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Andrea Daquino

Biotecnología

"El ensayo con MDMA ha cambiado mi vida. Ahora me siento vivo"

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A los 4 años, Nathan McGee sufrió un episodio traumático que le marcó para siempre. Tras años recibiendo distintos diagnósticos y probando todas las soluciones que encontró a su alcance, decidió participar en un estudio con esta droga que, meses después, afirma que le ha cambiado la vida

  • por Charlotte Jee | traducido por Ana Milutinovic
  • 15 Septiembre, 2021

Nathan McGee tenía solo cuatro años cuando experimentó el trauma que lo conduciría a hasta una terapia con MDMA casi cuatro décadas después. Todavía le resulta demasiado doloroso entrar en detalles.

En los años intermedios, jugó lo que él llama "el bingo del diagnóstico". Distintos médicos le dijeron que tenía trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), ansiedad, depresión y dislexia. En 2019 le diagnosticaron trastorno por estrés postraumático (TEPT). Durante todo ese tiempo, probó una amplia variedad de medicamentos: antidepresivos, ansiolíticos y pastillas para calmar los efectos del TDAH. Pero no quería tomar tantos fármacos todos los días solo para sentirse normal.

Nathan McGee

Foto: Nathan McGee participó en un ensayo con MDMA, también conocido como éxtasis, como parte de su terapia. Créditos: Ben Rasmussen

Nathan cuenta: "Nunca me había sentido realmente feliz, independientemente de lo que estuviera pasando en mi vida. Siempre me sentía inquieto, siempre con una pesadez subyacente. Las cosas simplemente no se conectaban en mi cabeza. Era como si alguien hubiera tomado un cable y lo hubiera desenchufado, y yo intentaba volver a enchufarlo".

Finalmente, se enteró de un estudio que probaba el MDMA para tratar el TEPT severo y logró entrar en el ensayo clínico de fase 3, el último obstáculo antes de que los reguladores estadounidenses valoren aprobar una terapia.

El MDMA es un psicoactivo sintético con reputación de ser una droga de fiesta popular; probablemente se conozca más como éxtasis, E o molly. Hace que el cerebro libere grandes cantidades de la serotonina química, lo que provoca un efecto eufórico, pero también se ha descubierto que reduce la actividad del sistema límbico del cerebro, que controla nuestras respuestas emocionales. Esto parece ayudar a las personas con TEPT a repasar sus experiencias traumáticas en terapia sin sentirse abrumadas por las emociones fuertes como el miedo, la vergüenza o la tristeza.

Para probar esta teoría, la Asociación Multidisciplinaria de Estudios Psicodélicos, una organización sin ánimo de lucro con sede en California (EE. UU.), puso en marcha un ensayo aleatorizado doble ciego, en el que Nathan participó. Los voluntarios asistieron a tres sesiones de ocho horas, durante las cuales recibieron placebos o dos dosis de MDMA antes de hablar de sus problemas y recibir la ayuda profesional de dos terapeutas calificados.

En mayo de 2021, los resultados del ensayo se publicaron en Nature Medicine. Fueron impresionantes. De los 90 participantes, los que recibieron MDMA informaron resultados significativamente mejores que el resto. Dos meses después del tratamiento, el 67 % de los participantes del grupo de MDMA ya no tenía TEPT, en comparación con el 32 % del grupo de placebo. 

"Veo la vida como algo que hay que explorar y apreciar en vez de sufrir", Nathan McGee.

El investigador de Reino Unido que participó en el lanzamiento de la primera clínica de terapia psicodélica del país, en Bristol (Reino Unido), Ben Sessa cree que la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. debería aprobar la psicoterapia asistida por MDMA para el TEPT para finales de 2023.

Hay otros ensayos en curso en EE. UU., Reino Unido y en otros lugares para probar si compuestos como la psilocibina y la ketamina se podrían usar de manera similar para ayudar a tratar las enfermedades mentales. Los primeros indicios son positivos y, si se confirman, podrían revolucionar los tratamientos de salud mental.

Hemos hablado con Nathan sobre cómo fue su experiencia de la terapia asistida por MDMA.

¿Cómo se manifestaron sus problemas de la salud mental?

Antes de participar en el ensayo, las cosas no me iban muy bien. Todo lo que intentaba me salía fatal. Nada funcionaba. Probé muchos terapeutas y técnicas diferentes. Perdí mi trabajo en enero de 2018 y fue deprimente. Yo había perdido trabajos antes, pero esta vez fue distinto. Decidí que si eso lo causaba mi salud mental, lo iba a arreglar. Iba a hacer lo que fuera necesario. Si mi terapeuta me hubiera dicho que tenía que desnudarme y caminar por un centro comercial lleno de gente y que eso me ayudaría, lo habría hecho.

¿Cómo se enteró de este estudio?

Estaba en internet de madrugada investigando el trastorno de estrés postraumático durante varias horas y encontré este estudio. Pensé que también podría apuntarme. No le di muchas más vueltas. De hecho, lo olvidé después. Ni siquiera se lo dije a mi esposa. Luego, dos meses más tarde, recibí una llamada telefónica de ellos, preguntando si podían entrevistarme.

Explíqueme cómo fueron las sesiones.

Al llegar allí, se parece realmente a un edificio de oficinas. Desde el exterior, nunca dirías que dentro hay mucha gente tomando MDMA. Pero entré y me llevaron a la sala de tratamiento, que tiene un sofá, ropa de cama, mantas y una almohada. Se escucha la música y eso es una parte integral de toda la experiencia. Es muy tranquilizador. Casi se parece a un spa. Entra mucha luz solar y se pueden ver árboles y un canal a través de la ventana. Es muy tranquilo. Luego entran los dos terapeutas. Ellos controlan los parámetros vitales: la temperatura, la presión arterial, la frecuencia cardíaca, etc. Hablamos un poco sobre lo que yo esperaba de la experiencia. Y luego realizan esta pequeña ceremonia o ritual, encendiendo una vela para indicar que han comenzado. Casi se parece un poco a una experiencia religiosa o espiritual. Entonces encienden la vela, y luego uno de los terapeutas se va y regresa con un plato pequeño con una pastilla. Me lo daban con un vaso de agua, yo bebía el agua y tragaba la pastilla, y luego me sentaba y esperaba. Charlábamos mientras esperábamos.

En un momento dije: "No creo que esto sea MDMA". Nunca había tomado algo así antes, y estaba un poco nervioso, para ser sincero. No dicen si es MDMA o no, pero el terapeuta jefe me confesó que casi todo el mundo lo sabe. Casi tan pronto como dije que no creía que lo hubiera tomado, empezó a hacerme efecto. Quiero decir, lo supe.

Recuerdo ir al baño y mirarme en el espejo y ver mis pupilas como platos. Yo pensé, "Wow, vale". Me parecía tranquilizador. Mi mente parecía que se abría y aclaraba. Me habían dicho antes que vendría en oleadas, y así fue. Decidí acostarme y ponerme una máscara sobre los ojos para bloquear la luz y poder escuchar la música. Tenía auriculares que podía ponerme si quería bloquearlo todo. Mi mente empezó a explorarlo todo. Y luego, cuando creía estar listo, hablaba con los terapeutas.

Pude casi revivir la experiencia traumática sin todo el estigma, presión y emoción. Casi podría retroceder y analizarlo, como viendo una película, mirando los efectos del sonido, la iluminación o el maquillaje. Llegué a una especie de comprensión, a una realización, y pude soltar fuera algo de esa pesadez. Pasaba entre los períodos introspectivos y los externos, ya sea hablando con los terapeutas o simplemente relajándome con la máscara y los auriculares puestos. Un poco más tarde ese mismo día me dieron otra dosis, un poco menos de cantidad, solo para alargar la experiencia. Mientras bajaba el efecto, me hablaban durante todo el proceso.

Mi esposa vino a recogerme. Reconoció que vio una diferencia inmediata. Yo parecía instantáneamente mucho más tranquilo. Después de tres de estas sesiones de un día entero, regresé para las que ellos llaman sesiones de consolidación, en las que se encaja todo lo que se ha aprendido en conjunto.

¿Cómo se encuentra ahora?

Me siento increíble. Este ensayo ha cambiado mi vida drásticamente. Me siento vivo. Entiendo lo que es la alegría ahora. No estoy flotando en una nube, nunca me siento triste. Pero cuando me siento mal, no me parece el final, o un estado en el que estoy atrapado. Sé que es solo un día horrible, y que todos los tenemos. Antes, me sentía constantemente estresado y creía que nunca había pasado nada bueno. Ahora puedo apreciar lo bueno. Mi esposa, mis dos hijas, toda mi familia y mis amigos; disfruto mucho más de su compañía ahora que me preocupo menos por mí mismo. Mi relación con mis padres también ha mejorado enormemente.

Tengo 43 años. Tenía cuatro años cuando me sucedió esta experiencia traumática que ha tenido un impacto muy profundo en mí y para toda la vida, de formas que solo ahora entiendo. Cambió mi manera de ver el mundo. Y lo que he empezado a aprender ahora es que hay una diferencia entre quién soy realmente y quién soy debido a los efectos del trauma. Este verdadero yo siempre existió. Fue difícil para mí no confundir los altibajos de mi vida con lo que realmente soy. Eso ha cambiado ahora. Estoy recuperando ese yo de cuando tenía cuatro años y veo la vida como algo que hay que explorar y apreciar en vez de sufrir.

¿Qué le diría a la gente que está considerando probar la terapia psicodélica?

No se puede legalizar tan rápido, especialmente dado como está el mundo en este momento. Hay mucha gente que está sufriendo y buscando consuelo, o cualquier tipo de alivio. Pero no se trata solo de tomar los medicamentos. No apruebo ni condeno el uso recreativo, pero si alguien piensa: "Iré al Burning Man y curaré mi depresión con un poco de molly", es posible que se decepcione. Debe tener a las personas adecuadas para la orientación y ayuda a sentirse seguro y fuerte. Es genial, pero hay que hacerlo de la manera correcta.

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