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Tecnología y Sociedad

2000 'profesores' enseñarán medicina a Watson

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IBM invertirá 1.000 millones de dólares en ampliar y mejorar las capacidades del superordenador para estimular su comercialización, de la que hasta ahora sólo ha obtenido una décima parte

  • por Antonio Regalado | traducido por Francisco Reyes
  • 15 Enero, 2014

Foto: IBM está buscando nuevos mercados para su sistema de datos Watson.

El sistema informático Watson de IBM logró vencer a oponentes humanos en el concurso estadounidense Jeopardy!, aunque ahora la cuestión es si podrá vencer las complejidades del mundo real.

IBM cree que sí. La compañía planea expandir en gran medida sus esfuerzos de comercialización de Watson haciendo que otros 1.500 ingenieros y responsables de marketing trabajen en el proyecto. También combinará Watson con otras tecnologías de "computación cognitiva" e invertirá 1.000 millones de dólares (732 millones de euros) adicionales en un negocio que, según la compañía, va a definir el modo en que las empresas utilizan los datos en el futuro.

"Hemos aprendido lo suficiente sobre los beneficios de los sistemas cognitivos como para creer que tienen mucho camino por recorrer a la hora de solucionar los problemas empresariales", afirma el vicepresidente y director de tecnología de Watson Group, Rob High, cuyo departamento en IBM ha sido recientemente ampliado.

Los planes de expansión de IBM se plantean entre interrogantes sobre las perspectivas comerciales reales de Watson y la calidad del rendimiento de la tecnología en que se basa el sistema. El miércoles de la semana pasada, el diario Wall Street Journal informó que Watson ha generado menos de 100 millones de dólares (73 millones de euros) en ingresos, una cifra muy por debajo de las metas de la empresa, y que IBM ha tenido dificultades para conseguir sus planes relacionados con la tecnología se pongan de nuevo en marcha después de varios tropiezos.

El problema es que a pesar de la publicidad que hace la compañía, Watson no siempre ha funcionado tan bien en circunstancias del mundo real como lo hizo en Jeopardy!, donde su combinación de estrategias de aprendizaje automático y la capacidad de procesar el lenguaje natural (o el habla común) le permitieron derrotar a los concursantes humanos Brad Rutter y Ken Jennings en ​​2011.

IBM ha comercializado agresivamente la idea de que la espeluznante inteligencia de Watson va a revolucionar todo, desde la atención del cáncer a los centros de llamadas. Pero los problemas del mundo real son mucho más desordenados que los que planteaba el concurso (ver "IBM busca vender conocimiento médico con Watson"). Para que Watson funcione igual de bien en otras áreas, hay que dedicar un gran esfuerzo a entrenar el sistema y adaptarlo a nueva información, lo que lleva a algunos críticos a afirma que IBM empezó demasiado rápido a comercializar el sistema cognitivo, desarrollado originalmente en su división de I+D, IBM Research.

High, que lleva con el proyecto desde el año 2012, afirma que IBM tomó la decisión correcta. "Hay que poner todo esto en acción y refinarlo. Necesitas ejemplos en los que trabajar. Y te encuentras con cosas que te hacen ir más lento, pero no creo que haya sido algo prematuro, sino correcto", señala.

De acuerdo con la reorganización del programa Watson, según High, el número de empleados de IBM que trabajará en tecnologías para él, entre ellos ingenieros, responsables de marketing y consultores, aumentará cuatro veces o cinco veces hasta llegar a 2000. El Grupo de Watson también será elevado dentro de IBM rendirá cuentas directamente a la directora general y presidente, Virginia Rometty.

Según IBM, el nuevo programa de Watson incluirá otras tecnologías "cognitivas", entre ellas la voz y el reconocimiento de imágenes, la detección de características y las herramientas de visualización. "Estamos añadiendo la capacidad de que Watson evalúe las imágenes y responda ante ellas. Estamos añadiendo la capacidad de escuchar y oír. Será un sistema Watson capaz de escuchar, ver y hablar", afirma High.

Los planes de inversión de IBM, valorados en 1.000 millones de dólares (732 millones de euros) incluyen 100 millones de dólares (73 millones de euros) para financiar start-ups para que puedan construir aplicaciones "cognitivas" que funcionen con Watson, a través de un servicio de computación en nube. Esta iniciativa, que se anunció en noviembre pero que en gran parte aún no se ha llevado a la práctica, tiene como objetivo crear un "ecosistema" en torno a la plataforma informática.

IBM cree que los sistemas cognitivos son la próxima frontera en la informática empresarial. Estos sistemas pueden comprender el habla y el lenguaje, aprender de los ejemplos, e incluso imitar el razonamiento humano hasta cierto grado. IBM anunció los detalles de su ampliada iniciativa el miércoles pasado en la ciudad de Nueva York (EEUU), que es también la sede de un nuevo centro de tecnología para desarrolladores de software anunciado por la compañía.

Aunque IBM ya tiene algunos clientes para Watson, entre ellos la compañía de seguros WellPoint, también ha creado enormes expectativas mediante anuncios de televisión y la promoción de la idea de Watson en miles de artículos de prensa (ver "El nuevo trabajo de Watson: Vendedor de productos IBM").

"Parte de mi problema con el enfoque que Watson ha tomado hasta ahora en cuanto a la atención sanitaria es que casi todo lo que sabemos [del sistema] proviene de los departamentos de marketing y publicidad", señala el jefe del grupo de toma de decisiones clínicas de la división de ciencias informáticas del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT, EEUU), Peter Szolovits. "No han hablado mucho sobre lo que están haciendo".

Esto podría deberse a que Watson se ha estado encontrando con problemas fuera de los estrechos límites del concurso.

Entre los mayores planes de IBM para Watson está la creación de un sistema que pueda leer los registros médicos y recomendar tratamientos, especialmente para pacientes con cáncer. Pero hasta el momento, al sistema no se le da muy bien. El director ejecutivo y especialista en farmacia clínica del Centro de Maine para la Medicina de Cáncer (EEUU), Steven D'Amato, que colabora con IBM, asegura que si bien la tecnología resulta emocionante, por lo que ha visto podría tardar bastante tiempo, quizás años, en perfeccionarse. "Watson sigue siendo un estudiante de medicina y no está listo para pasar a la acción", afirma D'Amato.

Watson ya es capaz de recomendar tratamientos correctos para pacientes con cáncer, señalan los médicos. Pero lo hace consistentemente sólo cuando recibe datos claramente estructurados acerca del caso de un paciente. El sistema ha tenido problemas, según los expertos, con su pregonada capacidad de dar sentido al lenguaje.

Según datos presentados en la Sociedad Americana de Oncología Clínica, el año pasado, varios investigadores del Centro Memorial Sloan-Kettering para el Cáncer (EEUU) que han estado trabajando con IBM para construir el asistente para el cáncer, han señalado que Watson identificó correctamente todos los datos clave en los registros de un paciente menos de la mitad de las veces, algo que no resulta lo suficientemente preciso como para proporner decisiones médicas directas.

El cáncer resulta ser un problema más difícil que jugar a Jeopardy!, ya que a diferencia de la claridad de las preguntas del concurso, las notas sobre los casos que hacen los médicos son un laberinto de jerga, abreviaturas y terminología utilizada de manera inconsistente. Y aunque los investigadores de IBM han invertido varios años y millones de dólares en afinar el sistema para ganar en Jeopardy!, sus equipos de comercialización no parecen haberse ocupado del cáncer con el mismo grado de rigor. Sloan-Kettering ha pasado gran parte del tiempo codificando los casos de forma manual para que Watson pudiera entenderlos y aprender de ellos.

Lo que sí puede hacer Watson, si recibe los datos correctos, es encontrar literatura relevante y también recomendar siempre el mismo curso de tratamiento que se sugiera en las directrices médicas escritas que los médicos consultan. Pero un software menos sofisticado también puede seguir directrices. "Watson puede duplicar fácilmente una directriz de recomendación. Pero no estamos buscando una versión electrónica de las directrices", señala el especialista en cáncer de pulmón de Sloan-Kettering, Mark Kris. "Para algo así, no necesitamos a Watson. Queremos una máquina que los doctores puedan usar como consejero y colega profesional".

Durante el año pasado, IBM se ha esforzado por reajustar su enfoque. Según el informe del Wall Street Journal, la compañía ha tratado de reparar los resultados inicialmente inestables mediante otra colaboración con el Centro de Cáncer MD Anderson (EEUU).

Kris y otros especialistas señalan que IBM aún tiene planes para lanzar un producto para centros de cáncer a finales de la primavera, unos meses más tarde de la fecha de lanzamiento prevista inicialmente por la compañía. IBM no quiso hacer comentarios.

Este sistema será capaz de hacer recomendaciones para el tratamiento de varios tipos de cáncer en base a entradas de datos estructuradas y manuales, y también interpretará notas de texto para dos tipos de cáncer, de pulmón y de mama, con una precisión razonable. Aunque esto se queda corto comparado con las expectativas que genera un sistema como Watson, puede ser algo suficientemente bueno como para crear un producto comercial.

"Tenemos que seguir avanzando, pero ocurre lo mismo con este negocio", señala High desde IBM. "Este es el momento adecuado para avanzar con una mayor inversión".

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