.

Tecnología y Sociedad

El ‘crowdfunding’ español financia una investigación biomédica por primera vez a través de internet

1

Un proyecto para detectar el alzhéimer ha recaudado 1.000 euros gracias a 25 donantes y a la plataforma de micromecenazgo de ciencia iLoveScience

  • por Sergio Ferrer | traducido por
  • 19 Febrero, 2014

La colaboración desinteresada de 25 mecenas ha permitido alcanzar, en 35 días, la meta de 1.000 euros necesaria para iniciar un proyecto que busca detectar el alzhéimer de forma precoz. ¿Te anticiparías al alzhéimer? se convierte, así, en el primer proyecto de investigación científica en España que se financia a través de crowdfunding. Su objetivo: diagnosticar la enfermedad antes de que haya empezado a mostrar sus síntomas.

El éxito económico de la iniciativa se ha logrado gracias a la plataforma española de micromecenazgo iLoveScience, centrada en fomentar la financiación de proyectos relacionados con la ciencia. Sus objetivos son crear una comunidad entendida e involucrada con ella y fomentar que los investigadores compartan su actividad más allá de las paredes del laboratorio. Nacida el pasado 13 de enero, ha cultivado su primer logro con poco más de un mes de vida.

La investigación, liderada por el bioquímico de la Universidad Complutense de Madrid Rodrigo Barderas, está incluida en un proyecto más grande de I+D, lo que explica el bajo presupuesto requerido para ella. El director de Comunicación de la plataforma, Roi Villar, explica que este fenómeno se debe a que la división de un proyecto en otros más pequeños favorece que la gente “se involucre en la investigación”. De hecho, el donante medio del proyecto de Barderas ha contribuido con unos 20 euros, a cambio de los cuales recibirá información actualizada sobre sus avances.

Con el dinero recaudado se financiará la búsqueda de anticuerpos relacionados con la enfermedad en una muestra de 30 pacientes. Este tipo de diagnóstico ya se emplea, por ejemplo, en el cáncer de pulmón y las alergias.

Villar explica que el objetivo de iLoveScience es “ayudar a proyectos de investigación que necesiten una financiación rápida y flexible, y generar presión a las instituciones para que se preocupen por la ciencia”. Villar piensa que el logro “demuestra que el crowdfunding en investigación es posible en España”.

Además del proyecto de Barderas –con el que se puede colaborar hasta el 15 de marzo– la plataforma incluye, actualmente, otras dos iniciativas “mucho más ambiciosas”, según Villar. De hecho, sus objetivos de financiación superan los 10.000 euros. La primera de ellas intenta identificar a aquellos pacientes que tienen más posibilidades de contraer sepsis, para así evitarla o tratarla a tiempo. La otra pretende predecir la agresividad del cáncer de mama con un simple análisis de sangre, lo que permitiría utilizar la terapia más adecuada en cada caso.

Financiaciones alternativas

iLoveScience está abierta a cualquier investigador, emprendedor y divulgador, y ya trabaja para lanzar proyectos de ciencia social y divulgación a finales de febrero. La elección de las iniciativas las lleva a cabo un comité de evaluadores. Además, en el caso de ideas relacionadas con la investigación o el emprendimiento, es necesario el aval de una institución científica que garantice que el proyecto se podrá llevar a cabo.

Los proyectos científicos de iLoveScience no son los primeros que buscan financiación adicional a través de la colaboración ciudadana. Una investigadora del CSIC, María Luisa Botella, utilizó la plataforma Vorticex para financiar un estudio sobre la telangiectasia hemorrágica hereditaria, una enfermedad rara que afecta a unas 10.000 personas en España. La bióloga, quien con el mismo objetivo participó en el concurso Atrapa un millón y donde consiguió 15.000 euros, defiende la nueva iniciativa: “En otros países ya se hace, y aquí se ha incorporado el crowdfunding por la crisis”. Para la investigadora se trata de una “buena idea”, sobre todo para campos como el suyo, asociados a “un presupuesto muy pequeño, especialmente ahora que hay crisis”.

Botella, que confiesa que le gustaría participar en iLoveScience, considera que tanto la financiación pública y privada “pueden coexistir perfectamente”. Villar matiza: “No defendemos que el sistema dependa de una sola fuente de financiación, porque si esta cae se cae todo”. Para el director de comunicación lo positivo del proyecto es que “25 personas verán que es importante luchar por la ciencia”.

La batalla que pretende ganar iLoveScience acaba de empezar, pero Villar es optimista: “Creo que se producirá un efecto llamada conforme las cosas avancen y se empiecen nuevos proyectos”. De momento uno de ellos ya ha conseguido su objetivo, y solo queda que sus hermanos también logren recaudar lo necesario para acercar la ciencia a la gente de la calle y, a la vez, ayudar a que el progreso científico avance.

Tecnología y Sociedad

Los avances tecnológicos están cambiando la economía y proporcionando nuevas oportunidades en muchas industrias.

  1. Salud, personas y planeta: los grandes beneficiados de Biden en su primer día

    Nada más jurar su cargo como nuevo presidente de EE. UU., ha adoptado varias medidas de urgencia para frenar las políticas más descabelladas de Trump: ha paralizado la construcción del muro, ha ampliado la moratoria antidesahucios y va a reincorporar al país en la OMS, entre otras cosas

  2. Guía ética para identificar a los asaltantes del Capitolio desde casa

    El ataque fue la gota que colmó el vaso para muchos ciudadanos, que se han convertido en detectives aficionados 'online' para descubrir la identidad de los perpetradores. Pero, por muy buenas que sean sus intenciones, su labor puede incurrir en distintos delitos, y pueden sufrir amenazas y problemas psicológicos

  3. El ciclo sin fin de la IA racista empieza en los datos y acaba en las personas

    Se dice que los datos nunca mienten pero la realidad es que los diseñadores de inteligencia artificial usan conjuntos sesgados que corrompen los sistemas que luego se aplican en el mundo real. Los tecnólogos deben asumir su responsabilidad sobre la inclusión de ideologías tóxicas en los algoritmos