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Cambio Climático

Por qué la ola de calor pone freno a los coches eléctricos en China

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A pesar de que China es líder en la adopción de vehículos eléctricos a nivel mundial, las altas temperaturas han puesto de relieve las deficiencias en la infraestructura de carga del país. La situación ha llevado a algunos usuarios a volver a los automóviles impulsados por combustibles fósiles 

  • por Zeyi Yang | traducido por Ana Milutinovic
  • 31 Agosto, 2022

La ola de calor de 70 días sin precedentes a nivel mundial continúa azotando el sur de China. Con la temperatura más alta registrada de hasta 113° F (45° C), las sequías severas y la escasez en el suministro de energía hidroeléctrica están causando estragos en la vida de los ciudadanos. Entre ellos, los propietarios de vehículos eléctricos quienes sufren particularmente por el calor. Esto se debe a que los puestos de carga públicos están temporalmente cerrados o restringidos y muchos conductores no tienen un puesto de carga privado. De repente se han encontrado con serias dificultades para realizar sus desplazamientos diarios.

La adopción de vehículos eléctricos (EV o vehículos de nueva energía, como se les llama en China) a menudo se considera un punto fuerte en la lucha de China contra el cambio climático. Sin embargo, el clima extremo, que interrumpe cada vez más las redes eléctricas en todo el mundo, también sirve como un recordatorio de las deficiencias en la infraestructura de carga que mantiene en funcionamiento a los vehículos eléctricos.

La ola de calor récord en China, que comenzó en junio, evaporó más de la mitad de la capacidad de generación hidroeléctrica en Sichuan (China), la provincia del suroeste que generalmente obtiene el 81% de su electricidad de las centrales hidroeléctricas. Esa disminución del suministro de energía, en un momento en el que la necesidad de refrigeración ha aumentado la demanda, está poniendo en pausa la producción industrial y la vida cotidiana en la región.

Y como el suministro de energía se ha vuelto poco fiable, el Gobierno ha introducido restricciones de carga de vehículos eléctricos para priorizar las necesidades de electricidad diarias más críticas.

Como informaron las publicaciones chinas, encontrar una estación de carga en funcionamiento en Sichuan y la región vecina de Chongqing (una tarea que no llevaba más de unos minutos antes de la ola de calor), ha costado hasta dos horas la semana pasada. La mayoría de las estaciones de carga públicas, incluidas las operadas por las principales marcas de vehículos eléctricos como Tesla y NIO y XPeng de China, están cerradas en esta región debido a las restricciones gubernamentales sobre el uso comercial de electricidad.

Una captura de pantalla enviada a MIT Technology Review por un propietario chino de Tesla en Sichuan, que pidió no ser identificado por razones de privacidad, muestra que el 24 de agosto, solo dos de las 31 estaciones de supercargador de Tesla en Chengdu (China), la capital de la provincia, estaban funcionando con normalidad.

Una foto de la pantalla de un automóvil Tesla que muestra que solo están disponibles dos de las 31 estaciones de supercargadores Tesla cercanas.

Captura de pantalla de todas las estaciones de supercargadores Tesla cerca de Chengdu.


Además de las obligatorias suspensiones de servicio, los propietarios de vehículos eléctricos también son alentados u obligados a cargar solo durante las horas de menor actividad. De hecho, el principal operador nacional, TELD, ha cerrado más de 120 estaciones de carga en esta región desde las 8 de la mañana hasta la medianoche, las horas pico de uso de electricidad. State Grid, la mayor empresa estatal de servicios públicos de electricidad de China, que también construye y opera estaciones de carga para vehículos eléctricos, anunció el 19 de agosto que en tres provincias que tienen más de 140 millones de habitantes y 800.000 vehículos eléctricos en total, la compañía ofrecerá cupones de 50% de descuento si los conductores cargan su coche por la noche. State Grid también está reduciendo la eficiencia de 350.000 puestos de carga durante el día, de tal modo que el tiempo de carga individual de los vehículos sería de cinco a seis minutos más, pero la energía total consumida durante las horas pico disminuiría. 

El impacto es evidente en los vídeos compartidos en las redes sociales chinas, que muestran largas colas de vehículos eléctricos esperando afuera de las pocas estaciones de carga en funcionamiento, incluso después de la medianocheLos conductores de taxis eléctricos se han visto especialmente afectados, ya que su sustento depende de sus vehículos. “Me puse en la cola a las 20:30 de ayer y empecé a cargar alrededor de las 5 de la mañana”, le confesó un taxista de Chengdu a un influencer de EV. “Básicamente siempre estoy esperando la cola. Como hoy, ni siquiera tuve mucho trabajo, pero estoy en la cola otra vez. Y la batería se está agotando rápidamente”.

Los problemas de carga también están empujando a algunas personas a volver a usar los combustibles fósiles. El propietario de un Tesla en Sichuan planea viajar a Chengdu por trabajo esta semana, pero decidió conducir su otro coche, de gasolina, por temor a no encontrar un lugar para recargar su Tesla antes de regresar a casa. Otra conductora de Chengdu, propietaria de un híbrido enchufable, le admitió a MIT Technology Review que cambió a gasolina esta semana a pesar de que generalmente usa la electricidad porque es un poco más barata.

La repentina dificultad de cargar los coches eléctricos en Sichuan y las provincias vecinas ha tomado por sorpresa a la industria de los vehículos eléctricos. “La escasez de energía a gran escala como esta es algo que nunca hemos visto en China”, afirma el analista de la industria automotriz y exeditor jefe de China Auto Review Lei Xing, quien subraya que el desastre climático le está recordando a la industria que, si bien China lidera el mundo en la adopción de vehículos eléctricos, todavía hay deficiencias de infraestructura que se deben abordar. “Parece que China ya tiene una buena infraestructura de carga, pero cuando pasa algo como estas restricciones de energía, los problemas quedan expuestos. Todos los propietarios de vehículos eléctricos que dependen de los puntos de carga públicos tienen dificultades ahora”, resalta Xing.

Gracias a los subsidios del Gobierno, la fuerte competencia de marcas nacionales y precios tan bajos como 4.000 dólares (3.970 euros) por coche, China se ha convertido en uno de los líderes mundiales en la adopción de vehículos eléctricos. El número total de vehículos eléctricos en China superó los 10 millones en julio, el más grande del mundo y cuatro veces la cifra en EE UU. Solo en 2021, se vendieron más vehículos eléctricos en China que en todos los demás países juntos.

No obstante, a medida que crece la cantidad de propietarios de vehículos eléctricos, el desarrollo de la infraestructura de carga se está quedando atrás, y la ola de calor de este verano se ha convertido en un recordatorio urgente de por qué eso representa un problema.

Un obstáculo importante es la falta de puntos de carga privados. “Un porcentaje mucho mayor de chinos que de estadounidenses vive en complejos de apartamentos”, señala el profesor de energía de la Universidad de California en Berkeley (EE UU) Daniel Kammen, que ha estudiado la modernización de la red eléctrica en China. “Y los vehículos eléctricos se concentran y mucho en China. Están en las ciudades, no en las áreas rurales”. Para los propietarios de vehículos eléctricos que viven en apartamentos, incluso un lugar de estacionamiento fijo es difícil y caro de conseguir, y mucho menos un puesto de carga privado.

En estas situaciones como la ola de calor, los lugares de carga privados, que se consideran parte del consumo de energía residencial, habrían brindado una alternativa estable a las estaciones de carga públicas suspendidas. Las restricciones en el uso de energía residencial, que también se han ordenado en partes de Sichuan este año, ocurren con mucha menos frecuencia y se consideran el último recurso para abordar la escasez de energía.

Los modelos de vida chinos también provocan que sea más difícil generar y almacenar energía distribuida a través de alternativas como paneles solares residenciales, que complementarían las fuentes de energía central cuando hay escasez. “Por ejemplo, en mi casa, tenemos dos vehículos eléctricos, paneles solares en el techo y una batería de almacenamiento de respaldo en nuestro garaje. De esta forma, tiene mucho más sentido cargar nuestros vehículos eléctricos durante el día al tener energía solar directa”, indica Kammen. Sin embargo, esta no es la norma en China, donde hay paneles solares en solo el 2,8% de los tejados. Y estos se concentran de manera abrumadora en las áreas rurales.

De cara al futuro, existe la esperanza de que la actual escasez de energía en el sur de China mejore pronto: el Centro Meteorológico Nacional del país predice que la ola de calor disminuirá en el corto plazo. La red eléctrica y la diversificación de los métodos de carga de vehículos eléctricos serán cruciales para respaldar por completo la industria nacional de vehículos eléctricos en auge que, según los expertos, es poco probable que se reduzca ni siquiera después de este período desafiante. “Personalmente, creo que habrá un impacto inmediato que no cambiará las ventas totales esperadas de vehículos de nueva energía este año o más adelante”, opina el analista independiente de la industria automotriz con sede en China Tian Yongqiu.

A largo plazo, según Kammen, la solución en China probablemente implicará un sistema más distribuido de almacenamiento de energía y una mejor transmisión de electricidad a larga distancia, así como fuentes alternativas de energía limpia, como parques eólicos o solares a gran escala. Los propios vehículos eléctricos también pueden ser parte de la respuesta. Algunas empresas de vehículos eléctricos han estado experimentando con la carga bidireccional, de modo que, en vez de ser una carga para la red, las baterías de los vehículos eléctricos tienen el potencial de devolver la energía a la red cuando sea necesario. Sin embargo, la aplicación masiva de esta tecnología sigue siendo una esperanza lejana.

Lo que ha pasado este verano proporcionará una serie de lecciones cruciales y urgentes. Xing estima que para 2025, más de la mitad de los coches nuevos vendidos en China podrían ser vehículos eléctricos. “Si son 30 millones de coches vendidos en total, 15 millones de ellos serán vehículos de nueva energía. ¿Cómo puede la red eléctrica satisfacer ese tipo de demanda? Se trata de una pregunta a largo plazo”, señala. “Lo que ha ocurrido esta vez fue un recordatorio, una llamada de atención”, concluye.

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