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Computación

El internet de las pistolas alerta de cuándo se desenfundan y disparan

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Policías de EEUU están probrando un chip que registra el uso del arma, lo que resultaría útil en investigaciones y juicios

  • por Caleb Garling | traducido por Lía Moya
  • 18 Noviembre, 2014

Foto: El chip inalámbrico de YardArm, que encaja en la culata de una pistola, se ve a la derecha de la imagen.

Cuando un agente de policía saca su arma, muchas veces no tiene la posibilidad de pedir refuerzos por radio.

YardArm, una empresa con sede en California (EEUU), trabaja en una tecnología que avisará automáticamente a la comisaría en esas situaciones. La empresa fabrica un chip que se introduce en la culata de cualquier arma corriente y transmite datos a través de una conexión a red móvil. Los datos transmitidos incluyen la localización del arma y si se ha desenfundado o disparado. La empresa también pretende indicar la dirección en la que apunta el arma. Estos datos se pueden transmitir a un sistema de comunicación policial o verse en un smartphone.

Fundada en 2013, YardArm empezó haciendo un producto de consumo para conocer la localización exacta de un arma. Pero dado que en Estados Unidos los dueños de armas se oponen a cualquier tecnología o legislación que regule las armas de fuego, no encontró demasiados clientes.

"Existe una demanda social de tecnología para armas inteligentes, pero no necesariamente una demanda del mercado", explica el vicepresidente de Marketing de YardArm, Jim Schaff. "Como producto de consumo el camino será largo".

Los dueños de armas no acudieron en masa a YardArm, pero los cuerpos de seguridad sí que mostraron su interés. Ahora que comisarios y agentes se dan cuenta de que los datos pueden servir para absolverlos de acusaciones falsas de malas prácticas y para ahorrar en costes legales, poco a poco se van aceptando las tecnologías que siguen los movimientos de los agentes. Mientras, cada vez es más frecuente que los objetos cotidianos traigan incorporada una conexión a internet.

Gráfico: Este dibujo muestra el chip de YardArm introducido en la culata de  una Glock.

Y la industria de las armas empieza a tomar nota de estas tendencias. El fabricante de armas Beretta ya ofrece el i-Protect, un sensor que va en la parte delantera del arma y recoge datos sobre su uso. Mientras, Taser, que fabrica una pistola que produce una descarga eléctrica no letal, también vende cámaras que se colocan en la cabeza y ayudan a la policía y guardas de seguridad a registrar lo sucedido en el trabajo.

"Las cámaras han servido para establecer un precedente", afirma Schaff. "A la hora de la verdad, la tecnología de seguimiento es más beneficiosa que perjudicial".

YardArm está haciendo pruebas para afinar la precisión de su sistema de seguimiento en los departamentos de policía de Santa Cruz, California y Carrollton, Texas. La tecnología se ha probado en campos de tiro, pero no durante rondas policiales reales.

"Funciona tan bien que ni siquiera nos damos cuenta de que está ahí", afirma el sheriff de la Policía de Santa Cruz (EEUU), Phil Wowak. "El producto nos proporciona tantos datos que tendremos que averiguar cómo responder a cada elemento", añade.

YardArm planea empezar a vender el hardware y el servicio de seguimiento a mediados de 2015. el próximo objetivo es poder registrar en qué dirección se dispara el arma, pero Schaff explica que aún hay que mejorar este aspecto de la tecnología. Y a pesar del mal recibimiento, YardArm no ha renunciado a atraer a los consumidores. "Estamos convencidos de que existe un mercado de consumidores que no tendrá ningún problema en usar la tecnología" airma Schaff.

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