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Computación

Gestionando el conocimiento biomédico en la nube

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Una nueva plataforma permite a profesionales de la salud compartir recursos y entrenarse mediante simuladores con modelos virtuales en 3D basados en datos reales.

  • por Esther Paniagua | traducido por
  • 01 Agosto, 2011

Los sistemas de computación en nube han llegado para quedarse. Cada vez más empresas se suben a ella y el sector de la salud no quiere ser menos. Recientemente, se ha presentado en España un proyecto pionero a nivel internacional para profesionales sanitarios. Se trata de una plataforma de gestión de conocimiento biomédico en la nube que les permitirá estar conectados, compartir información, mantenerse actualizados y formarse mediante herramientas de simulación en 3D, entre otras utilidades.

La plataforma, denominada Hermes, se pondrá en marcha en septiembre de 2011 en el Hospital Clínico de Madrid. Julio Mayol, director de la Unidad de Innovación de este hospital e impulsor de Hermes, asegura que permitirá “mejorar el entrenamiento médico a través del aprendizaje autodirigido” y “otorgará una mayor repercusión social” a quienes vuelquen sus conocimientos en ella. Además, permitirá la explotación de los conocimientos en esta red por parte de otros profesionales fuera del sistema.

Hermes ha sido desarrollada por la empresa española Abadía. Es una plataforma multidispositivo de código abierto basada en el concepto de ‘computación en nube’ para entornos de entrenamiento. Consiste en un canal de comunicación 3G entre la nube y la tableta (o cualquier otro dispositivo) y que dará acceso ubicuo a las últimas novedades en distintas patologías, técnicas quirúrgicas y manejo de equipamientos médicos sofisticados.

A través de la conversión del conocimiento en imagen, Hermes ofrece a los profesionales sanitarios la posibilidad de entrenarse en estas nuevas técnicas mediante simuladores de situaciones clínicas y operaciones con modelos virtuales en 3D basados en datos reales. También podrán crearse un perfil e incluir en él su currículo, visitar el punto de televisión o la tienda virtual, y paulatinamente irán sumándose otras aplicaciones. Según señala Juan José Abadía, director de Abadía, en dos años esperan haber desarrollado un total de 10.000 aplicaciones que usarán unos 38.000 usuarios. En este desarrollo podrán intervenir también otras empresas que puedan añadir contenido de valor a la plataforma, puesto que está desarrollada en código abierto y su código fuente estará al alcance aquellos que paguen por una licencia para usarlo.

Con ello, Abadía espera amortizar el gasto del desarrollo de la plataforma, que la empresa ha puesto gratuitamente a disposición del Hospital Clínico (y de cualquier otro centro interesado en implantarla). No obstante, según indica Abadía, el grueso de beneficios prevé recibirlo de los usuarios, ya que algunos de los contenidos serán de pago. Además, tanto Abadía como el Hospital Clínico confían en obtener ingresos, a repartir entre ambos, de la venta de la licencia de la plataforma a hospitales y centros sanitarios de todo el mundo que quieran implantarlo.

Los impulsores de Hermes confían en que será un éxito porque “hasta el momento no hay una plataforma igual avalada científicamente a nivel mundial”. “Hemos creado una verdadera comunidad clínica de profesionales, en la que se dispondrá de una creciente cantidad de servicios específicos a los que el profesional de la salud podrá acceder desde cualquier lugar y terminal y a cualquier hora, conectándose a la plataforma alojada en la nube”, asegura Abadía.

En opinión de Simón Viñals, director de Tecnología de Intel Iberia, “es tremendamente positivo que se realicen proyectos como este”. “Los sistemas de computación en nube están cambiando la forma de trabajar en todos los ámbitos y la salud es uno de ellos”, afirma. Viñals cree necesario que se innove en el ámbito médico -como en otros sectores como el de la banca o el jurídico- a través de las posibilidades que ofrece la nube, “ya que hacia ella se dirigen el mercado, la sociedad y la tecnología”.

Si bien Hermes es la primera de este tipo a nivel internacional, existen otros sistemas similares basados en la nube. Sin ir más lejos, el Hospital Gregorio Marañón de Madrid lanzó hace un año una red social profesional para el área de oncología, concebida como gestor de conocimiento, en cuyo desarrollo ha colaborado precisamente Intel. Creada sobre la plataforma informática Medting, su funcionamiento es similar al de otras redes sociales, aunque es de acceso privado para los profesionales de este hospital. En ella, es posible comentar un caso concreto, intercambiar impresiones e informaciones y observar la evolución de los pacientes en tiempo real, además de consultar bibliografía médica y cualquier prueba diagnóstica de imagen médica o vídeo.

Ambas plataformas ofrecen una gran variedad de utilidades pero su función es distinta. La red social de Medting está enfocada en la recopilación y puesta en común de información específica para la resolución de casos clínicos en oncología, mientras que Hermes ofrece un espectro más amplio de generación y compartición de conocimiento y se centra en el entrenamiento, la formación y la actualización de los profesionales en diversas áreas a través de la integración de diferentes tecnologías.

No obstante, como señala Viñals “este tipo de proyectos no son competencia sino ejemplos de colaboración complementarios”. La intención es que cada vez más hospitales incorporen estos sistemas, que tendrán que hacer frente a las vulnerabilidades de seguridad de los datos en nube. Según Viñals, estos riesgos de ataques o de intrusión externa son inherentes al nacimiento de nuevas tecnologías. Pueden afectar tanto a nivel de autentificación de usuarios –comprometiendo sus datos personales- como de privacidad de la información que contienen las plataformas. En el ámbito sanitario esto es especialmente problemático, ya que podrían hacerse públicas informaciones muy sensibles (que afecten, por ejemplo, a pacientes).

El máximo responsable de Abadía sostiene que, en el caso de Hermes, “los servidores que alojan los datos están distribuidos por todo el mundo a través de socios estratégicos que avalan la seguridad de la plataforma”.

Computación

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