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VICTOR KERLOW

Tecnología y Sociedad

¿Hacer el bien o quedar bien? El altruismo efectivo como moda millonaria

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La filosofía de donar, que ha adoptado un enfoque a largo plazo, es un proyecto conservador que refuerza la toma de decisiones entre un pequeño grupo de tecnócratas

  • por Rebecca Ackermann | traducido por Ana Milutinovic
  • 27 Diciembre, 2022

El candidato del Sexto Distrito para el Congreso de Oregón (EE UU), Carrick Flynn, parecía haber caído del cielo. Flynn no encajaba en la escena política local (a pesar de haber crecido en ese estado) ya que colaboraba con el Instituto del Futuro de la Humanidad de la Universidad de Oxford (Reino Unido), había votado en solo dos de las últimas 30 elecciones y contaba con 11 millones de dólares (11,25 millones de euros) en apoyo por parte de un comité de acción política (PAC, por sus siglas en inglés) establecido por el cripto-multimillonario Sam Bankman-Fried. Un ciudadano lo llamó "Mr. Creepy Funds" (Sr. Fondos Dudosos) en una entrevista con un periódico local; otro afirmó que pensaba que Flynn era un bot ruso.

El fantasma de la influencia de las criptomonedas, una gran cantidad de costosos anuncios de televisión y el hecho de que pocos lugareños habían oído hablar de Flynn o habían hablado con él, generó sospechas de que era una herramienta de intereses financieros externosMientras que el candidato rival que lideró las primarias prometía luchar por los problemas, como mejores protecciones para los trabajadores y una legislación más estricta sobre armas; la plataforma de Flynn priorizó el crecimiento económico y la preparación para pandemias y otros desastres. Ambos temas son pilares del largoplacismo, una tendencia creciente de la ideología conocida como altruismo efectivo o eficaz (AE o EA, por sus siglas en inglés), que es popular entre una élite del mundo de la tecnología y política.

Incluso durante la pandemia, el enfoque de Flynn a muchos habitantes de Oregón les parecía algo inverosímil y extraño. Como quizás era de esperar, Flynn terminó perdiendo las primarias de 2022 ante la demócrata Andrea Salinas, quien tenía más experiencia política. A pesar de la deslucida actuación de Flynn, este hombre hizo historia como el primer candidato político del altruismo efectivo en postularse para un cargo público en unas elecciones.

Desde su nacimiento a finales de la década 2000, el altruismo efectivo ha tenido como objetivo responder a la pregunta "¿Cómo los que tienen muchos recursos podrían tener un mayor impacto en el mundo de una manera cuantificable?", y proporcionó unas metodologías claras para calcular la respuesta. Dirigir el dinero a las organizaciones con enfoques basados en evidencia es la técnica por la que el altruismo efectivo es más conocido. Pero, a medida que se ha expandido de una filosofía académica a una comunidad y un movimiento, sus ideas sobre la "mejor" manera de cambiar el mundo también han evolucionado.

Hoy en día, el largoplacismo -la creencia de que las amenazas poco probables pero existenciales, como una rebelión de inteligencia artificial (IA) para destruir a la humanidad o una guerra biológica internacional, son los problemas más apremiantes de la humanidad- es parte integral del altruismo efectivo. 

Últimamente, con la campaña de Flynn, ha pasado de la periferia del movimiento al frente con una de cobertura de los principales medios de comunicación y un nuevo tratado publicado por uno de los padres fundadores del altruismo efectivo, William MacAskill. Se trata de una ideología que está a punto de tomar el escenario principal a medida que más creyentes en la tecnología y las clases multimillonarias, que son, en particular, en su mayoría hombres y blancos, comienzan a invertir millones en nuevos PAC (Comités de Acción Política) y proyectos como FTX Future Fund de Bankman-Fried y Longtermism Fund de Longview Philanthropy, que se centran en las amenazas teóricas que aparecen en las páginas de la ciencia ficción.

Las ideas del altruismo efectivo han sufrido durante mucho tiempo numerosas críticas de los campos de la filosofía y la filantropía porque reflejan el salvadorismo occidental blanco y evitan los problemas estructurales a favor de las matemáticas abstractas; no es casualidad que muchas de las mismas objeciones se hayan lanzado contra la industria tecnológica en general. Esas críticas solo se van intensificando a medida que los bolsillos del altruismo efectivo se profundizan y su alcance se extiende a una galaxia muy lejana. En última instancia, la influencia de esta filosofía se puede ver limitada por su precisión. 

¿Qué es el altruismo efectivo?

Si el altruismo efectivo fuera una especie cultivada en laboratorio, su historia de origen comenzaría con el ADN de tres padres: ética aplicada, tecnología especulativa y filantropía.

Los genes filosóficos del altruismo efectivo provienen del utilitarismo de Peter Singer y de las investigaciones del filósofo de la Universidad de Oxford Nick Bostrom sobre las posibles amenazas para la humanidad. En cuanto la tecnología, el altruismo efectivo se basó en las primeras investigaciones sobre el impacto a largo plazo de la inteligencia artificial realizadas en lo que ahora se conoce como el Instituto de Investigación de la Inteligencia de las Máquinas (MIRI, por sus siglas en inglés) de la Universidad de Berkeley, California (EE UU). En la filantropía, el altruismo efectivo es parte de una creciente tendencia hacia la donación basada en evidencia e impulsada por los miembros de los nuevos ricos de Silicon Valley (EE UU), que quieren aplicar las estrategias que les ayudaron a ganar dinero al proceso de donación.

Para los altruistas efectivos, una buena causa no es suficiente; solo los mejores deberían obtener financiación en las áreas más necesitadas.

Aunque estos orígenes pueden parecer distintos, las personas involucradas están vinculadas por su clase social, económica y profesional, y por una visión tecnocrática. Los primeros miembros de este movimiento -incluidos MacAskill, el filósofo de la Universidad de Cambridge (Reino Unido); el filósofo de la Universidad de Oxford Toby Ord; el cofundador del sistema de evaluación de organizaciones benéficas GiveWell, Holden Karnofsky; y el cofundador de Facebook Dustin Moskovitz, que fundó la organización sin ánimo de lucro Open Philanthropy con su esposa, Cari Tuna- siguen siendo líderes en la constelación interconectada de las organizaciones sin ánimo de lucro, fundaciones y centros de investigación.

Para los altruistas efectivos, una buena causa no es suficiente; solo los mejores deberían obtener financiación en las áreas más necesitadas. Esas áreas suelen ser, según los cálculos de AE, los países en desarrollo. Las conexiones personales, que podrían alentar a alguien a donar a un banco de alimentos local o al hospital que trató al padre del donante, representan una distracción; o, peor aún, una pérdida de dinero.

El ejemplo clásico de un esfuerzo aprobado por AE es la Fundación Contra la Malaria, que compra y distribuye mosquiteras en el África subsahariana y otras áreas gravemente afectadas por esta enfermedad. El precio de una red mosquitera es muy bajo en comparación con la escala de su potencial para salvar vidas, esta proporción de "valor" a coste es lo que busca el altruismo efectivo. Otras primeras causas populares del altruismo efectivo incluyen el suministro de suplementos de vitamina A, medicamento contra la malaria en los países africanos y la promoción del bienestar animal. 

Dentro del marco del altruismo efectivo, elegir la carrera es tan importante como decidir dónde realizar las donaciones. El altruismo efectivo define la aptitud profesional según si un candidato tiene ventajas comparativas, como inteligencia excepcional o impulso empresarial, y si un altruista efectivo cumple los requisitos para seguir un camino bien remunerado; su filosofía fomenta la idea de "ganar para donar" o dedicar la vida a construir riqueza para donarla a las causas del AE. Bankman-Fried ha indicado que gana dinero para luego donarlo, e incluso fundó la plataforma de criptomoneda FTX con el propósito expreso de generar riqueza para redirigir el 99% de lo ganado. Bankman-Fried, uno de los cripto-jefes más ricos del mundo, planea donar hasta mil millones de dólares (1.017 millones de euros) para finales de 2022.

"El atractivo del altruismo efectivo es que tiene una metodología dispuesta para ser un financiador muy sofisticado, centrado en el impacto e impulsado por datos", afirma el fundador y editor de Inside Philanthropy, David Callahan, y autor del libro sobre tendencias filantrópicas The Givers, publicado en 2017. El altruismo efectivo no solo sugiere un marco claro y decisivo, también ofrece a la comunidad un conjunto de recursos para los posibles financiadores del AE, como GiveWell, la organización sin ánimo de lucro que utiliza una evaluación impulsada por el AE para recomendar organizaciones benéficas. Otros ejemplos son EA Funds, que permite a las personas donar a grupos de organizaciones benéficas seleccionadas y 80.000 Hours, la organización de orientación profesional. También existen foros de debate como el que se organiza en Effectivealtruism.org, donde los líderes como MacAskill y Ord intervienen regularmente.

El original enfoque láser del altruismo efectivo en la medición ha aportado rigor en un campo que históricamente ha carecido de responsabilidad para los grandes donantes como Rockefeller y Sackler"Ha sido un contrapeso atrasado y muy necesario a la práctica típica de la filantropía de élite, que ha sido muy ineficiente", opina Callahan.

Sin embargo, ¿dónde destinan exactamente sus ganancias los altruistas efectivos? ¿Quién se beneficia? Como todas las donaciones, en el altruismo efectivo, o de otro tipo, no existen reglas establecidas sobre lo que constituye la "filantropía"; y las organizaciones benéficas se benefician de un código fiscal que incentiva a los ricos a crear y controlar sus propios esfuerzos caritativos a expensas de los impuestos públicos, la gobernabilidad local o la responsabilidad pública. Las organizaciones del AE pueden aprovechar las prácticas de la filantropía tradicional mientras disfrutan del brillo de un enfoque eficaz y disruptivo para donar.

El movimiento ha formalizado el compromiso de su comunidad de donar con la promesa Giving What We Can (Donar lo que podemos [o podamos]), que refleja otra práctica filantrópica de la vieja escuela, aunque no hay requisitos de donación para ser incluido públicamente como donante. Calcular la influencia total de la filosofía del AE es complicado, pero 80.000 Hours ha estimado que se comprometieron 46.000 millones de dólares (46.803 millones de euros) para las causas del AE entre 2015 y 2021, con un crecimiento de las donaciones de alrededor del 20% cada año. GiveWell calcula que solo en 2021 destinó más de 187 millones de dólares (190 millones de euros) a mosquiteras y medicamentos contra la malaria y, según las estimaciones de la organización, son más de 36.000 vidas salvadas.

La rendición de cuentas es significativamente más difícil con las causas a largo plazo como la bioseguridad o la "adaptación a la IA", un conjunto de esfuerzos destinados a garantizar que el poder de la IA se dirija a objetivos entendidos generalmente como "buenos". Para un número creciente de altruistas efectivos estas causas ya tienen prioridad sobre las mosquiteras y la medicación con vitamina A. "Las cosas que más importan son las que tienen un impacto a largo plazo en cómo será el mundo", afirmó Bankman-Fried en una entrevista a principios de este año. "Hay billones de personas que aún no han nacido".

Los puntos de vista de Bankman-Fried están influenciados por los cálculos utilitarios del largoplacismo, que convierten las vidas solo en unidades de valor. Según esta matemática, los billones de humanos que aún no han nacido representan mayor obligación moral que los billones que ya viven. Cualquier amenaza que pueda impedir que las generaciones futuras alcancen su máximo potencial, ya sea a través de la extinción o del estancamiento tecnológico -que MacAskill en su nuevo libro, What We Owe the Future, considera igual de grave- es prioritaria.

En su libro, MacAskill analiza su propio viaje desde el escepticismo largoplacista hasta ser verdadero creyente e insta a otros a seguir el mismo camino. Los riesgos existenciales que expone son específicos: "El futuro podría ser terrible en manos de autoritarios que usan la vigilancia y la IA para mantener su ideología para siempre, o incluso en sistemas de IA que buscan ganar poder en vez de promover una sociedad próspera. O podría no haber futuro en absoluto: podríamos matarnos con armas biológicas o librar una guerra nuclear total que provoque el colapso irrecuperable de la civilización".

Bankman-Fried creó FTX Future Fund este año como un proyecto dentro de su fundación filantrópica para ayudar a protegerse contra estas posibilidades. Sus áreas incluyen: gobernanza espacial, inteligencia artificial y empoderamiento de personas excepcionales. La web del fondo reconoce que muchas de sus apuestas "fallarán". Su objetivo principal para 2022 es probar nuevos modelos de financiación, pero el sitio del fondo no establece cuál podría ser el "éxito". Hasta junio de 2022, FTX Future Fund había realizado 262 subvenciones e inversiones, y los beneficiarios incluían a un científico académico de la Universidad de Brown (EE UU) que investiga el crecimiento económico a largo plazo, a otro investigador académico de la Universidad de Cornell (EE UU) que se dedica a la adaptación a la IA, y una organización que trabaja en la investigación jurídica en torno a la IA y la bioseguridad -que nació del grupo del altruismo eficaz de la Escuela de Derecho de la Universidad de Harvard (EE UU)-.

Bankman-Fried no es el único multimillonario tecnológico que impulsa causas largoplacistas. Open Philanthropy, la organización benéfica del altruismo eficaz financiada principalmente por Moskovitz y Tuna, ha destinado 260 millones de dólares (266 millones de euros) desde su fundación para abordar los "posibles riesgos de la IA avanzada". Juntos, FTX Future Fund y Open Philanthropy, apoyaron a Longview Philanthropy con más de 15 millones de dólares (15,36 millones de euros) este año antes de que la organización anunciara su nuevo Longtermism Fund. Uno de los fundadores de la plataforma blockchain Ethereum, Vitalik Buterin, es el segundo mayor donante reciente de MIRI, cuya misión es "garantizar [que] la IA más inteligente que la humana tenga un impacto positivo".

La lista de donantes de MIRI también incluye a la Fundación Thiel; al cofundador de la plataforma de cripto-intercambio BitMEX Ben Delo; y uno de los fundadores de Skype, Jaan Tallinn, quien también es cofundador del Centro para el Estudio del Riesgo Existencial (CSER) de la Universidad de Cambridge. Elon Musk es otro magnate de la tecnología dedicado a luchar contra los riesgos existenciales a largo plazo; incluso afirmó que sus operaciones con ánimo de lucro, incluida la misión de SpaceX a Marte, eran esfuerzos filantrópicos que apoyaban el progreso y la supervivencia de la humanidad. Recientemente, MacAskill ha expresado preocupación por que su filosofía se confunda con la "visión del mundo" de Musk. Sin embargo, el altruismo efectivo se dirige a una audiencia más amplia, y no parece razonable esperar una adhesión rígida al mismo sistema de creencias que sus creadores.

Crítica y cambio

Incluso antes de que surgiera el largoplacismo, el altruismo efectivo había sido criticado por elevar la idea del "capitalista benévolo" (como en 2015 escribiera la filósofa Amia Srinivasan en su crítica del primer libro de MacAskill) y por enfatizar el individualismo dentro del capitalismo sobre las críticas más fundamentales de los sistemas que han hecho que una parte del mundo sea tan rica como para dedicar su tiempo a teorizar sobre la mejor manera de ayudar al resto.

La filosofía de ganar dinero para donarlo del altruismo efectivo plantea la cuestión sobre por qué los ricos deberían decidir adónde van los fondos en un mundo tan inequitativo, especialmente si extraen esa riqueza del trabajo de sus empleados o de la sociedad, como puede ser el caso de algunos cripto-jefes"Mi orientación ideológica comienza con la creencia de que la gente no gana grandes cantidades de dinero sin que sea a expensas de otras personas", resalta el fundador y presidente de la Fundación Chorus, Farhad Ebrahimi, quien principalmente financia las organizaciones estadounidenses que trabajan para combatir el cambio climático al transferir el poder económico y político a las comunidades más afectadas por él.

Muchos de los beneficiarios de la fundación son grupos dirigidos por personas racializadas, lo que se conoce como fundación de gran gasto (spend-down); en otras palabras, según Ebrahimi, el trabajo de Chorus tendrá éxito cuando sus fondos se redistribuyan por completo.

La filosofía de ganar dinero para donarlo del altruismo efectivo plantea la cuestión sobre por qué los ricos deberían decidir adónde van los fondos.

Ebrahimi se opone al enfoque del altruismo efectivo de apoyar las intervenciones específicas en vez de dotar a las organizaciones locales para que definan sus propias prioridades: "¿Por qué no apoyar que las comunidades elegidas tengan el dinero para generar poder económico? Es similar a una persona que dice: 'Quiero construir mi poder económico porque creo que voy a tomar buenas decisiones sobre qué hacer con él'... Me parece como un 'dictador muy benévolo'".

Los altruistas efectivos responderían que su obligación moral es financiar los proyectos transformadores más demostrables según lo definido por su base, sin importar qué más quede atrás. En una entrevista en 2018, MacAskill sugirió que para recomendar priorizar cualquier cambio de poder estructural, necesitaría ver "un argumento de que oponerse a la desigualdad de alguna manera concreta será lo mejor que hacer".

Crédito: Victor Kerlow.

Sin embargo, cuando un pequeño grupo de personas con antecedentes similares ha determinado la fórmula para las causas más críticas y las "mejores" soluciones, el rigor imparcial por el que se conoce al altruismo efectivo debería ponerse en duda. Aunque las nueve principales organizaciones benéficas que aparecen en la web de GiveWell trabajan en los países en desarrollo con comunidades racializadas, la comunidad del AE consiste en un 71% de hombres y un 76% de blancos, y el mayor porcentaje vive en EE UU y Reino Unido, según una encuesta de 2020 realizada por el Centro para el Altruismo Efectivo (CEA).

Esto puede no sorprender, dado que en general la comunidad filantrópica ha sido criticada durante mucho tiempo por su homogeneidad. Pero algunos estudios han demostrado que las donaciones benéficas en EE UU en realidad están creciendo en cuanto a diversidad, lo que proyecta una luz diferente sobre la constitución del AE. Un informe de 2012 de la Fundación W. K. Kellogg encontró que tanto las familias asiático-americanos como las afroamericanas donan un mayor porcentaje de sus ingresos que las familias blancas. En 2021, una investigación de la Escuela de Filantropía de la Familia Lilly de la Universidad de Indiana (EE UU) encontró que el 65% de las familias afroamericanas y el 67% de las hispanas encuestadas donaban de forma regular, junto con el 74% de las familias blancas. Y era más probable que los donantes racializados participaran en las maneras más informales de donación, como el crowdfunding, la ayuda mutua o los círculos de donaciones, que podrían no tenerse en cuenta en otros informes. El argumento del altruismo eficaz no parece llegar a estos donantes.

Si bien los defensores del altruismo eficaz indican que su enfoque está basado en datos, los cálculos del AE desafían las mejores prácticas dentro de la industria tecnológica en torno a la gestión de datos. "Esta suposición de que vamos a evaluar qué es lo mejor que se puede hacer en el mundo (tener todos estos datos y tomar estas decisiones) es muy similar a los problemas de los que hablamos en el aprendizaje automático, y por qué no hay que hacerlo", asegura la líder de ética de IA y fundadora y directora ejecutiva del Instituto de Investigación de IA Distribuida (DAIR por sus siglas en inglés), Timnit Gebru, que se centra en la diversidad en su investigación de IA.

Foto: El cofundador de Ethereum, Vitalik Buterin, es el segundo mayor donante reciente del Instituto de Investigación de Inteligencia de Máquinas de Berkeley, cuya misión es "garantizar [que] la inteligencia artificial más inteligente que la humana tenga un impacto positivo".

Crédito: John Phillips/Getty Imágenes vía Wikimedia Commons

Gebru y otros expertos han escrito extensamente sobre los peligros de aprovechar los datos sin realizar un análisis más profundo ni asegurarse de que provengan de diversas fuentes. En el aprendizaje automático, eso conduce a modelos peligrosamente sesgados. En la filantropía, una reduccionista definición de éxito recompensa la alianza con el sistema de valores del AE sobre otras visiones del mundo y penaliza a las organizaciones sin ánimo de lucro que trabajan en otras estrategias más complejas o más a largo plazo que no se pueden traducir a las evaluaciones del altruismo efectivo.

La investigación en la que se basan las evaluaciones del AE también puede tener fallos o sufrir cambios. Un estudio de 2004, que elevó la desparasitación (distribución de medicamentos contra las infecciones parasitarias) a una de las principales causas de GiveWell, ha sido objeto de fuertes críticas y algunos investigadores afirman haberlo desacreditado, mientras que otros no han podido replicar los resultados que concluyen que salvaría esa enorme cantidad de vidas. A pesar de la incertidumbre que rodea a esta intervención, GiveWell destinó este año más de 12 millones de dólares (12,28 millones de euros) a organizaciones benéficas de desparasitación a través de su Fondo de Máximo Impacto.

Las voces de discrepancia son cada vez más fuertes a medida que se extiende la influencia del altruismo efectivo y se destina más dinero a causas largoplacistas.  El investigador de CSER Luke Kemp, también largoplacista según algunas definiciones, cree que el creciente enfoque de la comunidad de investigación del altruismo efectivo se basa en una perspectiva limitada y minoritaria. Le ha decepcionado la falta de diversidad de pensamiento y liderazgo que ha encontrado en el campo. 

El año pasado, Kemp y su colega Carla Zoe Cremer escribieron y circularon un preprint titulado Democratización del riesgo sobre el foco de la comunidad en la "visión tecno-utópica", que asume que perseguir la tecnología hasta su máximo desarrollo es un innegable resultado neto positivo, excluyendo otros ámbitos que reflejan visiones morales más comunes del mundo. "Hay un pequeño número de financiadores clave que tienen una ideología muy particular y, consciente o inconscientemente, eligen las ideas que más resuenan con lo que quieren. Hay que hablar ese idioma para ascender en la jerarquía y obtener más fondos", asegura Kemp.

El largoplacismo ve la historia como una marcha hacia adelante a un progreso inevitable

Incluso el concepto básico de largoplacismo, según Kemp, fue robada de los expertos en derecho y la economía de las décadas de 1960, 1970 y 1980, que se centraron en la equidad intergeneracional y el ambientalismo, dos prioridades que se han alejado notablemente de la versión de la filosofía del altruismo eficaz. De hecho, la premisa central de que "las personas del futuro cuentan", como indica MacAskill en su libro de 2022, no es nueva. El concepto de los nativos americanos del "principio de la séptima generación", e ideas similares en las culturas indígenas de todo el mundo, piden a cada generación que piense en las que existían antes y las que vendrán después. No obstante, una parte integral de estos conceptos es la idea de que el pasado contiene lecciones valiosas para el presente, especialmente en los casos donde nuestros antepasados tomaron decisiones que los llevaron a crisis ambientales y económicas.

El largoplacismo ve la historia de manera diferente: como una marcha hacia adelante a un progreso inevitable. MacAskill a menudo hace referencias al pasado en What We Owe the Future, pero solo en forma de casos de estudio sobre el impacto del desarrollo tecnológico y moral en la mejora de la vida. Habla de la abolición de la esclavitud, la Revolución Industrial y el movimiento por los derechos de la mujer como evidencia de lo importante que es continuar el arco de progreso de la humanidad antes de que los déspotas "impongan" los valores equivocados. ¿Cuáles son los valores "correctos"? MacAskill tiene un enfoque evasivo para describirlos: argumenta que "deberíamos centrarnos en promover los principios morales más abstractos o generales" para garantizar que "los cambios morales sigan siendo relevantes y enérgicamente positivos en el futuro".

El cambio climático ocurre en todo el mundo y en la actualidad ya afecta a personas de escasos recursos más que a la élite , no es una causa fundamental largoplacista, como señala el filósofo Emile P. Torres en sus críticas. Aunque representa una amenaza para millones de vidas, los largoplacistas argumentan que probablemente no acabará con toda la humanidad; aquellos con la riqueza y los medios para sobrevivir pueden seguir desarrollando el potencial de nuestra especie. Los multimillonarios tecnológicos como Thiel y Larry Page ya tienen planes y propiedades para sobrellevar un apocalipsis climático. En su nuevo libro, MacAskill menciona el cambio climático como una preocupación seria para los que viven en la actualidad, pero lo considera una amenaza existencial solo en la forma "extrema" donde la agricultura no sobreviviría.

"Llegar a la conclusión de que para hacer el mayor bien en el mundo hay que trabajar en la IA general es muy extraño".

Timnit Gebru

La característica más misteriosa de la versión del altruismo eficaz sobre la visión a largo plazo es cómo su lógica termina en una lista específica de amenazas lejanas para la civilización, basadas en la tecnología que casualmente se alinea con muchas áreas de investigación del grupo original del AE. "Soy investigadora en el campo de la IA", señala Gebru, "pero llegar a la conclusión de que, para hacer el mayor bien en el mundo, hay que trabajar en la IA general es muy extraño. Es como tratar de justificar que queremos pensar en el escenario de la ciencia ficción y no en las personas reales, en el mundo real y en los problemas estructurales actuales. Se quiere justificar cómo sacar miles de millones de dólares mientras la gente se muere de hambre".

Algunos líderes del altruismo efectivo parecen conscientes de que la crítica y el cambio son claves para expandir la comunidad y fortalecer su impacto. MacAskill y otros miembros especificaron que sus cálculos son estimaciones ("Son nuestras mejores conjeturas", resaltó MacAskill en un podcast de 2020) y que tienen ganas de mejorar a través del discurso crítico. Tanto GiveWell como CEA tienen páginas en sus webs tituladas "Nuestros errores" y, en junio, CEA realizó un concurso buscando críticas en el foro del AE; Future Fund ha lanzado premios de hasta 1,5 millones de dólares (1,54 millones de euros) para algunas previsiones críticas sobre la IA.

"Reconocemos que los problemas que el altruismo efectivo trata de abordar son muy grandes y no esperamos resolverlos con solo un pequeño grupo de personas", admite la miembro de la junta directiva de GiveWell y coordinadora comunitaria del CEA, Julia Wise, sobre las estadísticas de diversidad del altruismo efectivo. "Necesitamos los talentos que muchas personas diferentes pueden aportar para abordar estos problemas mundiales". Wise también habló sobre este tema en la Conferencia Global del AE 2020, y activamente analiza la inclusión y la dinámica del poder comunitario en el foro del CEA. El Centro para el Altruismo Efectivo apoya un programa de tutoría para las mujeres y personas no binarias (fundado, por cierto, por la esposa de Carrick Flynn) que, según Wise, se está expandiendo a otros grupos subrepresentados en la comunidad del altruismo efectivo, y el CEA se ha esforzado por organizar conferencias en más lugares del mundo para dar la bienvenida a un grupo geográficamente más diverso. Pero estos esfuerzos parecen tener un alcance e impacto limitados. La página del CEA sobre la diversidad e inclusión no se ha actualizado desde 2020. A medida que los principios tecnológico-utópicos del largoplacismo vayan ocupando sus primeros asientos en el cohete espacial del altruismo efectivo y algunos donantes multimillonarios trazan su camino hacia el futuro, podría ser demasiado tarde para alterar el ADN del movimiento.

La política y el futuro

A pesar del brillo de ciencia ficción, el altruismo efectivo actual es un proyecto conservador, que refuerza la toma de decisiones detrás de un sistema de creencias tecnocráticas y un pequeño grupo de personas, potencialmente a expensas de las visiones locales e interseccionales para el futuro. Pero la comunidad y los éxitos del altruismo efectivo se construyeron en torno a metodologías claras que pueden no transferirse a la matizada arena política que algunos líderes del AE y unos importantes donantes están impulsando. Según Wise, la comunidad en general todavía está dividida sobre la política enfocada a alcanzar los objetivos del altruismo eficaz, y algunos críticos creen que la política es un espacio demasiado polarizado para un cambio efectivo.

Pero el altruismo eficaz no es el único movimiento solidario que busca la acción política para remodelar el mundo; el campo filantrópico se ha movido en gran medida hacia la política para lograr un mayor impacto. "Sufrimos una crisis política existencial con la que la filantropía tiene que lidiar. De lo contrario, muchos de sus otros objetivos serían difíciles de alcanzar", afirma Callahan de Inside Philanthropy, usando una definición de "existencial" que difiere de la de MacAskill. Si bien el altruismo eficaz puede ofrecer una categoría clara para determinar cómo realizar donaciones caritativas, la arena política presenta un desafío más complicado. "No existe una métrica fácil sobre cómo ganar poder político o cambiar la política", señala. "Y Sam Bankman-Fried ha demostrado hasta ahora que no es el donante político más efectivo".

Bankman-Fried ha descrito su propia donación política como "más normativa que política" y ha donado principalmente a los demócratas a través de su breve PAC Protect Our Future (que respaldó a Carrick Flynn en Oregón) y el PAC Guarding Against Pandemics (dirigido por su hermano Gabe, quien publica una lista mixta de partidos con los "mejores" para apoyar). El codirector ejecutivo de FTX, Ryan Salame, junto con Bankman-Friedfinanciaron su propio PAC, American Dream Federal Action, dedicada en su mayoría a los candidatos republicanos. (Bankman-Fried ha señalado que Salame comparte su pasión por prevenir pandemias). Guarding Against Pandemics y Open Philanthropy Action Fund (brazo político de Open Philanthropy) ha gastado más de 18 millones de dólares (18,42 millones de euros) este otoño para incluir una iniciativa en la campaña electoral del estado de California para financiar la investigación y la acción contra la pandemia a través de un nuevo impuesto.

Aunque los fondos largoplacistas sin duda causan gran sensación entre bastidores, la derrota de Flynn en las primarias de Oregón puede indicar que los esfuerzos electorales más visibles del altruismo efectivo se deben basar en estrategias nuevas y diversas para ganarse a los votantes del mundo real. Vanessa Daniel, fundadora y ex directora ejecutiva de Groundswell, uno de los mayores financiadores del movimiento de justicia reproductiva de EE UU, cree que las grandes donaciones y las intervenciones de última hora nunca competirán con la base de la organización para lograr un cambio político real. "La organización lenta y paciente dirigida por mujeres afroamericanas, comunidades racializadas y algunas comunidades blancas pobres creó el punto de inflexión en las elecciones de 2020, que salvó al país del fascismo y permitió una ventana de oportunidad para lograr que se aprobaran cosas como el acuerdo climático", indicó Daniel y no está de acuerdo con la idea de que las métricas son ámbito exclusivo de los enfoques liderados por los hombres blancos ricos. "He hablado con muchos donantes que piensan que la organización de base es el equivalente a plantar habichuelas mágicas y esperar que crezcan. Este no es el caso", resalta la experta. "Los datos están delante de nosotros y no se requiere el daño colateral de millones de personas".

Foto: Open Philanthropy, la organización benéfica del altruismo efectivo financiada principalmente por Dustin Moskovitz y Cari Tuna, ha destinado desde su fundación 260 millones de dólares (266 millones de euros) para abordar los "posibles riesgos de la IA avanzada". Cortesía de Asana

La cuestión es si la cultura del altruismo efectivo permitirá que la comunidad y sus principales donantes aprendan de estas lecciones. En mayo, Bankman-Fried admitió en una entrevista que había algunas conclusiones de la pérdida en Oregón, "al pensar a quién apoyar y cuánto", y que ve "disminuir las ganancias marginales de la financiación". En agosto, después de distribuir un total de 24 millones de dólares (24,5 millones de euros) durante seis meses a los candidatos que apoyaban la prevención de la pandemia, Bankman-Fried parecía haber cancelado la financiación a través de su PAC Protect Our Future, lo que quizás marque el final de ese experimento político. (O tal vez fue solo un pragmático ajuste del cinturón tras la grave y sostenida recesión en el mercado de criptomonedas, la fuente de la inmensa riqueza de Bankman-Fried).

Otros miembros de la comunidad del altruismo efectivo extraen lecciones diferentes de la campaña de Flynn. En el foro de Effectivealtruism.org, el investigador del Future of Humanity Institute, Daniel Eth, publicó una extensa autopsia de la contienda, expresando su sorpresa de que el candidato no se pudiera ganar a la audiencia general cuando parecía "inusualmente desinteresado e inteligente, incluso para un miembro del AE".

Pero Eth no recomendó estrategias radicalmente nuevas para una próxima campaña además de garantizar que los candidatos voten con más regularidad y pasen más tiempo en el área. De lo contrario, propuso duplicar el enfoque existente del altruismo efectivo: "La política podría degradar un poco nuestra epistémica típica y rigor. Debemos protegernos de esto". Los miembros de la comunidad del AE que contribuyeron con 93 comentarios en la publicación de Eth ofrecieron sus propias opiniones, algunos apoyaron el análisis de Eth, otros instaron a más lobby sobre la campaña electoral y otros expresaron su frustración por el hecho de que los altruistas efectivos estén financiando esfuerzos políticos. A este ritmo, es poco probable que las causas políticas lleguen pronto a los primeros puestos de GiveWell.

El dinero puede mover montañas y, a medida que el altruismo efectivo adquiere plataformas más grandes con mayores cantidades de fondos de multimillonarios y expertos de la industria tecnológica, es probable que la riqueza de unos pocos multimillonarios continúe elevando las causas y los candidatos favoritos del AE. Pero si el movimiento tiene como objetivo conquistar el panorama político, los líderes del AE pueden descubrir que, independientemente de sus estrategias políticas, sus mensajes no se conectan con las personas que viven problemas locales y actuales, como falta de vivienda e inseguridad alimentaria. Los orígenes académicos y de la industria tecnológica del AE como un plan filosófico vertiginoso para distribuir la riqueza heredada e institucional pueden haber llevado al movimiento hasta aquí, pero es probable que esas mismas raíces no puedan respaldar sus esperanzas de expandir su influencia.

Tecnología y Sociedad

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