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Christie Hemm Klok

Biotecnología

"Las granjas industriales crearon las condiciones para las epidemias"

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En 'Blockchain Chicken Farm' Xiaowei Wang explora la tecnología en las zonas rurales de China y el enorme efecto dominó de su cadena de suministro en el resto del mundo. Critica la romantización de las innovaciones y defiende los mercados de animales vivos por su tradición y su impacto como forma de vida

  • por Samantha Culp | traducido por Ana Milutinovic
  • 07 Enero, 2021

El nuevo libro de la escritora, diseñadora e investigadora de Oakland (EE. UU.) Xiaowei Wang, Blockchain Chicken Farm, explora la tecnología en las zonas rurales de China y el sorprendente efecto dominó de la cadena de suministro de alimentos del país en las personas de todo el mundo. En él relaciona, por ejemplo, una actividad de cría de cerdos impulsada por inteligencia artificial (IA) en Guangdong (China) con la cultura de vigilancia de Silicon Valley (EE. UU.), pero evita las comparaciones fáciles entre la paranoia y el solucionismo tecnológico.

También incluye una selección de "recetas sinofuturistas" especulativas, un proyecto artístico en curso que utiliza la alimentación para abordar las inquietudes sobre la tecnología, el ecosistema y el cuerpo. Hemos hablado con ella sobre su investigación, los efectos de la pandemia de coronavirus y lo que significa el sistema alimentario de China para todos nosotros.

Su libro es un diario de viajes que entrelaza recetas experimentales, historia familiar y detalles surrealistas que vinculan una granja de perlas de Zhejiang (China) con los programas de marketing multinivel en Estados Unidos. ¿Cómo ha conseguido crear esa narrativa tan compleja? 

Mucho de lo que se escribe sobre la tecnología se centra en las "soluciones" tecnológicas de tal manera que se convierte, con demasiada frecuencia, en una forma de marketing, y yo francamente no quería hacer eso. Para mí era importante analizar el tejido social subyacente de estos temas relacionados con la comida, es decir, desde la seguridad alimentaria hasta el concepto del hambre y la escasez de alimentos, especialmente en un sitio como China, donde eso forma parte de la historia reciente. 

¿Cuáles son las diferencias fundamentales entre la población rural china y la estadounidense en la actualidad? 

En EE. UU., la mayoría de nuestros agricultores se dedican a la agricultura industrial. Pero en China, todavía existe una gran población que trabaja en pequeñas granjas y físicamente en el campo. Obviamente, eso está cambiando, pero yo quería investigar sobre cómo este escenario tan tradicional se relacionaba con el de la alta tecnología. Creo que la gente no se da cuenta de que hay muchas personas en China pero que no hay tanto terreno como en EE. UU., y que por eso el sistema agrícola chino se enfrenta a presiones únicas.

"En China todavía hay una gran población que trabaja en pequeñas granjas y físicamente en el campo. Eso está cambiando, pero yo quería investigar sobre cómo este escenario tan tradicional se relacionaba con el de la alta tecnología".

Mucha gente mayor en China vivió bajo el Gran Salto Adelante, la época de una enorme hambruna en toda China porque Mao Zedong intentó no solo colectivizar la agricultura, sino quiso que los rendimientos agrícolas superaran a los de Occidente, para demostrar que "China también puede hacerlo". Así que existe una historia de estas políticas agrícolas altamente controladas, así como el racionamiento en la compra de alimentos, que duró hasta principios de la década de 1980. Para muchos chinos de edad avanzada, la idea de ir a un supermercado y comprar lo que quieran sigue siendo bastante increíble.

Usted habla de la política del "Nuevo Campo Socialista". ¿Qué es y cómo sentó las bases para algunas de las innovaciones que describe?

Se trata de la política de revitalización rural que el Gobierno nacional chino emprendió hace unos años para incentivar la innovación en el campo. Es un intento de equilibrar una gran parte de lo que el Gobierno considera fuerzas inestables. Muchos agricultores quieren trasladarse a las ciudades porque allí ven más oportunidades económicas, pero a la gente de la ciudad le preocupa ese gran número de migrantes, y además, cuando viven en ciudades, los migrantes no reciben los mismos beneficios, como la atención médica, debido al sistema de hukou ["permiso de residencia"] de China. 

Entonces, ¿cómo mantener a los campesinos en los campos y al tiempo que se les dan oportunidades económicas, especialmente teniendo en cuenta que la agricultura no es un trabajo fácil y, cada vez más, la generación joven no quiere quedarse atrapada haciendo ese trabajo manual en el campo? Al Gobierno nacional chino, igual que a los formuladores de políticas en todo el mundo, le encantan algunas de las mismas palabras clave: "comercio electrónico", "blockchain", "IA", y por eso ha apoyado muchas iniciativas de pequeñas empresas privatizadas que emplean esas tecnologías. 

Una de ellas fue la inspiración para el título de su libro. ¿Puede explicar en qué consiste una "granja de pollos blockchain"? 

Es una pequeña granja en la zona rural de Guizhou (China) donde el granjero había estado criando pollos de corral durante bastante tiempo, pero no pudo convencer a la gente de que de verdad eran de corral. Entonces apareció una empresa tecnológica de Shanghái (China) y le dijo: "¡Blockchain es la solución!" Trabajaron con el granjero y él colocó pulseras con código QR en cada uno de los pollos, para que pudieran ser vigilados por cámaras para demostrar que estaban realmente al aire libre y nunca manipulados. 

También habla de modelos de aprendizaje automático de IA como el "cerebro agrícola ET" (ET Agricultural Brain) de Alibaba, que se convirtió en la gran herramienta para combatir la peste porcina africana (PPA) en cerdos durante el nefasto brote que empezó en 2018. 

Me sentía frustrada porque gran parte de la cobertura sobre el brote de la peste porcina africana se centró en cómo Alibaba llevaba a cabo su heroica hazaña para salvar a todos esos cerdos y garantizar la seguridad alimentaria con IA para monitorizar a los animales mediante cámaras, sensores de temperatura y sonido. En realidad, ya existía un impulso para industrializar la cría de cerdos en China desde hacía décadas, y estas tecnologías fueron un intento de producir aún más cerdos a una escala sin precedentes. Estas granjas industriales y la mayor presión por producir crearon las condiciones para las epidemias como la peste porcina en primer lugar. ¿Cuáles son las paradojas que eso revela?  

¿Cuál sería un ejemplo de tecnología agrícola con un enfoque diferente?

Como muchos países, China es un lugar donde el Gobierno intentó modernizar la agricultura utilizando pesticidas y fertilizantes como forma "científica" de cultivar la tierra. En una aldea de cultivo de arroz en la provincia de Guangdong, los agricultores lo hicieron y, con el tiempo, notaron que su suelo ya no era tan fértil, que tenían que usar cada vez más fertilizantes. Esto condujo al Colectivo Rice Harmony, que recuperó las técnicas tradicionales como la de "arroz-pez-pato", donde los peces y los patos en los arrozales actúan como pesticidas naturales. También introdujeron un sistema de sorteo para la ubicación de los arrozales que cambia cada temporada, para que los agricultores tengan un mayor incentivo para seguir estas reglas orgánicas. 

La pandemia de coronavirus empezó cuando su libro estaba en producción. ¿Cree que resalta su temática? 

Yo había leído muchas de las investigaciones del epidemiólogo Rob Wallace, que estudia la agricultura industrial y las enfermedades zoonóticas, aunque no quiere decir que todas estas enfermedades provengan de las granjas industriales, sino solo las prácticas centradas en el beneficio que llevan a los seres humanos hacia los hábitats previamente salvajes. Evidentemente, ha habido una enorme aceleración de las enfermedades zoonóticas. 

En la pandemia, todos nos hemos dado cuenta de que desvincularse de China sería difícil; dependemos de China para muchas cosas. Solo el proceso de crear una fábrica; los suministros de material, formación, maquinaria; el conocimiento de los costes y envíos y transporte y rutas. Nunca ha estado más claro que China está tan interrelacionada con la cadena de suministro global. 

Xiaowei Wang en Urban Tilth Farm

¿Qué le gustaría que Occidente entendiera sobre los mercados de animales vivos tradicionales chinos? 

La verdad es que a mí me encantan. Son lugares donde los alimentos frescos están disponibles para todos y es un medio de vida importante para muchas personas que no pertenecen a las grandes cadenas de supermercados. Ahí está la señora del ajo que vende su cosecha propia en estos mercados. Son una conexión crucial para los agricultores locales y regionales. Son muy comunes no solo en China, sino en todo el mundo, en América Latina, etcétera. Creo que es triste [que la gente culpe los mercados tradicionales de animales vivos por la COVID-19] y un ejemplo xenófobo de personas que piensan que la comida china es de alguna manera "sucia". Me molesta mucho, porque la investigación científica cree que [el coronavirus] probablemente vino de fuera [del mercado], posiblemente de un murciélago. 

¿Cuáles son las tendencias que nota en el campo? ¿La pandemia ha influido en la creación de otras nuevas? 

Yo diría que la tendencia general es que hay mucho optimismo. Debido a la pandemia, muchos trabajadores que se habían ido a las ciudades tuvieron que regresar a sus hogares rurales y tal vez se queden allí y busquen otro tipo de oportunidades. Incluso antes de la pandemia, escuché a muchos jóvenes pensando y hablando sobre la posibilidad de "Oh, quizás pueda volver a mi pueblo natal" y comenzar algún tipo de negocio que sería más barato que en la ciudad. 

"Un granjero criaba pollos de corral, pero no podía convencer a la gente de que de verdad eran de corral. Entonces apareció una empresa tecnológica y le dijo: "¡Blockchain es la solución!". Colocó pulseras con códigos QR en cada uno de los pollos para vigilarlos y demostrar que estaban realmente al aire libre".

También creo que la economía de la retransmisión en directo es un extraño microcosmos de todo esto: la gente sabe cultivar algo en el campo, lo retransmite en directo y consigue patrocinadores. Me parece que esa tendencia está aumentando en la juventud urbana. En 2009, cuando vivía en Pekín (China) e intentaba cultivar un huerto urbano, a nadie le interesaba. Todo el mundo me decía: "Uf, esto es lo que mis padres tenían que hacer. No voy a hacer esto, es asqueroso". Pero, ahora existe una gran demanda de los mercados de agricultores orgánicos e influencers que se dedican a la agricultura. Acabo de enterarme de un popular influencer en apicultura, que tiene su propia marca y un blog sobre este antiguo arte. Tiene sentido: los veinteañeros urbanos que solo han conocido la ciudad en su vida, están bajo mucha presión y por supuesto que van a idealizar el campo. 

El término "sinofuturismo" se refiere a los conceptos y a la estética de un "futuro chino". Lo han explorado distintos artistas, diseñadores y pensadores de manera crítica o positiva. ¿Cómo lo interpreta usted? 

Para mí, el sinofuturismo actualmente contiene una cierta lógica imperial, dado que en los últimos años China ha operado cada vez más como una potencia imperial, a nivel nacional e internacional. Dicho esto, creo que hay muchas partes interesantes y productivas del sinofuturismo que nos hacen cuestionar estas creencias occidentales innatas sobre el valor del individualismo, el papel del trabajo, la desconexión de los ciclos naturales, la separación entre la mente y el cuerpo, y que vale la pena investigarlo. El sinofuturismo también es una forma de pensar en qué es exactamente esta fuerza imperial en la que se está convirtiendo China y de provocar preguntas al respecto. 

¿Qué quiere que los lectores obtengan de las recetas sinofuturistas del libro incluso si no las prueban? 

Me encantaría que la gente dijera: "Hm, no tengo acceso a harina de maíz cultivada en la Luna", pero que tenga curiosidad por los ingredientes que  están disponibles y que esa realidad sea como una extraña forma de ficción. Para que se pregunten por qué comemos lo que comemos y comprendan cómo se relaciona eso con el cambio tecnológico. A mí me inspiró mucho un libro de cocina de Mary Sia, en el que explica cómo en China no hay muchos productos horneados; sino más comida hervida, y eso se debe al hecho de que China simplemente no tenía suficientes árboles para talar para generar tanto calor como se necesitaba para hornear. Para mí, eso fue un recordatorio de que lo que cocinamos está totalmente condicionado por lo que está disponible, como resultado de la tecnología que usamos.

¿Cuáles fueron sus fuentes de inspiración para las recetas que incluyó en el libro? 

Hablaba con mi herbolaria china, que suele criticar la medicina occidental por no comprender completamente el cuerpo, y me contó que el cerebro no era uno de los 11 órganos vitales de la medicina china. No es esencial para el sistema de qi. Me pareció algo fascinante porque cuando entrevisté a algunos neurocientíficos computacionales, me di cuenta de que en la medicina clínica occidental el cerebro era el centro de todo. Controla los latidos del corazón, los pulmones; es el centro del pensamiento: no seríamos una persona sin él. 

Mi herbolaria me dio algunas ideas sobre lo que nutre el qi, así que decidí usar su sabio consejo en una receta para las gachas de IA. 

Biotecnología

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