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Una imagen de alta resolución de la Cámara de Imagen del Ultravioleta Extremo de la nave espacial Solar Orbiter de la ESA

Espacio

Europa logra la imagen más cercana del Sol tomada hasta la fecha

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La sonda Solar Orbiter de la ESA acaba de darnos una instantánea sin precedentes de nuestra estrella, captada a solo 75 millones de kilómetros de distancia. Gracias a ella, los astrónomos han detectado un paisaje en constante actividad tormentosa con erupciones en miniatura, similares a "hogueras"

  • por Neel V. Patel | traducido por Ana Milutinovic
  • 21 Julio, 2020

2020 ha sido un año excepcional para las observaciones del Sol. En febrero, el Telescopio Solar Daniel K. Inouye (DKIST, por sus siglas en inglés) ubicado en Hawái (EE. UU.) presentó algunas de las mejores imágenes del astro rey, en las que su superficie recordaba a un caramelo donde las células individuales de plasma se mueven hacia arriba y hacia abajo de una forma hipnótica. Para no ser menos, la misión Solar Orbiter dirigida por la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) acaba de publicar sus propias primeras imágenes del Sol. Aunque quizás no sean tan sorprendentes como las del DKIST, se trata de las imágenes del Sol tomadas más de cerca que nunca antes, a poco más de 75 millones de kilómetros de distancia (aproximadamente la mitad de la distancia de la Tierra al Sol). 

Las nuevas imágenes muestran un paisaje en constante actividad tormentosa que surge desde la corona (atmósfera) del Sol, revelando características que tienen solo entre 400 kilómetros y 500 kilómetros de diámetro. En concreto, las imágenes revelan la existencia de erupciones solares en miniatura, similares a "hogueras", cerca de la superficie. "Hasta ahora no habíamos podido verlas adecuadamente, por lo que es realmente impresionante", afirma el investigador principal de la Cámara de Imagen del Ultravioleta Extremo (EUI) de la misión, David Long. 

Foto: La "hoguera" solar señalada. Solo unos pocos cientos de millas de extensión, estas características nunca se habían identificado tan bien antes del Solar Orbiter. Créditos: Solar Orbiter/ Equipo EUI (ESA y NASA)

Una de las cuestiones más apremiantes que siempre ha confundido a los científicos es el problema del calentamiento coronal: por qué la atmósfera del Sol (a más de 1 millón de °C) está mucho más caliente que su superficie (aproximadamente 5.500 °C). 

Las nuevas observaciones sugieren que el calentamiento podría estar causado por numerosos pequeños fuegos que ocurren por todas partes (es decir, hogueras), que liberan energía que calienta la corona y eleva las temperaturas atmosféricas en su totalidad. 

Se necesitarán más datos para demostrar si es así como funciona el calentamiento de la corona, "pero es un primer conjunto de observaciones muy prometedor", asegura Long. 

Solar Orbiter fue lanzado el 10 de febrero. Está equipado con 10 instrumentos diferentes, incluidos seis telescopios que observan directamente al Sol y lo miden a través de varias longitudes de onda, y cuatro instrumentos que monitorizan el entorno alrededor de la nave espacial (como la distribución de los vientos solares y la estructura de las líneas de campo magnético). EUI tomó las imágenes de alta resolución que muestran las hogueras, pero los otros instrumentos muestran el Sol a través de esas otras lentes. 

Los nuevos datos provienen del primer paso cercano al Sol por parte de la misión que tuvo lugar en junio. A principios de 2022, la nave espacial llegará a menos de 48 millones de kilómetros del Sol, más cerca que incluso la órbita de Mercurio. 

Además de enseñarnos las propiedades físicas del Sol, Solar Orbiter tiene otro objetivo más práctico: comprender la meteorología espacial, o la corriente de partículas cargadas por el Sol e impulsadas hacia el resto del espacio exterior. El campo magnético de la Tierra protege al planeta de estas partículas, pero el clima espacial extremo puede quemar cualquier equipo electrónico en órbita (como los satélites críticos utilizados para GPS y comunicaciones) o las redes eléctricas en la superficie de la Tierra de las que depende nuestra vida cotidiana.

Foto: Cinco vistas del Sol capturadas con EUI y con la Cámara de Imagen Polarimétrica y Heliosísmica (PHI). Créditos: Solar Orbiter/Equipo EUI; Equipo PHI/(ESA y NASA)

Aprender a anticipar los eventos meteorológicos espaciales peligrosos para que podamos protegernos significa saber más sobre cómo los campos magnéticos del Sol interactúan con sus regiones activas para dar lugar a erupciones solares, eyecciones de masa coronal y episodios extremos de viento solar. 

Solar Orbiter no es la única herramienta utilizada para estudiar el Sol, pero cubre un hueco que las demás no pueden. Los observatorios terrestres como DKIST no pueden observar muy bien el Sol en los espectros de rayos UV y rayos X debido a la atmósfera de la Tierra. Y aunque la sonda solar Parker de la NASA se acercará más al Sol, realmente estará demasiado cerca para que las cámaras puedan obtener imágenes directas del Sol de una manera útil.

Por el momento, la nave espacial está en su fase de crucero y se está alejando de la Tierra por detrás del Sol, así que sus telescopios no podrán estudiar las características de las hogueras hasta el inicio de la fase científica, que empieza en noviembre de 2021 (sus cuatro instrumentos ya tienen un funcionamiento rutinario). Además, ahora es un buen momento para observar el Sol. El nuevo ciclo solar acaba de comenzar o lo hará más adelante este año.

De todas formas, el Sol está preparando su nuevo período de actividad. Se producirán nuevas erupciones solares, y los datos recopilados por el Solar Orbiter nos darán más información sobre cómo ocurren estas erupciones, cómo provocan eventos climáticos espaciales que podrían tener un impacto severo en la actividad humana, y cómo podríamos predecirlos con anticipación. Long concluye: "Ahí es realmente donde Solar Orbiter nos va a dar algunos resultados sorprendentes. La verdad es que todavía es muy pronto, pero estas imágenes nos ofrecen un impresionante primer vistazo, y no puedo esperar hasta noviembre del próximo año cuando se empezará con las observaciones científicas regulares".

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