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Tecnología y Sociedad

La Policía creó un servicio oculto de vigilancia tras la muerte de George Floyd

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Una investigación realizada por MIT Technology Review revela un sistema tecnológico de gran alcance en Minnesota diseñado para vigilar a los manifestantes

  • por Tate Ryan-Mosley y Sam Richards | traducido por Ana Milutinovic
  • 11 Marzo, 2022

Los órganos policiales de Minnesota (EE UU) han estado llevando a cabo un programa secreto de larga duración para vigilar a los activistas por los derechos civiles y periodistas tras el asesinato de George Floyd en mayo de 2020. El programa Operation Safety Net se creó hace un año con el objetivo aparente de mantener el orden público cuando el oficial de policía de Minneapolis (EE UU), Derek Chauvin, fue a juicio por el asesinato de Floyd. Pero una investigación de MIT Technology Review revela que esta iniciativa fue más allá de lo que públicamente declararon que se iba a hacer. Operation Safety Net llegó a utilizar herramientas de monitoreo de redes sociales, rastreo de teléfonos móviles y acumulación de imágenes detalladas de rostros de las personas.

Los documentos obtenidos a través de solicitudes de registro públicas demuestran que la operación aún continuaba mucho después del juicio de Chauvin. Además, estos documentos indican que la policía aprovechó la investigación para seguir de cerca a personas que no eran sospechosas de ningún delito.

La investigación de MIT Technology Review incluye miles de documentos y más de dos docenas de entrevistas a funcionarios estatales de Minnesota, expertos policiales y activistas. Todos coinciden en que esta operación estatal perseguía identificar a los manifestantes a través de las operaciones de vigilancia secreta. Aunque se llevó a cabo por las agencias gubernamentales no militares utilizando fondos públicos, gran parte de su funcionamiento interno no se ha revelado. Hemos encontrado evidencias de un complejo sistema de vigilancia hecho a medida para observar de cerca a los manifestantes y compartir esa información entre las agencias locales y federales, independientemente de si los sujetos eran sospechosos de algún delito.

La constitución de Operation Safety Net (OSN) se anunció en febrero de 2021, un mes antes de que comenzara el juicio de Chauvin. En la rueda de prensa, a la que también asistió el sheriff del condado de Hennepin, David Hutchinson, el entonces jefe de policía de Minneapolis, Medaria Arradondo, describió el proyecto como un plan unificado que permitiría a los policías regionales responder si las protestas se volvían violentas.

OSN reconoció públicamente que las agencias federales iban a ayudar a monitorear las amenazas de violencia y las actividades de los grupos extremistas fuera del estado, y que se establecería un "equipo de inteligencia" para compartir la información sobre estas amenazas. Nuestra investigación muestra que el apoyo federal para OSN fue amplio e involucró al Departamento de Seguridad Nacional estadounidense (DHS, por sus siglas en inglés) y al FBI. Al menos seis agentes del FBI tuvieron funciones directivas y de inteligencia en el programa.

Según el sitio web de OSN, que se cerró el 19 de enero, la misión del proyecto era "proteger y amparar las protestas y manifestaciones no violentas y legales según la Primera Enmienda antes, durante y después del juicio de Chauvin, acusado de la muerte de George Floyd". La web también indicaba: "Operation Safety Net se dedica a prevenir disturbios civiles, acciones violentas, daños a la propiedad, incendios y saqueos de edificios gubernamentales, empresariales e infraestructuras críticas".

OSN no ha tuiteado, publicado en Facebook, ni realizado ninguna rueda de prensa desde la semana en la que se hizo público el veredicto de culpabilidad de Derek Chauvin en abril de 2021. En ese momento, la Administración aseguró al público que el programa se iba a "reducir", exceptuando las reuniones de coordinación semanales y los preparativos de cara a futuros juicios. "Ya estamos empezando a maniobrar y sacando a la gente de las estrategias de defensa de la propiedad privada", afirmó en ese momento el general de la Guardia Nacional de Minnesota, Shawn Manke. "Estamos organizando a esos soldados y aviadores para que abandonen el área metropolitana de Twin Cities (Minneapolis-Saint Paul) y regresen a sus ubicaciones".

En un correo electrónico a MIT Technology Review de octubre de 2021, el portavoz Doug Neville escribió que OSN "era una operación que no estaba en curso".

Sin embargo, según los correos electrónicos obtenidos y revisados en nuestra investigación, la operación parece estar activa, con reuniones regulares de planificación ejecutivas de los equipos de inteligencia (se ha denominado "OSN 2.0") e intercambio de documentos de inteligencia. No se ha publicado ninguna información sobre objetivos o sobre el alcance del nuevo proyecto. Además, los funcionarios han negado que se haya renovado oficialmente.

Sin embargo, esta investigación ha sacado a la luz documentos sobre programas secretos de vigilancia, proveedores de nuevas tecnologías, turbias cadenas de suministro para armar a los antidisturbios y varias listas de vigilancia, así como más información no declarada anteriormente. En conjunto, revelan cómo estas técnicas y tecnologías de vigilancia avanzadas llevadas a cabo por el estado, a veces de manera extralegal, han cambiado la naturaleza de las protestas en Estados Unidos. Debido a que se ha puesto fin al derecho de los estadounidenses de ejercer la Primera Enmienda de forma anónima en espacios públicos. La Corte Suprema ha defendido el derecho a la libertad de expresión anónima como un principio fundamental de la Primera Enmienda, particularmente cuando se defienden expresiones impopulares.

Foto: Un correo electrónico enviado al periodista Sam Richards el 25 de octubre de 2021 del portavoz Doug Neville afirmando que OSN no estaba en curso. 

La operación

Cuando se anunció Operation Safety Net el 17 de febrero de 2021, el juicio de Chauvin se aproximaba. Había pasado nueve meses desde que la sede del tercer distrito del Departamento de Policía de Minneapolis había sido incendiada durante una protesta y muchos temían estallasen de nuevo las tensiones. Durante la rueda de prensa, con los directivos de la policía local y estatal, incluida la Guardia Nacional, el jefe de policía Arradondo presentó el plan del programa: "El enfoque y la concentración se harán en los alrededores de la plaza del centro... Será un mando unificado. Esto nos permitiría ser capaces de responder a nivel metropolitano y regional si fuera necesario."

En la misma rueda de prensa, el sheriff David Hutchinson del condado de Hennepin, del que forma parte Minneapolis, habló sobre la manera en la que aprovecharía los recursos del condado para proteger el juzgado donde se llevaría a cabo el juicio de Chauvin. Hutchinson explicó el papel principal de la oficina del sheriff: "Seguridad en el juzgado. Nuestro trabajo es garantizar la integridad de los procedimientos judiciales y la seguridad de todos los que forman parte de ellos... Estoy seguro de que juntos podremos garantizar que los procedimientos judiciales se llevan a cabo sin interrupciones". Cada uno de los líderes de la policía que hablaron durante la rueda de prensa prometieron que se permitirían las protestas. Algunos afirmaron que se habían sentido animados. El comisionado del Departamento de Seguridad Pública, John Harrington aseguró: "Vamos a proteger los derechos constitucionales de las personas y su propiedad privada".

La ciudad de Minneapolis también pensó en pagar a los influencers locales para comunicar en nombre de la ciudad en un esfuerzo por "desescalar" y "combatir la desinformación". Después de muchas críticas, estos planes fueron cancelados.

Operation Safety Net fue diseñada en cuatro fases, según los oficiales de policía. En las diapositivas de la primera rueda de prensa se vio que la fase uno suponía la planificación preliminar y la fase dos estaba relacionada con las protestas por la selección del jurado. El juicio de Chauvin comenzó el 29 de marzo de 2021 en Minneapolis. La fase tres iba a empezar cuando el juicio llegara a los argumentos finales y el veredicto. En ese momento, Arradondo avisó a los ciudadanos de que verían una mayor presencia policial. De acuerdo con el plan operativo descrito en la primera rueda de prensa, esta fase iba a marcar el inicio del "despliegue completo de las fuerzas del orden y la guardia nacional". Vehículos blindados, granadas de concusión, balas de goma, gas pimienta y gases lacrimógenos, así como drones y otras aeronaves eran las herramientas para la fase tres.

Foto: Coronel Matthew Langer en la primera rueda de prensa. "Este es un esfuerzo conjunto entre la ciudad de Minneapolis, el condado de Hennepin y el estado de Minnesota, así como Metro Transit, el condado de Ramsey y otras jurisdicciones locales. Las agencias que trabajan en el proyecto son la Policía de Minneapolis, la Policía de Tránsito Metropolitano, la Oficina del Sheriff del Condado de Hennepin, la Oficina del Sheriff del Condado de Ramsey, la Policía Estatal de Minnesota, la Guardia Nacional de Minnesota y otras entidades". El FBI y el DHS también fueron socios clave en el programa.

Pero Operation Safety Net arrancó la fase tres durante la mañana del 12 de abril, una semana antes de las conclusiones del juicio y ocho días antes de que se diera el veredicto en el caso de Chauvin. La razón del cambio de estrategia fueron las protestas en el suburbio al norte de Minneapolis, Brooklyn Center, donde el día anterior un oficial de policía disparó y mató a Daunte Wright, de 20 años, en una parada de tráfico.

La noche del 11 de abril, los activistas se reunieron frente al Departamento de Policía de Brooklyn Center desafiando el toque de queda. La comisaría reaccionó rápidamente fortificando las entradas con vallas y barreras. La policía usó de forma indiscriminada gases lacrimógenos durante varias noches y entró en los apartamentos que rodeaban la comisaría hirendo a varios residentes. Se decidió apagar las luces de la estación policial para dificultar que los manifestantes vieran y atacaran a los oficialesLos informativos estimaron que unos 100 manifestantes se enfrentaron a cientos de policías, y a unos 100 miembros de la Guardia Nacional. Se realizaron cerca de 30 arrestos.

Al día siguiente, se cancelaron las clases en los colegios. En respuesta al caos de la noche anterior, el Ayuntamiento del Brooklyn Center decidió aprobar una resolución que prohibía las tácticas policiales agresivas como balas de goma, gases lacrimógenos y "kettling" (llevar los grupos de manifestantes a un espacio aislado). También se estableció el toque de queda de siete de la tarde a 6 de la mañana. La resolución del Ayuntamiento entró en vigor al anochecer del día 12, pero la policía continuó usando esas tácticas y municiones prohibidas. Esa noche, acabaron allanados aproximadamente 20 negocios en el área.

Como parte de la operación, la policía de Minneapolis también pidió helicópteros de Aduanas y Protección Fronteriza (parte del Departamento de Seguridad Nacional de EE UU). La presencia de helicópteros se convirtió en un sello distintivo de Operation Safety Net. Durante el pico de protestas, había helicópteros que iban y venían desde un área industrial de difícil acceso cerca del río Mississippi entre Brooklyn Center y Minneapolis, volando a gran altura para evitar ser detectados.

Durante al menos dos noches del apogeo de las protestas, que duraron casi 10 días, las fuerzas del orden público detuvieron brevemente y fotografiaron a miembros acreditados de medios de comunicación que cubrían las protestas.

La Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) de Minnesota, junto con otros abogados pro bono de los bufetes de abogados privados Fredrikson & Byron P. A., la oficina de Kevin Riach y Apollo Law, interpusieron recientemente una demanda colectiva contra la Policía Estatal de Minnesota por el trato que los periodistas habían recibido durante las protestas. Esta obliga a la ciudad a pagar 825.000 dólares (745.078 euros) a los periodistas heridos. Además, el juez federal ha emitido una orden judicial de seis años que prohíbe a la Policía Estatal y a las agencias policiales de Minnesota atacar y arrestar a periodistas, así como ordenarles que se dispersen del lugar de una protesta. (Todavía se están persiguiendo acusaciones similares contra la ciudad de Minneapolis y varios funcionarios).

El 15 de abril, más de 75 organizaciones comunitarias, incluida la ACLU, publicaron una declaración conjunta en la que pedían que el estado terminara con la OSN. La declaración defendía: "El uso de la fuerza por parte del estado contra los habitantes de Minnesota que ejercen sus derechos de la Primera Enmienda en Brooklyn Center y la militarización de nuestras ciudades en respuesta a la violencia policial es inadecuado, traumatizante y resulta un aliciente a la crisis de salud pública de COVID-19, a la brutalidad policial y al racismo sistemático". Se denunció el "uso continuado de herramientas militaristas de opresión para detener protestas pacíficas, aunque justificadamente llenas de ira". La Asociación Estadounidense para el Progreso de las Personas de Color (NAACP, por sus siglas en inglés) también pidió acabar con Operation Safety Net en Twitter.

La Delegación Legislativa de Minneapolis envió una carta al gobernador de Minnesota, Tim Walz, que condenaba la OSN y solicitaba una "reevaluación de las tácticas". La congresista Ilhan Omar también criticó la OSN , comparándola con "una ocupación militar" y pidiendo a Walz y al alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, que "dejasen de aterrorizar a las personas que protestaban por la brutalidad de la violencia sancionada por el estado". El 22 de abril, el Departamento de Justicia estadounidense anunció una investigación del Departamento de Policía de Minneapolis, citando un posible patrón de uso excesivo de la fuerza, en la que se incluía su respuesta a las manifestaciones. La investigación aún sigue en curso.

En total, la operación costó decenas de millones de euros públicos, pagados por las agencias participantes. Únicamente la Policía Estatal de Minnesota pagó 1.048.946,57 dólares (947.329,87 euros), según el correo electrónico enviado a MIT Technology Review. Por su parte, la Guardia Nacional de Minnesota, estimó que su papel había costado al menos 25 millones de dólares (22,58 millones de euros).

A pesar de los costes públicos, detenciones y críticas, la mayoría de los detalles de los intentos de OSN de vigilar a la sociedad se mantuvieron en secreto.

Herramientas de vigilancia

Como parte de nuestra investigación, MIT Technology Review obtuvo una lista de vigilancia utilizada por las agencias en la operación que incluye fotografías e información personal que identifica a periodistas y a otras personas que "no hacen nada más que ejercer sus derechos constitucionales", según ,Lieta Walker, la abogada que representa a los periodistas detenidos en las protestas que ha examinado la lista. Este documento fue creado por la División de Inteligencia Criminal de la Oficina del Sheriff del Condado de Hennepin, uno de los grupos participantes en OSN, e incluyó a personas arrestadas por la Policía Estatal de Minnesota, otro participante.

La Policía Estatal de Minnesota y el Departamento de Policía de Minneapolis respondieron a MIT Technology Review en un correo electrónico que no estaban al tanto del documento y la Oficina del Sheriff del condado de Hennepin no respondió a varias solicitudes de comentarios.

OSN también usó la herramienta Intrepid Response para compartir datos en tiempo real, que AT&T vende por suscripción. Se parece mucho a un Slack para SWAT: con solo presionar un botón se pueden compartir instantáneamente entre los equipos sobre el terreno y el personal del centro de mando imágenes, vídeos (incluidas imágenes capturadas por drones), ubicaciones geográficas de los miembros del equipo y de objetivos, y otros datos. Los miembros acreditados de los medios de comunicación que cubrían los disturbios en Brooklyn Center fueron detenidos temporalmente y fotografiados, y esas fotos se subieron al sistema Intrepid Response.

Aunque la Policía Estatal rechazó numerosas solicitudes de MIT Technology Review de las grabaciones sobre la detención y fotografías a los periodistas, el fotoperiodista J.D. Duggan logró obtener su archivo personal: un total de tres páginas de material. La información que consiguió Duggan muestra el alcance de los esfuerzos de las fuerzas del orden para rastrear a las personas en tiempo real: las páginas incluyen fotos de su rostro, cuerpo y de su carné de prensa, contextualizadas con marcas temporales y mapas que muestran la ubicación de su breve detención.

Foto: Una imagen del sitio web de Intrepid Response, una herramienta para compartir datos que OSN usó para almacenar fotos de manifestantes y periodistas.

Informes anteriores han demostrado que las agencias policiales que participan en OSN también tenían acceso a muchas otras herramientas tecnológicas de vigilancia, incluido un sistema de reconocimiento facial creado por la controvertida firma Clearview AI , simuladores de sitios celulares para vigilancia de teléfonos celulares, lectores de matrículas y drones. La extensa recopilación de inteligencia de las redes sociales también fue una parte central de OSN.

Los drones también se usaron durante las protestas anteriores y posteriores al asesinato de Floyd, cuando un Predator operado por la Patrulla Fronteriza y de Aduanas de EE . UU., una tecnología que generalmente se usa para monitorear los campos de batalla en Afganistán, Irak y otros lugares, fue visto volando sobre la ciudad. Curiosamente, el vuelo del dron y los dos vuelos del avión espía de la Guardia Nacional revelaron que la tecnología de vigilancia aérea que la policía ya poseía era en realidad superior. En un informe, el inspector general de la Fuerza Aérea de EE UU dijo: “La Policía del Estado de Minnesota transmitió las imágenes de sus helicópteros… y notó que las imágenes de la policía eran de mucha mejor calidad” que las proporcionadas por los aviones espía RC-26 que los militares operaron sobre Minneapolis en el primera semana de junio de 2020. La policía también emitió una orden para obtener información de geolocalización de Google de las personas involucradas en las protestas de mayo de 2020.

Los equipos de inteligencia

En total, OSN requeriría oficiales de nueve agencias en Minnesota, 120 oficiales de apoyo fuera del estado y al menos 3,000 soldados de la Guardia Nacional. Las herramientas de vigilancia fueron administradas por varios grupos de inteligencia diferentes que colaboraron durante la operación. La estructura de estos equipos de inteligencia, el personal y el grado de participación de las agencias federales no se han informado previamente.

En la misma área donde los helicópteros de las agencias federales despegaban y aterrizaban subrepticiamente, se encuentra una instalación conocida como el Centro de Información Estratégica. El SIC, como se le llama, fue un sitio de planificación central para Operation Safety Net y también funciona como un centro de análisis de inteligencia , conocido como "centro de fusión", para el Departamento de Policía de Minneapolis. La instalación contiene la última tecnología y está conectada a sistemas de intercambio de datos y transmisiones de cámaras de toda la ciudad. El SIC ocupó un lugar destacado en los documentos revisados para esta investigación y los líderes de la OSN lo utilizaron de manera rutinaria para coordinar las operaciones de campo y el trabajo de inteligencia.

Los correos electrónicos obtenidos a través de solicitudes de registros públicos arrojan luz sobre un "equipo de inteligencia" dentro de Operation Safety Net. Estaba compuesto por al menos 12 personas de agencias como la policía de Minneapolis y St. Paul, el alguacil del condado de Hennepin, el Departamento de Seguridad Pública y Metro Transit de Minnesota y el FBI. El equipo de inteligencia usó la Red de Información de Seguridad Nacional (HSIN, por sus siglas en inglés), administrada por el Departamento de Seguridad Nacional de los EE UU, para compartir información y parece haberse reunido periódicamente al menos hasta octubre de 2021. La red ofrece acceso a tecnología de reconocimiento facial , aunque Bruce Gordon director de comunicaciones del Departamento de Seguridad Pública de Minnesota, le dijo a MIT Technology Review en un correo electrónico que el centro de fusión de la Oficina de Aprehensión Criminal (BCA, por sus siglas en inglés) del estado “no posee ni usa tecnología de reconocimiento facial”.

Nuestra investigación muestra una participación clara y sustancial de las agencias federales al más alto nivel en la Operación Red de Seguridad, con cuatro agentes del FBI incluidos en el equipo ejecutivo de la operación, además de los dos del equipo de inteligencia. También se desplegaron agentes federales en varias ciudades, incluidas Nueva York y Seattle , durante las protestas de Black Lives Matter de 2020. En Portland, Oregón, el FBI lanzó una operación de vigilancia de meses de duración que involucró la filmación encubierta de activistas. El 2 de junio de 2020, el subdirector del FBI, David Bowdich , publicó un memorándum en el que fomentaba la vigilancia agresiva de los activistas , calificando el movimiento de protesta como “una crisis nacional”. El Departamento de Seguridad Nacional también desplegó alrededor de 200 miembros del personal en ciudades de los EE. UU., la mayoría en Portland.

Kyle Rudnitski, que aparece como gerente de operaciones en el centro de fusión BCA en su firma de correo electrónico, actuó como administrador de HSIN para el equipo de inteligencia y anfitrión de las reuniones de planificación. Rudnitski también parecía ser responsable de administrar los permisos de cuenta para el equipo.

Foto: Un correo electrónico sobre el registro mensual de "OSN - Equipo de Inteligencia" enviado por el jefe de operaciones del centro de fusión de BCA con acceso a la Red de Información de Seguridad Nacional. Obtenido a través de la solicitud de registros públicos. 

El centro de fusión de BCA es el principal centro de intercambio de datos de Minnesota, pero existen varios operados por otras entidades policiales en todo el estado. La instalación cuenta con analistas de inteligencia criminal y otros expertos que manejan un conjunto de herramientas de recopilación de inteligencia y de redes de registros.

Los centros de fusión son lugares de análisis e intercambio de inteligencia, repartidos por todo el país, que reúnen inteligencia de fuentes locales, estatales, federales y de otro tipo. Estos centros se establecieron ampliamente a raíz de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 para consolidar la inteligencia y evaluar más rápidamente las amenazas a la seguridad nacional. Según el sitio web del Departamento de Seguridad Nacional, estos centros están pensados para "aumentar la colaboración" entre las agencias a través del intercambio de datos. Cuentan con varios órganos policiales, miembros de la policía federal y de la Guardia Nacional, y en ocasiones, con contratistas. La proliferación de estos centros ha sido objeto de un intenso escrutinio por el aumento del riesgo de prácticas policiales abusivas.

"En vez de buscar amenazas terroristas, los centros de fusión monitoreaban la actividad política y religiosa. El Centro de Fusión de Virginia describió como 'subversiva' una campaña musulmana para animar a votar", según el informe de 2012 del Brennan Center, el grupo de expertos en leyes y políticas. "En 2009, el Centro de Fusión del Centro Norte de Texas identificó el lobbying de los grupos musulmanes como una posible amenaza. El DHS lo descartó como casos aislados, pero una investigación del Senado de EE UU de dos años encontró que tales tácticas no eran raras y llegó a la conclusión de que los centros de fusión producían sistemáticamente inteligencia 'irrelevante, inútil o inapropiada' que ponía en peligro las libertades civiles".

"El anonimato es un escudo"

En febrero de 2022, la vigilancia policial en Minnesota volvió a ser el foco de protestas después de que la policía de Minneapolis disparara y matara a Amir Locke, un hombre negro de 22 años que parecía estar durmiendo en un sofá cuando los agentes ejecutaron una orden de arresto sin llamar a la puerta como parte de una investigación de homicidio. Locke no era sospechoso del homicidio, aunque eso fue lo que falsamente afirmaron los primeros comunicados de prensa de la policía acerca de los incidentes.

A pesar de las declaraciones públicas de que OSN estaba en la "fase cuatro" desde el 22 de abril de 2021 (en la fase final, en la que la operación se "desarmaría", según las declaraciones dadas en la primera rueda de prensa), parece que el programa aún estaba en curso cuando Locke fue asesinado. Los documentos obtenidos por MIT Technology Review muestran que al menos hasta octubre se mantenían las reuniones regulares de planificación, las salas de chat seguras y el intercambio y la actualización de los documentos operativos.

Los correos electrónicos también contenían los detalles sobre una reunión el 26 de octubre de 2021 para el "Equipo ejecutivo de OSN 2.0" que incluía entre los elementos de su agenda "Juicio de Potter", que hace referencia al juicio de Kim Potter en diciembre y "Marzo de 2022". El FBI aparece incluido en los correos electrónicos del equipo ejecutivo de OSN 2.0.

Foto: Esta agenda para la "Reunión del equipo ejecutivo de OSN 2.0" se adjuntó a un correo electrónico enviado por el asistente ejecutivo del jefe de policía de Minneapolis. El correo electrónico, obtenido a través de la solicitud de registros públicos, se envió a más de 30 personas en los grupos de miembros de OSN, incluidas las agencias federales.

 

"Nunca hubo, ni existe actualmente, 'OSN 2.0'", escribió Gordon a MIT Technology Review en un correo electrónico. "Cualquier referencia fue una manera informal de notificar a los socios estatales, locales y federales que se llevaría a cabo la planificación... el Centro de Fusión de Minnesota sigue compartiendo la información de evaluación de amenazas con las agencias policiales de acuerdo con su misión. Esto no fue algo exclusivo del período en el que cual existía OSN". Gordon también cuestionó la idea de que OSN equivaliera a una actividad de vigilancia a gran escala.

El jueves 24 de febrero, los otros tres policías que presentes en la escena cuando Chauvin asesinó a George Floyd fueron declarados culpables de delitos federales por violar los derechos civiles de Floyd, aunque todavía esperan un juicio estatal.

Los acontecimientos en Minnesota han dado paso a una nueva era de vigilancia policial de protestas. Las manifestaciones que pretendían llamar la atención sobre las injusticias cometidas por la policía sirvieron en la práctica como una oportunidad para que esas fuerzas policiales consolidaran su poder, reforzaran sus registros, fortalecieran las relaciones con las fuerzas federales y actualizaran su tecnología y capacitación para conseguir un aparato de vigilancia mucho más poderoso e interconectado. Se crearon puestos completamente nuevos dentro del Departamento de Policía de Minneapolis y de la sección de Aviación de la Policía Estatal de Minnesota que aprovechan las nuevas tecnologías y métodos de vigilancia, que se explicarán en detalle en esta serie de investigaciones.

El anonimato es un principio importante, aunque turbio, de la libertad de expresión. En el caso histórico de la Corte Suprema de 1995, McIntyre contra Ohio, la corte declaró que "el anonimato es un escudo contra la tiranía de la mayoría". La investigadora asociada sénior del Centro de Derecho de Privacidad y Tecnología de Georgetown Clare Garvie señala que ese caso sentó el precedente de que "dar un discurso impopular y ser libre de expresarlo requiere necesariamente cierto grado de anonimato". Aunque la policía tiene derecho a tomar fotografías en las protestas, Garvie resalta que "las fuerzas del orden público no tienen derecho a entrar en una protesta y exigir que todos muestren su identificación".

Sin embargo, la reciente proliferación descontrolada de tecnologías y herramientas ha hecho que tal libertad de expresión anónima sea casi imposible en Estados Unidos. Este reportaje es el primero de una serie que ofrecerá una mirada tras la cortina poco habitual en un momento de transformación de la vigilancia policial y las manifestaciones públicas en EE UU.

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