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Computación

La era del control por gestos

Una tecnología capaz de seguir con precisión los movimientos de los dedos podría revolucionar la computación de escritorio y móvil.

  • por Tom Simonite | traducido por Francisco Reyes (Opinno)
  • 31 Diciembre, 2012

Control con la punta del dedo: El control por gestos se puede utilizar con
software ya existente, como por ejemplo este juego, o puede usarse para
aplicaciones completamente nuevas.


Si visitas cualquier tienda de
electrónica grande este otoño te darás cuenta de que los fabricantes de
ordenadores, desde Samsung a Microsoft, creen que los ordenadores portátiles y
de escritorio necesitan pantallas táctiles.
Sin embargo, esa idea podría parecer anticuada a
principios del próximo año, gracias al lanzamiento de un dispositivo del tamaño
de una caja de cerillas que añade el control por gestos intuitivo a cualquier
ordenador.
La tecnología, que también
está siendo adaptada para dispositivos móviles, podría hacer que incluso las
pantallas táctiles de bolsillo se quedaran anticuadas.


Leap Motion ha generado
millones de visitas con un vídeo de demostración de su tecnología de control
por gestos, y está recogiendo pedidos del dispositivo de 70 dólares (53 euros) que se lanzará a principios de 2013. En una reciente demostración de la
tecnología en las oficinas de la start-up
se pudo ver cómo con deslizamientos y toques en el aire se podrían controlar
entornos en 3D y software ya existente, como el juego Fruit Ninja.


Según afirma el cofundador de la compañía y director general, Michael Buckwald, el vidrio negro de la parte
superior del dispositivo de Leap esconde dos pequeñas cámaras y varios LED
infrarrojos que siguen el movimiento de los dedos de una persona con una
precisión de una centésima de milímetro.


Buckwald señala que Leap
proporciona una solución al efecto 'brazo de gorila', un término usado para
describir la dudosa ergonomía de una persona que repetidamente tenga que
levantar las manos del teclado o el ratón para utilizar la pantalla táctil de un
ordenador. A los usuarios del dispositivo de Leap les basta con levantar las manos un poco sobre el teclado y hacer gestos más econímicos con los dedos.


"Si estás controlando un
cursor [con Leap] no tienes que moverte paso a paso por la pantalla, como
ocurre con el tacto", señala Buckwald, y con un pequeño movimiento de los
dedos puedes recorrer una distancia mucho mayor en pantalla.

Esto generalmente hace que sea mucho más
rápido que usar el ratón y el teclado, asegura.


El valor de este método es ya
evidente para algunos fabricantes de ordenadores.

"Estamos trabajando con muchos
fabricantes de equipos de consumo y ordenadores portátiles", indica
Buckwald, "pero también con empresas de automoción y médicas", añade.


El director de tecnología y
cofundador de Leap, David Holz, asegura que los dispositivos móviles también
tendrán la tecnología.
"Estamos tratando de integrarla en teléfonos
inteligentes y cosas pequeñas de ese tipo", asegura.
"También habrá nuevos dispositivos. Por
ejemplo, ahora no puedes poner un teclado en una pantalla que vaya montada en la cabeza".


Holz afirma que la popularidad
de las pantallas táctiles se ha disparado porque son más intuitivas de usar que
los teclados y ratones, pero cree que poseen limitaciones que Leap no tiene.
"El hecho es que realmente no se puede hacer nada con una tableta, dando
toques y deslizando el dedo, pero se siente de forma natural", asegura, lo
que significa es que la gente adora las pantallas táctiles, pero no puede crear
contenido fácilmente con ellas.
"Nosotros ofrecemos esa misma experiencia,
pero poseemos más potencia", afirma.


La verificación independiente
del potencial de Leap Motion ha comenzado a llevarse a cabo este mes de
diciembre, puesto que la empresa ha enviado miles de versiones de preproducción
del dispositivo a desarrolladores de software interesados ​​en crear
aplicaciones que utilicen la tecnología.
Muchos desarrolladores han publicado vídeos que
muestran sus experimentos, y aunque los fundadores de Leap insisten en que son
solo resultados de trabajo a corto plazo, las demostraciones son impresionantes.

Un ingeniero en National Instruments, por
ejemplo, tardó menos de 24 horas en crear un software que permite controlar 
un avión cuatrimotor pequeño con
la posición y el ángulo en el que una persona va poniendo la mano


"Ha sido muy fácil tomar
el código que se proporciona, interactuar con él y comenzar a crear
demos", afirma Milán Raj, que diseñó la demostración.

"Lo que es aún más emocionante es que,
puesto que [el kit para desarrolladores] se encuentra todavía en su etapa previa,
se están agregando más características que facilitan aún más la captura de
movimientos específicos".


Leap podría depender en gran
medida de ideas de otros desarrolladores para hacer que su novedosa interfaz
resulte atractiva.
Y la compañía gestionará una tienda de aplicaciones
para proporcionar un recurso central para software compatible con Leap.


Holz señala que, si bien las
primeras aplicaciones serán relativamente simples, como la demostración de una que sirve para ver fotos (creada por otro desarrollador), a largo plazo Leap será
utilizado para interacciones de gran complejidad. "Podrás trabajar en un
mundo en 3D, agarrando y moviendo cosas", afirma..


Una de las partes más
impresionantes de una demostración en persona hecha por Holz fue cuando comenzó
a trabajar con un trozo de arcilla simulado.
 Creó una estilizada cabeza humana en un minuto extendiendo la mano delante de la pantalla y usando los dedos para 'empujar' y 'tirar' en el aire.


Juan Wachs es un profesor asistente
en la Universidad de Purdue (EE.UU.) que se dedica a construir interfaces gestuales
para ayudar a cirujanos a trabajar con robots en el quirófano. 
Wachs asegura que el
uso de gestos puede ayudar a eliminar una barrera entre las personas y su
tecnología. "Si los gestos están bien diseñados, pueden ser intuitivos,
además de fáciles de recordar y realizar", señala, añadiendo que las demos
de la interfaz de Leap son "impresionantes".


Wachs asegura que si Leap
Motion facilita el reconocimiento de gestos personalizados, eso aceleraría el
tiempo de desarrollo de proyectos como el suyo.

"Estamos esperando al lanzamiento para
comprar algunos para mi laboratorio", afirma.


El competidor más cercano de
Motion Leap podría ser Kinect, el sensor de seguimiento corporal de Microsoft
para la consola de juegos Xbox.
Sin embargo, aunque los desarrolladores de software
han demostrado rápidamente que podría utilizarse para algo más que juegos,
Microsoft ha esperado más de un año antes de lanzar herramientas para fomentar
este tipo de experimentación. Una versión de Kinect diseñada para usar el
control por gestos en ordenadores de escritorio y portátiles con Windows ya
está disponible para los desarrolladores, pero no para los consumidores.


Los fundadores de Leap no han
comentado los detalles exactos de su tecnología, aunque Holz señala que a
diferencia de Kinect, Leap no proyecta una red de puntos infrarrojos con las
que realizar un seguimiento para saber qué se está moviendo y dónde (ver el
patrón producido por el sensor Kinect
).


A pesar de tener dos cámaras,
Leap no utiliza técnicas de estereovisión para determinar la profundidad,
afirma Holz.
En vez de
eso, la segunda cámara proporciona una fuente adicional de información y
previene errores que podrían producirse cuando partes de la mano de una persona
pudieran oscurecerla, u oscurecer a la otra mano.


El dispositivo de 70 dólares contiene
dos circuitos relativamente simples y el más grande es el que se encarga de
la conexión USB.
Todo el
proceso necesario para el seguimiento de gestos se hace mediante un controlador
de software instalado en el ordenador del usuario.
"El hardware no hace casi ningún
trabajo", señala Holz.
"El
objetivo era utilizar la menor cantidad de hardware posible", puntualiza.

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