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David Vintiner

Tecnología y Sociedad

"Las armas nucleares son las peores. Si las usamos, fracasaremos"

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El que fuera jefe de las Fuerzas Armadas británicas y comandante de la OTAN en Afganistán, David Richards, advierte contra el desarrollo y uso de este tipo de armas. Pero como considera que la guerra es algo inevitable, recomienda disponer de arsenales y equipos capaces de disuadir al enemigo

  • por Janine Di Giovanni | traducido por Editores de MIT Technology Review en español
  • 23 Octubre, 2019

El general David Richards es uno de los soldados más influyentes de Gran Bretaña: fue jefe de las Fuerzas Armadas británicas y comandante de la OTAN en Afganistán. Pero quizás sea más conocido por su intervención humanitaria en Sierra Leona en mayo de 2000, cuando tomó decisiones unilateralmente sobre el terreno para proteger la capital, Freetown, salvando ese país de la caída en el genocidio.

Richards ha hablado con la reportera de guerra Janine di Giovanni, quien ha cubierto conflictos como los de Bosnia, Irak, Afganistán y Siria.

En Sierra Leona, usted evacuó a centenares de personas e impidió que los rebeldes entraran a Freetown. Fue una operación extraordinaria. ¿Alguna vez pensó que podía fracasar?

Sabía que era posible fracasar debido a la cantidad de desafíos tácticos. Y, por supuesto, tuve que convencer a Londres [Reino Unido] para que me respaldara. Pero ya había estado en Sierra Leona tres veces, y conocía bien los problemas y la naturaleza del enemigo, el Frente Revolucionario Unido [RUF]. Con un poco de suerte, lo conseguí. Napoleón dijo: "Quiero generales afortunados". Dicho eso, nunca hubiera podido lograrlo sin buenas personas en puestos clave. Si realmente pensara que iba a fracasar, no lo hubiera intentado. Era un riesgo, pero no una apuesta.

Pero, no tenía órdenes de hacerlo, ¿verdad?

Era consciente de que el genocidio en Ruanda había sucedido poco antes: los comandantes militares habían sido demasiado cautelosos y habían seguido órdenes equivocadas. En Sierra Leona, estaba decidido a evitar ese resultado. Si jugaba bien mis cartas, como mínimo podía impedir que el RUF entrara en la ciudad. Pero sí, tiene razón, no tenía órdenes para hacerlo.

¿Qué lecciones aprendió como jefe de la OTAN en Afganistán?

La principal diferencia fue que, aunque Sierra Leona involucraba a los británicos y colaboraba con otros, yo tomaba todas las decisiones. En Afganistán, todos recibían órdenes principalmente de su propia capital. Si les apetecía y si coincidían con sus prioridades nacionales, también recibirían mis órdenes. La gente lo hizo lo mejor que pudo, pero un par de estados fueron muy difíciles. Los comandantes subordinados me cuestionaban, animados por sus jefes de estado por razones políticas. Podían socavar una lógica militar perfectamente sólida. En Sierra Leona, todos estaban indiscutiblemente del mismo lado y querían el mismo resultado.

¿Qué opina de los argumentos actuales sobre la proliferación nuclear?

Hace unos años, en una conferencia, escuché a un oficial estadounidense hablar sobre las armas nucleares como si pudieran usarse como parte integral de la guerra moderna. Algunos otros diplomáticos, políticos de la Guerra Fría y yo estábamos horrorizados. Las armas nucleares son las peores: si las usamos, fracasaremos. Deben considerarse como un elemento disuasorio, algo cuya posesión hace que la guerra sea menos probable, nada más.

Por esa razón, necesitamos persuadir a Irán para que no desarrolle armas nucleares. Para lograr esto, el presidente Trump [de EE. UU.] utiliza un régimen de sanciones muy duro, pero me preocupa que esté subestimando y malinterpretando a los iraníes. Al igual que los rusos, sufrirán mucho dolor para lograr sus objetivos. Hubiera sido mejor atenerse al acuerdo nuclear y jugar a largo plazo. El problema es que Occidente está dividido. Este es el peor de todos los escenarios. Debemos estar unidos en torno al acuerdo nuclear o a la alternativa del presidente. Los iraníes son sofisticados y explotarán esa brecha.

¿Cree que la guerra se volverá más tecnológica con el tiempo? ¿Qué pasa con el papel de la inteligencia artificial?

Es inevitable. Eso cambiará la forma de la guerra, pero no su naturaleza. Después de que se inventara el tanque, tuvo mucho éxito durante muchos años y dominó la guerra; hoy su uso es más limitado. Y a medida que avanzamos en esta revolución tecnológica, esto no necesariamente significa que las fuerzas armadas convencionales y los sistemas armamentísticos queden obsoletos. Probablemente nunca habrá suficiente tecnología para lidiar contra un millón de personas y 50.000 tanques. Los nuevos sistemas deben ser capaces de derrotar las viejas formas de la guerra industrial.

¿La guerra es inherente al hombre? ¿Alguna vez podemos dejar de pelear?

Mi instinto es que la guerra es lamentablemente inevitable. Siempre debemos suponer que hay personas preparadas para lograr sus objetivos mediante una guerra. Aunque no queramos ir a la guerra, otros sí que irán para conseguir sus metas. La mejor defensa contra esto es ser lo suficientemente fuerte para disuadirlo. Pero cuando no existe una alternativa, debemos estar preparados para erradicar el mal en cuanto nazca y antes de que se vuelva endémico.

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