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El director general de SAP España, Rafael Brugnini

Tecnología y Sociedad

"Los jóvenes sienten poco menos que fobia hacia la gran empresa"

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Para el director general de SAP España, Rafael Brugnini, las empresas no solo deben preocuparse por medir la satisfacción de los clientes, sino también de los empleados. Lograr que las compañías mejoren su negocio gracias al análisis de sus datos es su gran reto

  • por Cristina Sánchez | traducido por
  • 16 Septiembre, 2019

Inteligencia artificial (IA), aprendizaje automático, nube, analítica de datos e internet de las cosas (IoT) son algunos de los términos que más aparecen en el vocabulario del director general de SAP España, Rafael Brugnini. El veterano gigante tecnológico ya no centra su negocio en el que antaño fuera su producto estrella: el software de gestión de recursos empresariales. En lugar de eso, la empresa ha diversificado su catálogo de productos para ayudar a las empresas a que adopten todas esas tecnologías.

Pero para que logren integrarlas con éxito, Brugnini considera que deben estar capitaneadas por un CEO dispuesto a cambiar el rumbo. El responsable afirma: "Hay que probar y si no funciona, algo habremos aprendido". Reconoce que "cuando se está acostumbrado a controlar todo, abrirse a la experimentación puede resultar complicado". No obstante, defiende la importancia de que los líderes den ejemplo y promuevan los cambios.  

Cada año, MIT Technology Review publica un listado de las 10 tecnologías con mayor potencial para cambiar el mundo. En la lista de este año figuran los asistentes conversacionales de inteligencia artificial. ¿Cómo ha integrado SAP estos sistemas en los productos que ofrece a los clientes?

Esa tecnología se está empezando a embeber en los principales procesos de negocio para facilitar la interacción con el ser humano y automatizar todas las tareas repetitivas. De esta forma, se puede usar toda la capacidad y conocimiento que tienen las personas de la empresa en tareas que generen más valor. 

En el caso de estos asistentes conversacionales, hemos incorporado esta tecnología a través de la adquisición de una compañía [Recast.AI], que permite a los empleados interactuar con la voz con Siri y Alexa para preguntar qué tareas tienen que realizar ese día, pedir que les envíen un informe y además recibir recomendaciones.

Otra de las grandes tendencias tecnológicas que SAP ha integrado es el big data, ya que ofrecéis herramientas de analítica de negocio. ¿Cómo se ha adaptado la compañía a la era del dato?

Nosotros defendemos el concepto de empresa inteligente, aquella que maximiza el uso del dato para su beneficio y para el de sus clientes. Pero las empresas de software hemos bombardeado a los clientes con tecnología en los últimos años. Hoy en día, existen muchos Frankenstein creados por diferentes tecnologías de diferentes proveedores y estamos viendo cómo podemos simplificar esto para que todo esté integrado y no haga falta formar a una persona en 18 tecnologías de 18 fabricantes diferentes.

En la parte de analítica no solo queremos gestionar los datos generados por los sistemas SAP, sino también por todos los sistemas de la empresa y tener una única versión del dato. Por eso, ofrecemos la posibilidad de disponer de nuestra arquitectura de datos sin que sea necesario tener nuestras aplicaciones.

La revolución en el mundo del dato está siendo posible gracias al internet de las cosas, que nos dan acceso a una información sin precedentes. SAP facilita que las empresas puedan extraer conclusiones de los datos provenientes de esos dispositivos conectados. ¿De qué forma les está ayudando ese conocimiento?

Estamos viendo casos en los que, a raíz de aplicar la tecnología, surgen nuevos modelos de negocio. Por ejemplo, empezamos a trabajar en la sensorización de un fabricante de compresores de aire en Alemania. Al principio querían realizar mantenimiento predictivo, es decir, anticiparse al fallo antes de que ocurriera. Pero no se han quedado ahí, sino que se preguntaron: "¿Cómo mezclamos la información de IoT con toda la cadena de suministro?"

Empezaron a jugar con el aprendizaje automático para optimizar el servicio y se dieron cuenta de que podían llegar a tener tanto control que, en lugar de ofrecer como productos los compresores tradicionales, podían vender aire as a service, como servicio, y que el cliente pague una tarifa mensual.

Otro ejemplo es una empresa de fabricación de zapatos china. Como cada vez más se demandan más productos personalizados, te escanean el pie y con realidad virtual puedes seleccionar colores, modelos, etcétera. En siete días vuelves a la tienda y tienes un zapato que te queda perfecto porque toda la cadena de suministro está conectada y el proceso está automatizado. 

El IoT genera muchos datos de dispositivos, pero ahora también es una tendencia en boga la analítica de personas, una disciplina que estudia datos sobre el comportamiento de los empleados. ¿Están ofreciéndola ya a sus clientes?

En el reclutamiento, estamos utilizando inteligencia artificial para emparejar los currículos con el perfil que se busca. Ayudamos a las empresas a redactar las descripciones de las ofertas de puestos de trabajo para que realmente reflejen lo que necesitan.

Por otro lado, también es muy importante medir la experiencia de los empleados. Qualtrics [una plataforma especializada en la gestión de datos de la experiencia, que SAP adquirió hace unos meses por unos 7.300 millones de euros] permite tomar la temperatura a los empleados en tiempo real para poder reaccionar rápidamente. De hecho, ofrecemos el servicio en dos áreas, la de recursos humanos y la de experiencia del cliente.

¿Cómo ayuda a las compañías saber cómo se sienten los empleados en todo momento?

Por un lado, las nuevas generaciones piensan de forma totalmente diferente y son mucho más móviles. Antes se valoraba estar en una empresa grande, la estabilidad, hacer carrera, etcétera. Ahora, sienten poco menos que una fobia hacia las grandes empresas: cuando haces una entrevista, te preguntan por el horario, la flexibilidad, la responsabilidad social corporativa, el espacio de trabajo, las vacaciones, el propósito del puesto… Los empleados son más arriesgados, más emprendedores. Si les tomas la temperatura, tienes más capacidad de reaccionar y de retener.

Por otra parte, si los trabajadores están contentos, damos mejor servicio a los clientes, facturamos más y somos más rentables. Hay un impacto directo entre la felicidad de los empleados y el éxito del negocio. La innovación está en escuchar a tus clientes y empleados.

Tradicionalmente, SAP se ha basado en el modelo de venta por licencia, pero ahora está colaborando con otras compañías para estudiar cómo pueden integrar diferentes tecnologías. ¿Ha sido fácil adaptar el modelo de negocio y los indicadores de desempeño a ese cambio? 

Somos de las empresas más injustamente evaluadas del mercado. Se espera de SAP que crezca y adopte la nube más rápido que nadie y que a la vez que la utilidad que reporta todos los años crezca.

Es un equilibrio complicado, porque la vara con la que se nos mide no es la misma con la que se mide a otras, a las que ni siquiera se pregunta cuánto dinero ganan o cuántos impuestos pagan en España. Pese a ello, vamos bastante rápido, la nube en ventas TCV (Total Contracts Value) ya representa alrededor del 65 % en nuestro país y estamos trabajando en un cambio cultural de la forma de vender.

SAP es una empresa con amplia trayectoria, pero en los últimos años han llegado nuevas compañías tecnológicas que están entrando en el mercado del software, la inteligencia de datos y la nube. ¿Cómo abordan la entrada de nuevos competidores en el sector?

En el ámbito empresarial, SAP tiene una posición de liderazgo brutal y muchas empresas no son fuertes en ese mercado, por lo que nosotros lo abordamos desde un punto de vista de colaboración. De hecho, estamos en contacto permanente con empresas como Amazon, Microsoft, Google o Apple.

Por ahora, son oportunidades para que los negocios de ambas empresas crezcan. Obviamente, hay áreas de conflicto, pero como la oportunidad de negocio es tan grande, nos estamos poniendo muy de acuerdo y respetando los espacios.  

SAP ayuda a que otras empresas aborden la transformación digital. ¿Qué cualidades cree que debe tener el CEO de una empresa tradicional para emprender esos cambios y qué consejos le daría?

En primer lugar, debe tener una mente abierta a escuchar, a levantar la cabeza y estar abierto a todo lo que está sucediendo en el mundo, ya que está sucediendo muy rápido. Y lo segundo, tener unas capacidades digitales mínimas, entender que la tecnología te puede ayudar a acelerar ciertas cosas y cambia el modelo de negocio.

Por último, tiene que ser un poco arriesgado, darse cuenta de que va a tener que experimentar, de que se puede equivocar.

¿Qué estrategias siguen para que sus trabajadores desarrollen nuevas habilidades y mantengan una mentalidad innovadora?

En lo que se refiere a temas internos, contamos con SAP Academy. Buscamos perfiles jóvenes que combinen conocimientos de tecnología y negocio, y les ofrecemos prácticas y formación en Silicon Valley (EE. UU.). Cuando vuelven, se incorporan a sus puestos de trabajo, preparados para tratar con los clientes la transformación de sus negocios.

En el ámbito de innovación, contamos con One Billion Lives, un programa de intraemprendimiento corporativo, donde equipos formados por empleados de los paisescompiten para proveer de soluciones creativas que dé solución a un problema de la sociedad.

Externamente tenemos un programa, YPP, con el que buscamos jóvenes desempleados, les formamos y les ayudamos a encontrar trabajo, porque el ecosistema SAP tiene un 0 % de desocupación. En este sentido, trabajamos en una iniciativa para formar 1.500 consultores SAP en dos años en España.

Enfocamos la innovación en nuestros empleados desde diferentes ángulos, ya que es un reto permanente. Muchas veces, la resistencia al cambio de los empleados se debe que no se les muestra la visión de conjunto.

Tecnología y Sociedad

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