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Computación

El éxito de Watson depende de que las empresas aprendan a hablar con él

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Aunque el superordenador de IBM ofrece cada vez más servicios, estos sólo son útiles si se le hacen las preguntas correctas en su 'idioma'

  • por Teresa Alameda | traducido por
  • 10 Marzo, 2015

Foto: Por muy 'listo' que sea, Watson necesita que le hablen en su 'idioma'. Crédito: IBM

En 2011 Watson, el superordenador de IBM, logró hacerse con el bote de un millón de dólares (unos 900.000 euros) del concurso de televisión Jeopardy! cuando derrotó a sus dos contrincantes humanos. Aunque elevada, esta cifra representa únicamente el 0,1% de los 1.000 millones de dólares que la compañía ha invertido en la máquina sólo durante 2014, y de los "miles de millones" desde que arrancó el proyecto, de acuerdo con el director de IBM Research, John Kelly.

Todo lo que IBM se está gastando en Watson ya ha recibido críticas de quienes dudan de que la máquina llegue algún día a ser rentable para la compañía. Sin embargo, su director de Sistemas Cognitivos Simbióticos en el Departamento de Investigación de IBM, Dario Gil, afirma que los servicios "derivados de Watson despiertan un enorme interés en el mercado internacional", aunque la compañía no da cifras concretas sobre la rentabilidad que están ofreciendo estos productos.

El responsable hizo estas declaraciones a MIT Technology Review en español durante el evento Watson en acción celebrado recientemente en Madrid (España). La compañía presentó algunos de los productos del superordenador que ya demandan un total de 25 empresas en el mundo, entre las que figuran dos españolas: Caixabank y Repsol.

El vicepresidente de Desarrollo de Negocio de IBM en España, Portugal y Grecia, Alfred Escala, confía en el "valor" de las aplicaciones de su superordenador. Sin embargo, cree que parte de la rentabilidad que puede generar Watson depende de que las empresas "se ajusten" a su forma de trabajar. Para Escala, son ellas las que deben entender que "se trata de una tecnología nueva a la que han de adaptarse". Cuando esto ocurra, asegura, cambiará por completo la "arquitectura de las empresas".

Watson al habla

Watson es esencialmente una plataforma que ofrece respuestas a las preguntas de cada compañía. La conversación entre la máquina y la empresa dependerá  del tipo de servicio para el que se haya contratado. En el caso de Caixabank, se trata de Watson Engagement Advisor, que da a los empleados un mejor acceso al big data para la toma de decisiones diarias. Su directora de Innovación Externa, Anna Mialet, explica que aún hay retos que trabajar para lograr que el diálogo de Watson con los empleados genere el mayor rendimiento de la información que recopila.

Watson Engagement Advisor es el primer servicio del superordenador disponible en español. Ha sido entrenado con miles de documentos para procesar el idioma, incluso en sus versiones coloquiales. Sin embargo, por muy sofisticado que sea el sistema, el director del Instituto de Investigación de Inteligencia Artificial, Ramón López de Mántaras, asegura que Watson aún está lejos de poder establecer un diálogo "natural" con un humano. El experto explica que la máquina "no entiende el sentido común en las conversaciones".

A pesar de que hable el idioma, Watson se pierde entre los matices y las sutilezas del lenguaje natural. López de Mántaras detalla que para comunicarse con él, por lo tanto, es necesario un "proceso de entrenamiento" para acostumbrarse a funcionar en un tipo de diálogo muy distinto al humano. El experto pronostica que la posibilidad de que estos sistemas entiendan algún día el sentido del lenguaje natural, "aún está fuera del mapa".

Aunque Watson se haya aprendido el diccionario castellano, son los empleados los que deben aprender a hablar con el ordenador. El CTO del proveedor británico de plataformas de venta Red Ant, Dan Hartveld, explica que se trata de un proceso adaptativo "de la empresa al sistema".

Su compañía es la única en Europa que usa un servicio del superordenador para facilitar a los empleados de las tiendas el acceso rápido e in situ al big data que les ayude a mejorar las ventas. Ya llevan 18 meses de entrenamiento con la plataforma y aun así siguen haciendo mejoras a diario.

Hartveld explica que su empresa está muy acostumbrada a trabajar "codo a codo con las innovaciones tecnológicas", por lo que el entrenamiento ha sido "emocionante". Sin embargo, reconoce que en el caso de una empresa más pequeña o con menos recursos el proceso puede ser mucho más complejo. López de Mántaras coincide en que se trata de un proceso "muy complejo y seguramente costoso, su éxito dependerá en gran medida de los recursos de la empresa".

Pero en IBM no dudan de que el éxito de Watson llegará. Gil asegura que de momento avanza a un ritmo "adecuado". Aunque no todas las empresas sean capaces de asumir el reto de adaptarse a esta máquina, para Escala, como con cualquier tecnología nueva, siempre hay un momento en el que se produce un cambio cultural y su uso "se dispara".

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