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Cambio Climático

A123 Systems se declara en bancarrota

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El fabricante de baterías avanzadas para vehículos eléctricos ha pasado de ser una empresa prometedora a reducir su valor de forma drástica.

  • por Kevin Bullis | traducido por Francisco Reyes (Opinno)
  • 17 Octubre, 2012

A123 Systems, antaño la niña mimada de la industria de la tecnología limpia y un ejemplo de éxito en la reactivación de la producción de baterías avanzadas en Estados Unidos, ha anunciado su entrada en bancarrota y la venta de su negocio principal -la fabricación de baterías para vehículos- al fabricante rival Johnson Controls, en una operación valorada en 125 millones de dólares (96 millones de euros). Johnson Controls recibirá todos los activos de automoción de A123, entre ellos sus instalaciones de fabricación en Livonia y Romulus, Michigan (EE.UU.), y una planta de fabricación de cátodos en China.

A123 ha reunido aproximadamente 1.000 millones de dólares (766 millones de euros) a lo largo de su existencia, incluyendo una subvención de 249 millones de dólares (190 millones de euros) del Gobierno de EE.UU. (como parte de la Ley de Recuperación de 2009) para construir las fábricas en Michigan. La planta de Livonia fue reconocida como el mayor centro de producción de baterías de litio para automóviles en América del Norte cuando fue inaugurada en 2010. En su día, el Departamento de Energía señaló que esperaba que la fábrica creara 3.000 empleos en Michigan para 2012, y ayudara a establecer a Estados Unidos como un 'líder mundial' en vehículos eléctricos.

A través de este acuerdo Johnson Controls no solo adquirirá esas fábricas en Michigan sino que se hará con la tecnología de A123, sus clientes y sus contratos de producción. A123 había anunciado recientemente un acuerdo con inversores chinos que planeaban comprar hasta un 80 por ciento de participación en la empresa. Pero en su anuncio de ayer aseguró que abandonaba dicho acuerdo "como resultado de desafíos inesperados y significativos para su finalización".

A123 fue fundada en 2001 para comercializar tecnología avanzada de ión-litio desarrollada por Yet-Ming Chiang, científico de materiales del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts, en EE.UU.). Rápidamente pasó de ser una prometedora start-up a un importante fabricante de baterías, haciendo gala de sus contratos de suministro de producción con los fabricantes de vehículos más importantes. Salió con éxito a bolsa en 2009, con una oferta pública inicial de alrededor de 400 millones de dólares (307 millones de euros). Sin embargo, la empresa no ha sido rentable. Además de enfrentarse a la dura competencia de fabricantes de baterías más establecidos, ha tenido problemas con su principal cliente, Fisker Automotive, y sufrió un enorme impacto tras una importante retirada de baterías debida a problemas en una de sus plantas de Michigan.

Los inversores se fijaron en A123 Systems por primera vez por sus planes para crear baterías de ión-litio de alta energía que la compañía esperaba pudieran aumentar la capacidad de almacenamiento hasta diez veces. Pero rápidamente cambiaron a otra tecnología del MIT, una más fácil de introducir en el mercado. En lugar de almacenar más energía, esta tecnología prometía ser más segura y más resistente que las baterías convencionales de ión-litio, que en algunos casos excepcionales podrían incendiarse. Black & Decker usó las baterías en sus herramientas eléctricas inalámbricas y GM firmó un acuerdo de desarrollo con A123 y consideró usarlas en su Chevrolet Volt. La empresa no pudo ganar ese contrato, pero es la proveedora del Chevrolet Spark EV, que saldrá el próximo año.

A123 señala que continuará operando su negocio mientras la transacción con Johnson Controls finaliza. Sus contratos de suministro quedan en el aire hasta la resolución del procedimiento de bancarrota. Un acuerdo de licencia con Johnson Controls permitirá a la compañía seguir adelante con sus otros negocios al margen de las baterías para vehículos, entre ellos el suministro de baterías para la red eléctrica y para energía de reserva. A123 ha explicado que aún está pensando qué hacer con esas partes de su negocio.

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