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Biotecnología

Sustituye el Red Bull por una descarga eléctrica desde tu 'smartphone'

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Un dispositivo, a la venta en 2015, transmite la corriente a los nervios de la cabeza para generar un efecto estimulante

  • por Kevin Bullis | traducido por Lía Moya
  • 12 Noviembre, 2014

A principios del año que viene deberías poder comprar un pequeño dispositivo que usa electricidad para cambiar tu estado de ánimo apretando un botón en tu smartphone. Ahora mismo el dispositivo, creado por una start-up llamada Thync, consiste en una serie de electrodos conectados a un teléfono. Tiene un efecto estimulante de corta duración que es comparable a beberse una lata de Red Bull.

El cofundador de la empresa, Jamie Tyler, que es profesor en la Universidad del Estado de Arizona (EEUU) afirma que el dispositivo también se puede usar para producir un efecto calmante más potente que beberse un par de cervezas o tomarse un antihistamínico.

Cuando lo probé me sentí relajado, pero también con la mente despejada, más como si hubiera meditado o recibido un buen masaje que si hubiese tomado un par de cervezas. El efecto tarda unos minutos en notarse pero después duró unos 45 minutos, aunque dicen que varía de una persona a otra.

Hace poco Thync anunció que había reunido 13 millones de dólares en financiación de capital riesgo (unos 10 millones de euros) de inversores como Khosla Ventures para sacar sus primeros productos al mercado.

El profesor de ingeniería biomédica del City College de Nueva York (EEUU) Marom Bikson usó hace poco un prototipo del dispositivo de Thync en un estudio con 100 personas (financiado por la empresa) que se centraba en sus efectos calmantes. Bikson explica que el estudio demostró "con un alto nivel de confianza" que el dispositivo produce un efecto, aunque los resultados varían de una persona a otra. "Para algunos, no todos, el efecto es muy profundo", explica. "A los pocos minutos se sienten significativamente distintos con un efecto que es tan potente como cualquier cosa que pudiera imaginar que no sea un narcótico".

El dispositivo usa una forma de corriente transcraneal de estimulación directa (TDCS por sus siglas en inglés), algo que se lleva probando desde hace años pero que aún no ha recibido la aprobación de la Agencia Estadounidense del Medicamento para tratar una enfermedad concreta.

En el caso del dispositivo de Thync, se aplica una corriente eléctrica apenas perceptible sobre la piel justo detrás de la oreja para conseguir el efecto Red Bull, o sobre la sien y la nuca para el efecto relajante.

La mayoría de la investigación en TDCS se centra en intentar usar corrientes eléctricas para afectar directamente la parte externa del cerebro. Thync halló que en vez de eso podía lograr fuertes efectos yendo a por nervios y músculos concretos bajo la piel.

La ambición de Tyler va más allá de vender un sustituto electrónico del café. En otro trabajo está desarrollando una tecnología que usa ultrasonidos para afectar al cerebro directamente sin necesidad de cirugía o de medicamentos. "Es una nueva frontera, con un potencial que aún no se ha explorado", afirma.

El trabajo con los ultrasonidos podría dar lugar a tratamientos para enfermedades psiquiátricas y ofrecer nueva información sobre cómo funciona el cerebro, afirma el profesor de psiquiatría y ciencias del comportamiento de la Universidad de Stanford (EEUU) Amit Etkin. Él va a empezar una asociación con Tyler para investigar cómo esta tecnología podría tratar la depresión, el desorden de estrés postraumático y los temblores asociados con la enfermedad de Parkinson.

Etkin sostiene que los ultrasonidos tienen dos ventajas principales frente a otras técnicas: pueden afectar a áreas profundas del cerebro, como la amígdala, que se asocia con las emociones y la motivación, y son más precisos, concentrándose en áreas que tienen una superficie de milíimetros y no centímetros.

Pero la tecnología de ultrasonidos está en sus primeras fases, y será difícil centrarse en partes específicas del cerebro fiablemente, explica. "Hará falta hacer mucha más investigación antes de que podamos entenderlo de verdad".

Biotecnología

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