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Jakub Porzycki/NurPhoto vía AP

Biotecnología

La vacuna de Pfizer no será masiva hasta finales de 2021 como pronto

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El anuncio de su eficacia preliminar del 90 % contra el coronavirus ha sacudido los medios y las acciones de la compañía. Sin embargo, si todo va bien, la farmacéutica solo podrá fabricar dosis para 20 millones de personas antes de que acabe el año, y los países tendrán que competir por adquirirlas

  • por Antonio Regalado | traducido por Ana Milutinovic
  • 11 Noviembre, 2020

El mundo y la bolsa de valores llevan dos días patas arriba, desde que la farmacéutica Pfizer que su prometedora vacuna contra el coronavirus (COVID-19) ha demostrado una eficacia del 90 % y ha protegido a la mayoría de las personas que la recibieron.

Aunque la compañía admite que la cifra podría variar cuando concluya el estudio, si el resultado actual se mantiene, significaría un posible camino de salida de la crisis de la COVID-19, que ha cerrado empresas y escuelas en todo el mundo. Sin embargo, es probable que los suministros de la vacuna sean limitados hasta bien entrado el 2021, lo que supone que la mayoría de las personas no podrán recibirla hasta dentro de bastante tiempo.

El ensayo de Pfizer, en el que participan más de 40.000 personas, es el primero que ofrece resultados de una docena de grandes estudios de vacunas. El CEO de la compañía, Albert Bourla, dijo a la CNBC: "Es un gran día para la ciencia, un gran día para la humanidad. La confirmación de que nuestra vacuna tiene un 90 % de efectividad, es emocionante". Ahora hay "luz al final del túnel", añadió.

Según The Wall Street Journal, la compañía cree que podría solicitar la autorización para vender la vacuna en algún momento a lo largo de este mes, aunque los reguladores deberán revisar los datos antes. Pfizer lo comunicó en una nota de prensa y todavía no ha dado a conocer todos los datos del ensayo.

"Los resultados son realmente bastante buenos, es decir extraordinarios", afirmó al The Washington Post el director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EE. UU., Anthony Fauci.

La vacuna de Pfizer, desarrollada conjuntamente con la empresa alemana, BioNTech, utiliza una estrategia nueva y en general no probada. Mientras que las vacunas típicas emplean una versión debilitada del virus, o una parte de él, la vacuna de Pfizer consiste en una inyección de la información genética, en forma de ARN.

Después de recibir esta vacuna, las propias células de una persona usan esa información genética para fabricar una parte del virus, la famosa "proteína espiga", que luego desencadena una respuesta inmunológica.

Los fabricantes de vacunas de ARN, incluido Moderna Pharmaceuticals, fueron los primeros en desarrollar rápidamente sus candidatos a vacunas durante la primavera pasada, ya que funcionan con el código genético del virus. Varias empresas recibieron financiación estadounidense para realizar grandes estudios como parte del programa Operation Warp Speed, pero Pfizer, que realizó su propio ensayo por separado, terminó superando a los rivales.

Un inconveniente de las vacunas de ARN es que deben mantenerse a temperaturas muy bajas, lo que complica su distribución y su fabricación. Pfizer afirmó que solo tendría suficientes suministros para vacunar a alrededor de 20 millones de personas para finales de 2020. Hasta el final de 2021, la compañía anticipa que habrá 1.300 millones de dosis, suficientes para vacunar a unas 650 millones de personas, ya que cada persona recibe dos dosis.

Los países compiten en ser los primeros en obtener los suministros de vacunas, y no se sabe cómo Pfizer distribuirá las primeras dosis. El fundador y CEO de BioNTech, Ugur Sahin, dijo a The Financial Times que las empresas tendrían "un enfoque justo" para  priorizar las regiones donde los reguladores han dado una aprobación formal a su vacuna.

Si se aprueba, en julio, Pfizer acordó vender 100 millones de dosis de su vacuna al Gobierno de EE. UU., por un total de 1.652 millones de euros, es decir, por menos de 17 euros la dosis, y ha llegado a similares acuerdos de suministro con otros países. Por su parte, el Gobierno de España aspira a adquirir otras 20 millones de dosis de Pfizer para principios de 2021, lo que permitiría vacunar a 10 millones de personas.

Durante el ensayo, los voluntarios, ninguno de los cuales había contraído la COVID-19 anteriormente, recibieron dos dosis de la vacuna o de las inyecciones de placebo. Luego, los médicos esperaron para ver quién desarrollaba la COVID-19. Según las empresas, hasta ahora 94 voluntarios han sufrido la enfermedad durante el ensayo.

La afirmación de una eficacia del 90 % significa que casi todos estos casos se produjeron entre los voluntarios que recibieron placebo, y que muy pocos de los que recibieron la vacuna enfermaron. "Se trata realmente de un número realmente espectacular", aseguró la inmunóloga de la Universidad de Yale (EE. UU.) Akiko Iwasaki a The New York Times.

Si la afirmación de Pfizer se mantiene y no aparecen riesgos de seguridad, esto sugiere que las vacunas contra el coronavirus en general serán una medida muy potente contra la pandemia. En comparación, las vacunas anuales contra la gripe previenen las enfermedades similares a la gripe solo alrededor del 50 % de las veces, según los CDC.

Durante el otoño, Pfizer y su CEO fueron sometidos a una intensa presión para no anunciar los resultados positivos de forma prematura o apresurarse a buscar la autorización de su vacuna antes del día de las elecciones en EE. UU. Esa campaña fue dirigida públicamente por varios médicos, incluido Eric Topol, del Instituto de Investigación Scripps, que temían que la Casa Blanca pudiera politizar los datos.

Al final, Pfizer optó por retrasar el análisis de sus datos, pero esa decisión pudo haber tenido sus propias consecuencias políticas. Dado lo sólidos que Pfizer afirma que son sus resultados, sugiere que los datos también hubieran sido positivos a finales de octubre, cuando esas noticias positivas pudieron haber afectado la votación en las elecciones presidenciales entre el anterior presidente del país, Donald Trump, y su rival y recién proclamado ganador de las elecciones, Joe Biden.

Ambos comentaron las noticias sobre la vacuna con declaraciones que mostraban visiones drásticamente diferentes sobre la COVID-19.

En un tuit, el presidente Trump escribió: "EL MERCADO BURSÁTIL SUBE A LO GRANDE, LA VACUNA VIENE PRONTO. INFORME DEL 90 % DE EFICACIA. ¡QUÉ BUENAS NOTICIAS!"

El presidente electo Joe Biden, en su propia declaración, también publicada en Twitter, felicitó a los científicos involucrados, pero advirtió que "pasarán muchos meses más antes de tener una vacuna generalizada en este país" y que la gente tendrá que seguir combatiendo el virus mediante el distanciamiento social, el lavado de manos y el uso de mascarilla. Biden concluyó: "En el futuro previsible, la mascarilla sigue siendo un arma más potente contra el virus que la vacuna".

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