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Cadenas de bloques y aplicaciones

Claves para que las 'apps' de rastreo de contactos dejen de fracasar

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A pesar del esfuerzo de empresas y gobiernos, las aplicaciones para notificar la exposición a casos de coronavirus han resultado desastrosas. Para que cumplan su promesa, es necesario que sean éticas, fiables, con base local y adaptables para fomentar la confianza y la adopción entre los usuarios

  • por Lindsay Muscato | traducido por Ana Milutinovic
  • 17 Noviembre, 2020

La noticia: las apps de rastreo digital de contactos de coronavirus (COVID-19) se han enfrentado a una gran variedad de dificultades, pero eso no significa que debamos abandonar el enfoque, según los autores de un nuevo artículo publicado en Science. En cambio, consideran que para que el rastreo digital de contactos resulte exitoso, debe ser ético, fiable, con base local y adaptable a los nuevos datos con los que funciona.

El problema: la salud pública moderna depende del rastreo de contactos durante los brotes de enfermedades, y las aplicaciones digitales prometieron ayudar en la lucha contra la COVID-19. Al principio de la pandemia, empresas y gobiernos crearon sus apps de rastreo de contactos como parte de un esfuerzo masivo para detener la propagación del contagio.

Sorprendentemente, incluso Google y Apple unieron sus fuerzas. En la actualidad, estamos viendo cómo se manifiestan los defectos de esta premisaEl volumen de descarga es pequeño, las tasas de uso parecen aún más bajas y las apps se enfrentan a muchos otros escollos logísticos. El rastreo de contactos, tanto manual como automatizado, aún no está ofreciendo los tan desesperadamente necesarios resultados a escala. Una  reciente encuesta de Pew muestra que a las personas les cuesta confiar sus datos a los profesionales de salud pública y no les gusta responder al teléfono cuando les llama alguien desconocido (como el Departamento de Sanidad), entre otros obstáculos.

No solo eso, sino que el rastreo digital de contactos claramente no ha logrado llegar de manera efectiva a muchas personas. No se trata solo de las que no tienen un teléfono inteligente, sino también de los grupos marginados como las personas mayores, las personas sin hogar y los que tienen miedo de la policía y la inmigración. 

Qué habría que hacer: los autores y expertos en bioética del ETH Zúrich (Suiza) Alessandro Blasimme y Effy Vayena sostienen en su trabajo publicado en Science que la "gobernanza adaptativa" es un ingrediente importante que falta. Se trata de actuar de manera colaborativa, ágil y local: no hay que buscar campañas y estrategias centralizadas desde arriba hacia abajo que pueden fracasar cuando no se ajustan a las necesidades locales. Es hora de confiar en las asociaciones locales, en las colaboraciones transfronterizas y en todo ese trabajo en equipo de seres humanos que se olvida fácilmente cuando hay una nueva y llamativa tecla donde pulsar.

Consideran que, si queremos que más personas adopten estas nuevas tecnologías, debemos basarnos en "la creación gradual de la confianza pública". Es un proceso continuo en el que las autoridades aprenden de sus errores y escuchan a los usuarios. También es importante crear una supervisión real, para que las personas confíen en que sus datos no están siendo mal utilizados, y esforzarse en las colaboraciones transfronterizas para que una app no deje de funcionar cuando los usuarios se trasladan de un lugar a otro. 

La conclusión: todavía quedan muchas preguntas por responder sobre la eficacia y el desarrollo de las apps de rastreo de contactos. Pero, en vez de abandonar los esfuerzos o ampliar los existentes sin un detenido análisis, es hora de replantearlos. El rastreo digital de contactos es solo una parte de un conjunto de herramientas que necesita un trabajo en equipo sobre el terreno basado en la investigación para generar confianza y vínculos entre los usuarios, los gobiernos y las propias tecnologías.

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