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Twitter se entromete en las elecciones en México

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Los partidarios de los candidatos presidenciales están desarrollando nuevas y turbias tácticas de campaña usando robots programados y la repetición constante de mensajes mediante 'hashtags'.

  • por Mike Orcutt | traducido por Francisco Reyes (Opinno)
  • 22 Junio, 2012

Los principales contendientes en la campaña presidencial de México están enzarzados en una guerra de spam en Twitter, con ejércitos de 'robots' programados para poner en entredicho a los candidatos de la oposición y desbaratar sus esfuerzos por triunfar en los medios sociales. Este spam político a gran escala podría ser el preludio de otras acciones en línea de poca seriedad a las que los activistas podrían recurrir en otros países.

Twitter ha sido especialmente prominente en la escena política mexicana este año, mientras el país se prepara para las elecciones generales del 1 de julio, en las que los ciudadanos elegirán a un nuevo presidente y asignarán una serie de posiciones de liderazgo nacional y estatal. Una de las razones de ello es que, incluso antes de las elecciones, los mexicanos recurrían con frecuencia al servicio como fuente de información sobre eventos en las zonas del norte del país, donde el temor ante represalias violentas impide a los medios de comunicación informar sobre los carteles de la droga, afirma Andrés Monroy-Hernández, investigador de Microsoft Research dedicado a estudiar el uso de Twitter en México.

Más sorprendente aún ha sido el grado en que los activistas están recurriendo a las tácticas de spam. En la campaña presidencial, uno de los partidos en particular (el Partido Revolucionario Institucional, o PRI) ha sido criticado por usar decenas de miles de robots -o cuentas de usuario programadas para enviar tuits de palabras y frases específicas de forma automática- y organizar grandes grupos de tuiteros para que publicaran simultáneamente exactamente el mismo mensaje. El objetivo: aumentar las probabilidades de que este aterrice en la lista de 'temas del momento' de Twitter.

El spam a menudo hace uso de hashtags: palabras y frases precedidas por un signo de número (por ejemplo, #estoesunhashtag). Los usuarios de Twitter pueden aplicar hashtags a sus tuits para que sean fáciles de buscar, una estrategia que ha demostrado ser útil para grupos como los manifestantes del movimiento Occupy Wall Street.

El candidato del PRI, Enrique Peña Nieto, que goza de una ventaja de dos dígitos en la mayoría de las encuestas, ha sido a la vez el objetivo de la organización de hashtags y un posible beneficiario de las acciones negativas. Durante la primavera surgió un hashtag contra él (#YoSoy132), después de que su campaña y algunos principales medios de noticias señalaran que los manifestantes en un acto de campaña en una universidad de la Ciudad de México no eran estudiantes y habían sido enviados por los partidos opositores. En respuesta, 131 estudiantes que afirmaron haber asistido al evento publicaron un vídeo en YouTube en el que mostraban sus identificaciones estudiantiles y criticaban a los medios de comunicación. El vídeo puso en marcha un movimiento centrado en ese hashtag (y variaciones del mismo) que implica que su usuario es un manifestante 132 figurado. En poco tiempo, sin embargo, los partidarios de Peña Nieto usaron el hashtag, como han hecho con muchos otros, para añadirlo a mensajes que lo alababan o lo promovían, señala Monroy-Hernández.

Los tres partidos políticos dominantes han utilizado robots en varias elecciones a nivel nacional y estatal, a pesar de que el PRI es el único partido que "sin duda alguna" los ha usado en la campaña presidencial, según indica Iván Santiesteban, desarrollador web en Monterrey, México, que ha creado un sitio donde la gente puede denunciar las cuentas de spam, y finalmente pasar la información a Twitter. Santiesteban, que ha ideado un método sencillo y automatizado para la detección de robots, afirma que ha encontrado y denunciado 18.000 de ellos hasta ahora. Pero con o sin robots, los tres grandes partidos "han desplegado a sus jóvenes seguidores en las redes sociales", señala Santiesteban, y "a veces es difícil saber si lo que están haciendo es activismo político honesto o spam".

Informes de spam político similar han aparecido en otros países, como Rusia, Siria y Estados Unidos. Por su parte, Twitter afirma claramente que el spam está en contra de sus normas, y cita 20 ejemplos diferentes de conductas que considera spam.

Mientras tanto, los ingenieros de la compañía están constantemente tratando de "reducir el spam de forma proactiva", afirma la portavoz Rachael Horwitz. Por ejemplo, Twitter recoge datos que podrían revelar actividad maliciosa o abusiva. También ha presentado recientemente una demanda en EE.UU. contra cinco de los generadores de spam y proveedores de herramientas de correo basura "más agresivos". No obstante, la compañía también admite en sus términos de servicio que se trata de algo similar a una carrera armamentística: "Aquello que se considera spam evolucionará a medida que respondamos a nuevos trucos y tácticas de los spammers", concluye.

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