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Computación

La realidad aumentada está chula, pero será difícil de vender

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Tras probar demostraciones tanto de Magic Leap como de HoloLens queda claro que la comercialización de estos productos será muy complicada

  • por Rachel Metz | traducido por Lía Moya
  • 20 Marzo, 2015

He probado dos proyectos distintos que compiten por un futuro en el que los objetos virtuales se mezclarán limpiamente con el mundo real. Ambos eran impresionantes en parte, pero también me hicieron preguntarme si la realidad aumentada se convertirá en una realidad comercial de éxito pronto.

Que yo sepa, soy la única que ha probado tanto HoloLens de Microsoft como el sistema que está desarrollando una start-up llena de secretismo llamada Magic Leap.

Pude ver lo que está creando Magic Leap en diciembre del año pasado (ver TR10: Magic Leap redefine la realidad). En aquella demostración, monstruos y robots en 3D aparecían con muchísimo detalle y nitidez ante mí y encajaban perfectamente con el mundo que nos rodeaba a pesar de que sólo se veían con unas lentes enganchadas a un aparatoso hardware colocado en un carro que aún no tiene fecha de lanzamiento.

Y tuve la oportunidad de ver HoloLens durante una visita reciente a la sede central de Microsoft en Redmond, Washington (EEUU). HoloLens es un sistema holográfico que la empresa planea introducir en un visor del tamaño de unas gafas de esquí. En enero, Microsoft anunció que HoloLens estará disponible "en el marco temporal de Windows 10" y la empresa afirmó esta semana que el nuevo sistema operativo se lanzará este verano.

Probé tres demos de HoloLens. La primera, HoloStudio demuestra las posibilidades para modelar y manipular en 3D. La segunda me permitió explorar la superficie de Marte con un científico de la NASA presente virtualmente. La tercera me dio una idea de cómo se podría usar HoloLens en una videoconferencia de Skype para conseguir ayuda con un problema del mundo real (en este caso, instalar un interruptor de la luz).

Al contrario que algunas tecnologías estereoscópicas de realidad virtual en 3D que he probado, como Oculus Rift, HoloLens no me produjo náuseas, lo que es una buena señal. Microsoft no explica cómo funciona, pero alguna explicación en un artículo de la revista Wired  indica que parece que está haciendo algo parecido a Magic Leap, que usa un diminuto proyector para dirigir luz hacia tus ojos que se combina muy bien con la luz que recibes del mundo real que te rodea.











Foto: La forma final que adoptará HoloLens de Microsoft.

Pero lo que vi en Redmond no me dejó alucinada. Los hologramas quedaban fantásticos en un par de ocasiones, por ejemplo cuando levanté y miré por debajo de una roca en la reconstrucción de la superficie de Marte, imágenes creadas con datos del rover Curiosity. Sin embargo, lo más habitual era que las imágenes fueran transparentes y te distrajeran, no tenían la nitidez de las criaturas que Magic Leap me había mostrado unos meses antes. Es más, el campo de visión relativamente estrecho que tenía delante de la cara significaba que las imágenes en 3D que se ven a través de HoloLens se ven frecuentemente interrumpidas por las imágenes del mundo no aumentado en la periferia. Además, el casco no me aislaba del mundo que me rodeaba, así que mantenía la visión periférica del cuarto sin aumentar. Esto no importaba al ver imágenes en 3D más pequeñas o más lejanas, como una escena bajo el agua que vi durante mi primera demo, o cuando me movía para inspeccionar imágenes de cerca desde distintos ángulos. Pero la ilusión se estropeaba cuando se trataba de ver algo mayor que mi campo de visión.

Microsoft aún está trabajando para empaquetar todo en el formato de HoloLens que ha prometido. Al contrario que el casco sin cables que presentó en enero, el dispositivo que yo probé estaba incompleto y era aparatoso: tenía lentes transparentes enganchadas a una masa de electrónica y tiras de plástico y yo tenía colgada del cuello una caja rectangular que hacía un suave sonido (era el procesador holográfico de Microsoft) y que estaba enganchada a un ordenador cercano. Se me dijo que sólo podía tocar una tira de plástico que se encaja sobre la parte superior de la cabeza. El aparato me lo colocaron ayudantes especializados que también me lo quitaban después de cada experiecia. 

Incluso este nivel limitado de movilidad fue mayor que el que había tenido en Magic Leap y está claro que el equipo de HoloLens tiene una tarea enorme por delante para conseguir que la tecnología encaje en el diseño comercial que tienen previsto.

Por ejemplo, durante la demostración de Marte, el cuarto estaba cubierto de imágenes realistas de la superficie del planeta y tenía un rover muy detallado colocado delante, ligeramente a mi derecha. Pero sólo podía ver un rectángulo cada vez. Si mis ojos vagaban de ese rectángulo que tenía delante, veía partes de la sala, pero no el holograma.

Este problema también se extendía a la opacidad de las imágenes. Las demostraciones se hicieron todas en salas sin ventanas, con la luz a un nivel normal, decoradas con muebles, objetos de decoración y otros objetos en las paredes o cerca de ellas, algo parecido a un salón normal, que es el entorno en el que probablemente uses un HoloLens si lo compras. Pero entre las propias imágenes podía ver trozos de la habitación que interrumpían la ilusión en vez de reforzarla.

La parte más impresionante de las demostraciones de HoloLens era el uso de sensores para seguirme la mirada, los gestos y lo que decía. Mi mirada servía de ratón y destacaba con precisión lo que estaba mirando. Un movimiento de arriba a abajo del dedo índice, algo que el equipo de HoloLens llamaba "toque aéreo" funcionaba como el clic de ratón para pintar un pez o colocar una bandera en determinado lugar de Marte. (Lo hice mal unas cuantas veces, principalmente porque no colocaba el dedo lo suficientemente alto). Las órdenes de voz sencillas como "copiar" y "rotar" también funcionaban bien.

HoloLens también es muy bueno haciendo que los objetos virtuales sigan al usuario. Mientras hablaba con un empleado de Microsoft a través de Skype, el sencillo diagrama que dibujó sobre cómo conectar un interruptor de la luz se quedó en el aire cerca de la caja eléctrica en la pared mientras su ventana de videoconferencia seguía en mi campo de visión, incluso cuando me movía. Esto encaja con la idea de que la realidad aumentada podría servir a los empleados desplazados para reparar cosas, por ejemplo los aparatos de aire acondicionado (ver La realidad aumentada se pone a trabajar)

Una diferencia clave comparada con Magic Leap fue que pude caminar alrededor de algunos objetos en 3D, como un jet X-Wing que tenía delante; parecía bastante sólido de cerca, aunque no muy detallado. También pude modificar objetos en 3D, algo bastante chulo. Gracias al uso de la mirada, los gestos y la voz aumenté, copié, coloreé y cambié el ángulo de un pez que formaba parte de la escena submarina, por ejemplo. Y podía mover objetos de un lugar a otro, como un dibujo de un poni que senté en un sofá entre dos miembros del equipo de HoloLens que estaban en la sala conmigo, para sacar una foto de realidad mixta.

A pesar de los problemas que tiene que superar, Microsoft está avanzando para conseguir que la tecnología que hay en el HoloLens se convierta en un dispositivo que puedes llevar encima. Sin embargo, eso no es lo mismo que crear un dispositivo de realidad aumentada que sea tan útil y elegante para que millones de consumidores quieran comprarlo. Para hacerlo, HoloLens, Magic Leap y cualquier otro que entre en la competencia, tendrán que hacer mucho más.

En este punto no se pueden comparar HoloLens y Magic Leap y proclamar un vencedor, al menos basándome en lo que he visto en dos demostraciones muy distintas. Lo que sí puedo decir es que mis experiencias ilustran el tremendo desafío de crear una experiencia de realidad virtual aumentada realmente atractiva en forma de un dispositivo de consumo práctico.

Resulta increíblemente complicado hacer que este tipo de cosas funcionen de forma convincente en un casco. Una vez que sabes cómo hacer buenas imágenes virtuales  tienes la tarea de meter todo el hardware necesario en un dispositivo portátil y asegurarte de que se ve bien con el movimiento del usuario, además de encontrar la forma de obtener energía. Esto nos hace preguntarnos sobre cómo de buena puede llegar a ser en realidad la realidad aumentada y cómo de útil será en un futuro cercano. Si no te deja alucinado, tanto en forma como en función, ¿por qué vas a comprarlo?

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