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Biotecnología

Apple quiere controlar tu salud

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La compañía cree que el seguimiento de la salud será más habitual y tendrá mayor importancia clínica en el futuro

  • por Alexandra Morris | traducido por Lía Moya
  • 11 Junio, 2014

Con el lanzamiento de una aplicación médica y una plataforma para compartir datos, Apple apuesta por que registrar tus constantes vitales a través del smartphone está a punto de convertirse en una gran industria.

El interés por las aplicaciones que hacen un seguimiento de la nutrición y la actividad física no para de crecer. Mientras tanto, los médicos empiezan a explorar los beneficios de usar estas aplicaciones para hacer un seguimiento de los indicadores de salud de los pacientes y ofrecer consejos. Si esta estrategia resulta útil y tanto médicos como pacientes se encuentran cómodos compartiendo datos, no cabe duda de que el seguimiento móvil de la salud podría convertirse en un negocio lo suficientemente grande como para producir importantes ingresos para empresas como Apple.

La nueva aplicación, llamada Health, se presentó el lunes pasado en la Conferencia Mundial de Desarrolladores de Apple en San Francisco (EEUU). Reúne los datos de dispositivos y aplicaciones de terceros en un mismo lugar, entre ellos datos sobre los pasos dados (medidos por algún tipo de dispositivo portable), el pulso, el nivel de azúcar y los niveles de colesterol (que habría que introducir manualmente). Se podrán compartir estos datos con otras aplicaciones así como con profesionales sanitarios, a través de una plataforma llamada Healthkit.

Este anuncio de Apple sigue de cerca a la presentación de Samsung de una plataforma parecida para compartir datos y un prototipo de pulsera llamado Simband. La pulsera registra datos biométricos como el pulso y la conductividad de la piel, información que puede revelar si el usuario está estresado.

Habrá quien crea que los planes de Apple y Samsung son poco aconsejables. Proyectos anteriores parr reunir los datos de salud, entre ellos Google Health y HealthVault de Microsoft, han tenido poco o ningún éxito, en parte debido a cuestiones relacionadas con la privacidad de los datos, pero también porque los beneficios no estaban claros. Sin embargo, esos esfuerzos anteriores no iban dirigido a la monitorización móvil de la salud, como sucede con estos nuevos.

La Clínica Mayo, uno de los socios clave de Apple en este nuevo proyecto ha estado a la vanguardia del autoseguimiento digital en el cuidado de los pacientes. En marzo el hospital anunció los resultados de un programa de rehabilitación cardiaca en el que los pacientes usaron una aplicación para introducir las medidas diarias de variables como el peso, la tensión arterial y la actividad física. La aplicación les daba consejos sobre cómo mantenerse sano. Entre los pacientes hospitalizados tras sufrir un infarto, sólo el 20% de los que usaron la aplicación tuvieron que volver a ingresas o acudir a urgencias en los 90 días siguientes al alta médica, frente al 60% de los que no usaron la aplicación.

La Clínica Mayo tiene planes de presentar una actualización de su aplicación para hacer un seguimiento de la salud más adelante este año, haciéndola coincidir con el lanzamiento del Healthkit de Apple. Se espera que la app de la clínica ofrezca servicios extra, entre ellos formas de seguir a los pacientes con asma y diabetes. "Si ves subir los niveles de azúcar, podrías interactuar con el paciente en caso de duda, intervenir de manera adecuada y reducir la necesidad de visitar urgencias o ingresar, algo que sabemos que encarece los costes hospitalarios y para el paciente", afirma el director médico de relaciones públicas de la clínica, John Ward.

En lo que se refiere a la privacidad, Healthkit tiene intención de darle a los usuarios mucho control. Los pacientes podrán elegir compartir las lecturas de tensión con su médico pero no con otra aplicación, por ejemplo. Aún así, seguro que los pacientes serán extremadamente cuidadosos con quién tiene acceso a dicha información.

"Creo que quienes crean estas plataformas de integración de datos tienen que poner en práctica un mecanismo de privacidad creíble", afirma el investigador del Centro para Negocios Digitales del MIT, George Westerman. "Para eso no hace falta sólo una buena política, sino una marca en la que la gente confíe".

Por otra parte, puede resultar difícil motivar a la gente sana para que introduzca sus datos. Un estudio halló que una tercera parte de los compradores de un dispositivo de seguimiento de la actividad física en Estados Unidos dejaron de usarlo después de seis meses.

"Si esperas que la gente tenga una revelación porque has creado un lugar en el que pueden almacenar los datos, te espera una gran decepción", avisa el director del Centro de Salud Conectada en Partner Healthcare, Joseph Kvedar. "Tiene que ser mucho más atractivo que eso".

Biotecnología

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