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¿Qué se esconde tras el plan de SpaceX para lanzar 30.000 satélites más?

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La compañía ha pedido permiso para poner en órbita otro montón de dispositivos Starlink alegando que formarán parte de su constelación para ofrecer internet a nivel mundial. Pero algunos expertos desconfían de esta versión y avisan de que podría ser una maniobra para tener ventaja a largo plazo

  • por Neel V. Patel | traducido por Ana Milutinovic
  • 22 Octubre, 2019

SpaceX ha pedido un nuevo permiso a la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) para acceder al espectro necesario para añadir 30.000 satélites a su red Starlink, según informó recientemente SpaceNews. Ese número se suma a los 12.000 satélites ya aprobados por la UIT y la FCC. En total, la compañía ha presentado 20 solicitudes para 1.500 satélites cada una a varias órbitas a entre 328 kilómetros y 580 kilómetros de altitud.

El crecimiento de Starlink

SpaceX ya envió a la órbita 60 satélites Starlink en pasado mayo y está lista para lanzar otros 60 a finales de este mes. La compañía planea que su red de internet Starlink esté compuesta por 12.000 satélites para ofrecer un acceso global a internet.

La estrategia de SpaceX ha sido alabada por su ambición, pero también ha generado preocupaciones. La compañía perdió tres satélites del lote original que lanzó, un porcentaje de averías del 5 % que podría extenderse al resto de su constelación. Un reciente casi choque entre un satélite Starlink y un satélite meteorológico de la Agencia Espacial Europea (ESA) elevó el espectro de colisiones que podría provocar que la órbita de la Tierra se vuelva mucho más peligrosa para las naves espaciales, o incluso queda inutilizable.

¿Por qué ha solicitado SpaceX más satélites?

Antes de este comunicado, SpaceX ya se enfrentaba al debate de si realmente necesitaba una mega constelación compuesta por miles de satélites para que Starlink funcionara. La necesidad de más satélites "realmente depende de lo que se quiera realizar y de lo que requieran esos satélites, de la capacidad que tengan y de cuál sea el objetivo de su uso", sostiene el experto de la Corporación Aeroespacial sin ánimo de lucro Ted Muelhaupt. Cada satélite Starlink está optimizado para dar servicio a un número determinado de usuarios, y hasta ahora no está claro cuál es ese número.

En respuesta a una solicitud de comentarios, SpaceX aclaró a MIT Technology Review: "Como la demanda mundial de poder acceder a un internet rápido y fiable está aumentando, especialmente donde la conectividad es inexistente, demasiado cara o poco fiable, SpaceX está tomando medidas para escalar de manera responsable la capacidad de red total de Starlink y la densidad de datos para satisfacer el aumento de las demandas anticipadas de los usuarios".

"En general, tener más satélites para proporcionar servicios de banda ancha con mucha cobertura supondría una ventaja", opina el director de planificación de programas de la Fundación Secure World, Brian Weeden. Igual que más torres de telefonía móvil pueden proporcionar más cobertura a los clientes, un mayor número de satélites podría conectar a más usuarios a internet.  Pero el experto matiza: "Dicho esto, el número suena excesivo, y es difícil saber si está justificado sin analizar más detalles".

Después de que una compañía solicita una parte del espectro, tiene siete años para lanzar un satélite con las frecuencias solicitadas y debe operarlo durante al menos 90 días. El incumplimiento de estos requisitos abre la disponibilidad de los derechos de espectro de nuevo.

Asegurarse esa cantidad de espectro podría implicar una prolongada batalla legal, en función de si las frecuencias ya están asignadas a algún otro servicio espacial o terrestre. SpaceX también puede estar intentando adelantarse a la competencia y bombardear a la UIT con papeleo, especialmente porque se espera que el organismo endurezca las reglas de reserva de espectro durante una conferencia que tendrá lugar en unas pocas semanas. Weeden también destaca que la compañía podría no estar interesada en lanzar esos 30.000 satélites: "Creo que SpaceX podría estar lanzando su planificación por adelantado. Ahora estaría emitiendo solicitudes para lo que probablemente sea un proceso muy largo y extenso, y no necesariamente indicativo de lo que realmente planean llevar a cabo".

¿Para qué servirían esos 30.000 satélites extra?

El experto de la Corporación Aeroespacial Roger Thompson señala que las altitudes de la órbita baja terrestre que aparecen en las nuevas peticiones están donde "el espacio es más limpio" y "donde pretendemos volar las naves espaciales tripuladas", incluida la Estación Espacial Internacional (EEI). Por un lado, resulta ideal para lanzar satélites que luego se desorbitarán después de un cuarto de siglo más o menos, y donde las colisiones no generarían una tonelada de escombros a largo plazo.

Por otro lado, inundar esta zona con mucho tráfico espacial "tendrá un impacto en los futuros vuelos espaciales humanos", concluye Thompson. Colocarse a unos 200 kilómetros de la EEI siempre se ha considerado algo completamente inaceptable, y SpaceX tendrá que saber cómo manejar sus satélites para que el riesgo de daños a la EEI o a cualquier otra operación humana sea mínimo o nulo.

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