante más tiempo. Pero a los 70 seremos como nuestros padres cuando tenían 50. Bueno, si miramos los datos, tal vez no. Ahora tenemos más discapacidades, personas con más problemas. Y lo que es más importante, la mayoría de las personas sufren una disminución biológica de la función cognitiva. Si nos fijamos en las personas realmente inteligentes, no hay tantas que escriban libros a partir de los 75 años ni que desarrollen nuevas áreas de pensamiento. Tienden a volver a las áreas conocidas en las que han estado trabajado durante mucho tiempo.

¿Qué tiene de malo limitarse a disfrutar de una vida prolongada?

Hablando de estas personas que viven una vida vigorosa hasta los 70, 80 y 90 años, cuando veo lo que "hacen" esas personas, casi todo se incluye en lo que yo clasifico como juego. No es un trabajo importante. Van en moto; hacen senderismo. Todo eso puede tener un valor, no me malinterprete. Pero, qué pasa si eso se convierte en la actividad principal en una vida. Ummm, probablemente no sea una vida significativa.

¿Cree que los fármacos antienvejecimiento que se están desarrollando son solo una apuesta para alcanzar la inmortalidad por la puerta de atrás?

Efectivamente. Al escuchar a estas personas, se ve que su idea no es: "Tratamos de deshacernos de los problemas". ¿Verdad? Es: "Queremos vivir más". Me doy cuenta de que casi todas estas cosas, no todas, pero muchas de ellas, ocurren en California (EE. UU.), porque ¡Dios no quiera que el mundo continúe existiendo sin formar yo parte de él!

El mundo seguirá existiendo cuando muramos. Grandes personas, quizás incluso más importantes que nosotros, como Newton, Shakespeare y Euler, murieron. ¿Y sabe qué? El mundo sigue ahí.

¿Qué mensaje cree que envía eso cuando los innovadores tan icónicos de Silicon Valley, personas como Peter Thiel y Larry Ellison, están claramente fascinados por la extensión de la vida?

No, no, ¡están fascinados por alargar su vida! ¿Esta idea de que están fascinados con la extensión de la vida [en general]? No, están fascinados con la extensión de su vida. Les resulta difícil incluso contemplar la idea de que van a morir y que el mundo seguirá estando bien sin ellos.

Usted ha descrito a los "estadounidenses inmortales" como aquellas personas interesadas en alargar la vida y en la inmortalidad.

Existe una creencia de que la longevidad, vivir para siempre, o si no para siempre, al menos, unos 250 o 1.000 años, es a lo que deberíamos aspirar. Y cuando los líderes culturales, o creadores de opinión, creen en eso, la gente hace lo mismo. Y alimentan una postura completa de: "Sí, morir es algo malo".

Yo sí temo a la muerte. Pero me preocupa más a convertirme en un ser decrépito y desmoronarme.

¿Es realmente un problema si uno de estos medicamentos, como la metformina, muestra un pequeño efecto de que prolonga la vida?

Creo que lo sería, especialmente si lo que termina haciendo es simplemente añadir algunos años de vida. Entonces hay que preguntarse cuáles son las desventajas de eso. Puede haber una desventaja cognitiva, tal vez un poco más de confusión mental.

Es muy interesante. Cada vez que hablo con la gente, es como: "Oh, sí, definitivamente la calidad de vida es más importante que la cantidad de vida". Pero cuando las cosas se ponen feas, realmente optan por la cantidad de vida. "Podría estar un poco más confundido, ¡pero me quedaré con ese año añadido!"

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